ver más

viernes 17 de abril de 2026

Por el boleto estudiantil

El drama de tramitar las credenciales de colectivos

Cada año, dos veces al año, los padres y alumnos de las escuelas primarias y secundarias deben enfrentarse a esta situación. Tiempo, dinero y mucha paciencia, las claves para obtenerlas.
Por Redacción Tiempo de San Juan
Filas y más filas. Con calor, con frío, con lluvia o sin lluvia. Es el drama de miles de personas que cada año tienen que sacar las credenciales en las empresas de transporte con el objetivo de que los estudiantes de escuelas primarias y secundarias paguen $2,50 en vez $8,40. 

La demanda es mucha, y los problemas para obtenerla también. A las filas eternas que se forman en las puertas de las empresas se le suman otras cuestiones,  que también se convierten en un verdadero drama para aquellos que tienen que afrontarse, cada año, a un sistema burocrático. 

A diferencia de los alumnos universitarios, que con una credencial única viajan en las movilidades de cualquier empresa, en cualquier horario y de lunes a sábado,  los alumnos de las escuelas primarias y secundarias deben tramitar una credencial para cada empresa. Es decir, que si el alumno debe tomarse dos o más colectivos de empresas diferentes, tendrá que tramitar una credencial por empresa.  

Por otro lado, los alumnos tienen días y horarios para usar el boleto escolar dispuesto por las empresas de acuerdo a los horarios en los que los alumnos van a clases. Es decir, que si necesitan trasladarse para hacer un trabajo en grupo, juntarse  a estudiar o hacer cualquier actividad fuera del horario habitual, deberán pagar boleto común. 

Para los papás que tienen varios chicos en edad escolar, lo económico también es un problema. No sólo cuando hay que sacarla, sino también cuando hay que renovarla, las empresas cobran un monto de $50. Además, cada usuario debe llevar una foto carnet, que también representa un gasto. 

A raíz de los conflictos que surgen en las colas, algunas empresas decidieron implementar la entrega de números para ordenar la tramitación de las mismas. Si bien, el proceso se torna un poco más ordenado, de alguna forma condiciona a aquellos que no pueden ir a primera hora del día a sacar el número. 

Una vez finalizado el proceso, cuando aparece el alivio de haber podido obtener ese plástico tan necesitado para economizar un poco, llega el mes de julio y es el momento de renovar la credencial. Otra vez hay que sacar número, hacer colas, pagar y destinar mucho tiempo y paciencia. 

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar