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lunes 13 de abril de 2026

Tecnología que se aprende

Tres jóvenes emprendedores Tec abrieron el primer instituto tecnológico, Vinci

Enseñarán a estudiantes de secundaria, en esta primera etapa, robótica, impresiones 3D y desarrollo de videojuegos. Los profes tienen entre 23 y 27 años.
Por Redacción Tiempo de San Juan

Dos dinosaurios de plástico, uno blanco y uno azul de unos 10 centímetros y completamente articulados, cuelgan de la impresora 3D. Parece sólo un detalle geek, pero no, están ahí porque fueron realizados con esa impresora que ahora realiza unos engranajes.

La flamante aula-taller de Vinci es amplia, confortable y llena de herramientas que atrapan. Se trata del primer instituto tecnológico pensado para jóvenes y niños que se abrió en San Juan por iniciativa de tres emprendedores que tienen entre 23 y 27 años.

Francisco Domínguez (24), Pablo Aguado (27) y Francisco Escobar (23) coincidieron en sus pasiones: la tecnología y la educación, y ahora son socios en Vinci. El nombre y el logo del instituto hablan de su admiración por Leonardo, uno de los más grandes inventores de la historia de la humanidad, muy adelantado a su época.

El lunes 11 de junio arrancan las clases con el Nivel 1: desarrollo de videojuegos, robótica, modelado 3D e impresión 3D, para chicos de entre 12 y 17 años que quieran aprender haciendo. Más adelante tienen pensado sumar módulos para los más chicos (primaria) interesados en estas tecnologías.

"Queríamos innovar y siempre pensábamos en algo relacionado a la educación porque la idea es también agregar valor a nuestra tarea", dice Francisco, el más chico del grupo.

Vinci se presenta como un formador de futuros emprendedores tecnológicos de San Juan, un lugar donde los chicos puedan desarrollar destrezas esenciales para el mundo del mañana, a través de una educación personalizada.

"La meta es lograr mentes autodidactas, darles acá las herramientas básicas para que luego ellos propongan sus ideas, investiguen en sus casas y después las pongan en marcha", señala Domínguez.

"Queremos impulsar el ecosistema tecnológico acá, con estos chicos. Lo nuestro es instaurar la cultura, que los chicos no tengan miedo, que se empiece a hablar de todo esto cada vez más", agrega Aguado.

Escobar suma que los contenidos que usarán fueron creados por otros, como Unity para los videojuegos, un desarrollo integrado que se usa mucho para realizar videojuegos en cualquier plataforma. "Nos vemos más como guías o como mentores para los chicos, más que como profesores, la idea no es 'dar clases' sino guiarlos", asegura.

"Decidimos cambiar la crítica por acción y comenzar nosotros mismos a formar esas destrezas que les sirvan para que puedan ser los emprendedores tecnológicos del futuro".

Los tres apuestan a tener a mediano plazo una plataforma propia donde esté su contenido propio, y también de terceros, que sirva para difusión y la enseñanza a distancia e "impactar a más personas".

¿Tres son multitud?

Todo esto lo iniciaron los dos Franciscos. El más chico de los Fran es hermano de Tomás Escobar (creador de Cuevana), estuvo estudiando Ingeniería en Computación en Córdoba pero no le gustó y se fue a Buenos Aires a trabajar en la empresa de su hermano, Acámica. Volvió a San Juan y comenzó a estudiar Ingeniería Industrial y participó en Nerdcube, el nodo tecnológico que apoya el Gobierno de la Provincia. Fran es especialista en software.

Pablo es Ingeniero Electrónico, se recibió el año pasado. Tenía experiencia en enseñanza en una escuela primaria y en la facultad fue cofundador del grupo estudiantil de robótica, con el que hicieron una importante tarea de enseñanza con otros alumnos, y dos competencias de robótica. Así comprendió la importancia de la educación y el potencial que había en los chicos para crear.

"Queremos impulsar el ecosistema tecnológico acá, con estos chicos. Lo nuestro es instaurar la cultura, que los chicos no tengan miedo, que se empiece a hablar de todo esto cada vez más".

El otro Francisco se presenta como un descendiente de emprendedores: su papá tiene su empresa, y su madre tiene su propio emprendimiento. "Uno va asimilando esa cultura y quiere hacer lo propio, esta vez innovando y dando un beneficio social". El fuerte de Fran es marketing, estrategias, comunicación, planificación. Su tarea es mas logística y administrativa, pero admite que en todo se complementan muy bien. "Todos estamos desarrollando nuevas habilidades", asegura.

Vinci nace porque ellos tenían una postura muy crítica a las escuelas porque no se adaptan a los cambios rápidos de las destrezas que deben tener los niños. "Decidimos cambiar la crítica por acción y comenzar nosotros mismos a formar esas destrezas que les sirvan para que puedan ser los emprendedores tecnológicos del futuro", dijeron.

A través de los proyectos los chicos adquirirán experiencia en:

● Aplicaciones web y páginas web

● Aplicaciones móviles

● Domótica

● Robótica

● Impresión 3D y prototipado rápido

● Generación de ideas y emprendedorismo

● Desarrollo de videojuegos

● Diseño y modelado 3D

● Creación multimedia

La página web: www.institutovinci.com

Teléfono: 264-6723180

 

 

 

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