No es ninguna novedad que Edelmira Pereyra tiene una chispa increíble. La nueva Reina del Adulto Mayor de San Juan fue recibida por el ministro de Desarrollo Humano, Walberto Allende, en el Centro Cívico donde recibió una amasadora y un horno para que su trabajo como vendedora de semitas se le aliviane un poco. La mujer contó una serie de anécdotas desopilantes sobre la previa a la elección y post coronación, que generaron las carcajadas de todos los presentes.
“Me dijeron que me presentara a la elección de Capital pero no me convencía, le conté a mis hijas cuando llegué a la casa y ellas me insistieron. No tenía ropa bonita y le conté a Julio Figueroa, me dijo que vaya a un comercio en avenida Rioja. Fui y me elegí una blusa y una pollera. Llegué a Renato, todas las chicas estaban hermosas, peinadas. Yo me dije “no voy a sacar ni para los chicles”. Rezaba para recibir un voto aunque sea. Cuando lo vi a Julio Figueroa, respiré porque pensé que al menos que iba a tener un voto. Primero me dijeron un voto para todas las candidatas y me quedé tranquila. Hubo empate y después de hacer un desempate, terminé ganando”, recordó la mujer.
Tras ganar en Renato le tocó enfrentar la elección en el Aldo Cantoni, frente a 6.000 personas. Le tocó el número 5 y salió al escenario del brazo de un nieto. Fue él quien la incentivó a mostrarse tal cual. “Me dijo que hiciera lo que quisiera, que me tirara en el escenario si quería. Escuché la batucada y me solté y empecé a bailar”, añadió.
Post coronación
Tras haber recibido la corona mayor, Edelmira llegó a su casa y frente a la fotografía de su esposo fallecido dijo: -“Mírame, acá estoy”. La mujer contó entre risas que sus hijas le decían “déjalo tranquilo al papi” y que después en familia se quedaron compartiendo una hermosa noche.
La reina y la virreina -Nidia Vega- se conocían porque vivieron muchos años en la misma zona. Incluso Edelmira siempre le solía decir a Nidia que era la mujer más linda de la calle Corrientes. Los años pasaron y la vida las unió nuevamente.