Los creadores del Otaku Yoobi tienen la receta para crear un gigante. Paso uno: convoque a gente con interés común. Paso dos: no le tenga miedo a los prejuicios. Paso tres: póngale ganas y procure crecer año a año.
Una década de Otaku Yoobi: el refugio nerd que se convirtió en mega evento
Con estos pasos y mucho trabajo en el medio, un grupo de amigos convocó a un picnic en el parque y, una década después, realiza todos los años una fiesta única en la provincia. Ese inicio matero creció hasta convertirse en un evento al que asisten miles de personas e incluso convoca a turistas, que llegan para disfrutar del espacio hecho por y para amantes del entretenimiento. Los orígenes fueron para los fana del animé y la cultura japonesa, pero en la actualidad hay sectores dedicados al k-POP, las series y películas más populares. Las temáticas han crecido tanto que la edición 2018 tendrá además de los concursos de Cosplay y baile, la feria y los talleres clásicos de dibujo animé y origami, otras sectores con video juegos, desafíos de cubo rúbik, entre otros. No hay limitaciones para el evento, que tiene como Norte disfrutar del entretenimiento de chicos y grandes sin tener en cuenta las modas de la mayoría.
El Otaku Yoobi nació en 2008 con una serie de panfletos fotocopiados y pegados en las facultades sanjuaninas con la idea de siete amigos de casi veinte años. La idea original fue hacer una juntada para conocer a más como ellos que fueran fans del animé y la cultura japonesa y para eso se convocaron a través de los carteles. El lugar elegido fue un árbol caído que se encontraba en el Parque y ya desde el inicio se llevaron una sorpresa: esa primera tarde se juntaron unas 40 personas. Ni se imaginaban que diez años después iban a seguir realizando el evento y que iban a convocar a más de 2000 visitantes tanto de San Juan como de otras provincias.
Mucho cambió en la década, algunos de ellos tienen hijos que los acompañan al Otaku, todos tienen sus trabajos y una de las organizadoras emigró a Mendoza, desde donde viaja todos los años para poder seguir con este clásico. De los siete originales quedan seis: Yanina Páez, Paula Balmaceda, Mauricio Camargo, Nicolás Reta, Marino Amar y Patricio Leoni. “Somos como los Peces del Infierno”, dicen, en la primera y no última referencia a Los Simpson de la nota.
Tras esa primera juntada los amigos decidieron crear el Grupo Cultural Ochitaki, que significa árbol caído, en honor al lugar del picnic. A pesar del crecimiento y el cambio generacional, el motivo detrás del evento es el mismo: juntarse con otros de los mismos gustos y disfrutar con actividades, talleres y concursos. Muy diferente al inicio, en el que todos eran jóvenes y adolescentes, el evento es en la actualidad cita de chicos, grandes y sobre todo familias. Algunos son los ex otakus que vuelven con sus hijos, otros son papás que acompañan a las nuevas generaciones y otros son curiosos, que le ganaron a los prejuicios de antaño y van a disfrutar de una tarde diferente.
Ganarle a la mala cara que recibían antes quienes disfrutaban de este tipo de entretenimiento fue un logro de los organizadores. Antes de que ser nerd estuviera de moda, estos sanjuaninos decidieron hacerle frente a todos y apostar por las cosas que les gustaban. Esa cultura que estaba un poco escondida en San Juan explotó de la nada, e incluso generó todo un mercado nuevo, que cada año tiene a sus compradores estrellas en el Otaku Yoobi. “Muchos chicos esperan todo el año para poder comprar el merchandising de su animé o serie preferido porque saben que van a encontrarlo en el evento”, explican. Mientras que antes la mayoría de las cosas las traían comercios de afuera, ahora hay siempre un cupo de emprendimientos sanjuaninos que ofrecen remeras, gorras, accesorios y hasta comida de estilo asiática.
Edición 2018, recargada
Para festejar los 10 años del otaku, los organizadores decidieron pelear contra la situación económica y jugársela por seguir creciendo. Es que el evento no tiene respaldo de ninguna institución por fuera del Grupo Cultural Ochitaki y los organizadores se dedican a sus trabajos personales hasta que llega la hora de organizar el evento. “Siempre decimos que vamos a arrancar con tiempo, pero al final terminamos corriendo” dice una de ellas. Pero no pueden no seguir haciéndolo, sobre todo porque los sanjuaninos esperan ansiosos la llegada de la nueva edición. “Desde mayo nos empiezan a llegar mensajes preguntando cuándo lo vamos a hacer”, cuentan entre risas.
La edición 2018 vuelve a realizarse en la Sala del Sol, lugar que funciona como sede desde hace 5 años, cuando explotó la cantidad de visitantes. A los concursos y talleres clásicos se han sumado otros, algunos relacionados con la cultura asiática y otros que no. Todos apuntados a jóvenes y familias completas.
Además, contarán nuevamente con la llegada de un invitado nacional: Gabriel Graue, locutor y artista argentino encargado de hacer la voz de Dipper de Gravity Falls, Nova de Ultimate Spider Man y Kenshin de Samurai X. El actor estará durante la tarde junto con los visitantes del Otaku Yoobi, firmará autógrafos, mostrará su trabajo como historietista y presentará a sus personajes.
La entrada para la edición cuesta $150 y los menores de 6 años no pagan. El evento abrir´qa sus puertas a las 13 hasta las 21 en la Sala del Sol, Luna Morena.