Doble vida: escribe la letra dura de la ley y los cuentos más originales
Andrés de Cara es una mezcla rara: un abogado - escritor. Más aún, un Secretario de la Corte de Justicia de San Juan - escritor. Es de los secretarios con mayúscula, no de los que atienden llamadas sino de esos que hacen el trabajo intelectual más importante y, entre otras cosas, le dan forma y redactan el grueso de los fallos, en este caso del órgano máximo de la Justicia sanjuanina.
En resumen, Andrés de Cara es quien se sienta frente a un teclado y redacta las largas páginas que le darán un marco legal a los sanjuaninos. Hasta que llega a su casa y se pone a escribir microrrelatos, cuentos y hasta una novela.
Lejos de las palabras "de abogado”, duras y llenas de tecnicismos, los cuentos del Secretario son ágiles y fáciles de leer. La mayoría de sus textos tienen un giro sorprendente y dejan entrever los conocimientos del escritor.
Es justamente la inteligencia y su cultura general, uno de los rasgos que más llaman la atención al hablar con Andrés. No reniega del título de ‘’ratón de biblioteca’’, aunque prefiere definirse a sí mismo como un lector voraz, que desde muy chico leyó de manera apasionada y durante su adolescencia comenzó a escribir.
En cada una de las etapas de su vida, las letras y los libros han sido determinantes. Desde niño la lectura se convirtió en uno de sus mayores placeres y apenas ingresó a la adolescencia empezó a escribir. Esa fue su primera etapa de literatura dura, que cerca de los 20 años abandonó, cuando se convirtió en padre de Lía, la mayor de sus 4 hijos, y comenzó a trabajar en Tribunales mientras todavía estudiaba abogacía.
Desde ese momento, la letra dura de ley se convirtió en su foco principal. ‘’Me convertí en abogado por inercia familiar’’, resume. Su historia es parecida a la de muchos, que al momento de decidir una carrera el hecho de tener un padre abogado, que tenía un estudio jurídico, hizo que las leyes se convirtieran en un buen camino a seguir. Su siguiente paso fue ingresar a Tribunales, donde comenzó en el escalafón más bajo y siguió avanzando hasta su puesto actual.
Pero en la vida de Andrés de Cara las letras siguieron siendo una línea conductora y al momento de recibirse y comenzar a ejercer eligió un lugar poco conocido para la mayoría: el de redactor de fallos.
‘’Hay dos biotipos de abogados, el litigante que extrovertido, que participa en los juicios y responde a la idea que tiene la mayoría sobre la profesión y después están los otros, que entre otras cosas redactan proyectos de sentencias’’, explica el letrado. Los redactores como Andrés son quienes escriben el grueso de las decisiones de la Justicia, son también los que hacen trabajo más detallado y hasta engorroso, pero en el que se basan las decisiones judiciales. Como redactor de la Corte, él tiene el trabajo de darle forma a los textos de páginas y páginas que son ‘’la última palabra’’ de la Justicia sanjuanina.
Este camino dentro de la Justicia, aunque relacionado con la redacción y la lectura, lo mantuvo alejado de la literatura durante un tiempo, hasta que se convirtió en su puerta de entrada otra vez.
‘’Yo trabajaba como Secretario en un juzgado cuando me enteré de que había un taller de redacción, que dictaban en una librería. Me acerqué buscando mejorar mi redacción para mi trabajo, pero cuando entré el profesor, Juan Carlos Herrera, me dijo ‘ya te va a picar el bichito de la escritura’. No le creí, para mis adentros pensé ‘no me va a picar ningún bicho’, pero al final él tenía razón’’, relata.
Volver a jugar con las palabras terminó siendo, para Andrés, una invitación a ese mundo que 25 años antes había abandonado. Así, entre trabajos prácticos y pequeños ensayos volvió a descubrir su pasión por la escritura y terminó escribiendo decenas de microrrelatos El bichito lo picó y con ganas.
Lenguaje de abogados y poesía, dos extremos de la letra
Los letrados tienen la mala fama de escribir ‘’difícil’’ y hasta feo, según la subjetividad de cada uno, por eso un Secretario de la Corte - escritor puede parecer algo cercano a lo imposible. Pero en el caso de Andrés estos mundillos conviven y hasta se ayudan.
Así como la abogacía lo llevó a un taller de escritura, la literatura le dio una perspectiva diferente a la hora de pensar la Justicia. ‘’Además de secretario y escritor, soy docente en la universidad, y siempre le digo a mis alumnos que escriban como personas y no como abogados’’, aclara.
Pero más allá de la broma sobre su profesión, el abogado lleva adelante un proyecto para impulsar una nueva forma de hablar y escribir la justicia. Es que es partidario de las corrientes, que tienen fuerza en Estados Unidos, de escribir los textos de la justicia en lenguaje llano. ‘’La idea es pensar los textos para que los entienda la sociedad y no el abogado, porque muchas veces lo que se escribe en la justicia falla en su función más importante, que es la de comunicar’’, resume.
Fallos gigantes, microrrelatos y una novela
Las páginas de la Justicia tienen la mala fama de aburridas y largas, pero este redactor de la Corte eligió para su otra vida, contar historias de una manera totalmente distinta. Así, sus relatos son cortos, escritos muchos de ellos en clave de acertijo y con mucho humor inteligente.
Una única excepción es su ‘’novelita’’, como él mismo define, titulada ‘’El gol a los ingleses’’. El texto empezó como un cuento largo, tomó vida propia y el escritor breve tuvo que resignarse a que había tela para cortar y un libro completo para publicar. Aunque no es lo único que escribió Andrés que ha quedado escrito en papel, sí es su única novela editada y publicada en solitario.
‘’El gol a los ingleses’’ tiene su propia historia, con ribetes judiciales. Es que el autor llevó su texto a publicar por primera vez hace algunos años a la Editorial Fundación Universidad pero el editor de ese momento no se convenció y literalmente la cajoneó. Así descansó un tiempo, entre otros manuscritos en un archivo de la editorial hasta que un nuevo editor la vio y decidió publicarla.
Desde 2014, gracias a la visión del nuevo responsable, la ‘’novelita’’ da vueltas por las bibliotecas sanjuaninas y hasta ha salido de gira en ferias y eventos culturales por todo el país. Ha tenido hasta el momento buenas críticas e incluso ventas calificadas como buenas por los que más saben. ‘’El gol a los ingleses’’ llama la atención por su diseño que bien puede pasar por una edición hecha en Buenos Aires.
Lo que se viene
Para Andrés De Cara la literatura ya no es un hobbie y combina su trabajo escribiendo en lo más alto de la Justicia con sus proyectos literarios. En poco tiempo su segundo libro saldrá a la luz, con una propuesta multimedia y al nivel de las ediciones más modernas.
El libro, que también editará la EFU, se llamará ‘’Muchacha y otros relatos musicales’’. Está planteado como un homenaje a Luis Alberto Spinetta en clave literaria y tendrá además de relatos breves del abogado, códigos QR en cada página para poder escuchar la canción que inspiró el texto durante la lectura. Al final, habrá otro código que llevará a una lista de reproducción de Spotify con temas del ‘’Flaco’’.