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domingo 22 de marzo de 2026

Daniel y Jorge

Los creadores del primer boliche gay y la historia jamás contada

Dicen que no hay ningún rótulo que les quede bien. Son un tetris que encaja en la vida y en los negocios. Juntos lograron visualizar a la comunidad gay más que nunca. Por Viviana Pastor
Por Redacción Tiempo de San Juan
La escena final en la Fiesta Nacional Gay del Sol 2017, cuando Dany Love (Daniel Olivares) le dedicó toda la fiesta a Jorge Montané, fue una de las más emotivas de la noche y sin dudas la más movilizante. Los que lo conocen, saben que tener a Jorge arriba del escenario es casi una misión imposible. Y ahí estaban, los dos abrazados en el Teatro Sarmiento ante casi mil almas.

Fueron pareja durante 16 años y aunque ahora no lo son, siguen viviendo juntos. Son socios en los negocios y en la vida. Ambos abrieron el primer boliche gay de San Juan y el único que se ha mantenido en el tiempo. Y desde 1999 organizan la Fiesta Nacional Gay del Sol que este año por primera vez fue transmitida en vivo por Canal 5.

Pero a Jorge los escenarios no le gustan, él es el cerebro detrás de los números. Es el administrador. Daniel, por su parte, es el talento y la creatividad, y las tablas lo aman.

"No me lo esperaba jamás. Me quede de una pieza cuando dijo mi nombre. No tuve tiempo ni de cambiarme, era el más zaparrastroso. Ahí está el traje, estoy esperando otra gran fiesta para estrenar la ropa que había llevado", contó Jorge. Era la primera vez que se animaba a hablar con la prensa y a posar ante las cámaras. Y terminó confesándole a Daniel que su novio, Iván, lo recibió con lágrimas cuando se bajó del escenario y le dijo: 'pero yo te amo'. Es que luego de agradecerle, Dany Love le dio un pico a Jorge. Se prestaba para la confusión. 

-¿Te besé?
-Me diste un pico…
-Aaaaaa 
 

 
"A esta altura nosotros no necesitamos títulos, nos amamos, somos hermanos de la vida, esa persona que vos elegís y que está más allá de los títulos. Y lo laboral es una consecuencia", dijo Daniel. 

Jorge aseguró que la diferencia de roles entre ellos nunca se tocó, se dio naturalmente. "Él siempre fue el loco de la pareja, el creativo, yo estoy detrás, administrando, diciendo ‘esto se puede esto no’. No es complicado, para nosotros se da así desde 1995", dijo con una mirada cómplice.

"¿Viste como subió Jorge al escenario?", lo gastaba Daniel. Y Jorge se vengaba: "¿Daniel administrar? (risas) él no podría administrar nada. En 20 años habré subido 3 veces al escenario del boliche, no es mi lugar, mi lugar es otro".

Esa noche, con los dos en el escenario, Dany Love, el nombre artístico de Daniel y su alter ego, pidió a los presentes que las separaciones no sean con odio sino con amor. "En todos estos años nunca nos insultamos ni peleamos, si tenemos una diferencia nos sentamos a hablar. Hoy tenemos un amor tranquilo. Si no fuera así no estaríamos viviendo juntos. Él está de novio y nos llevamos súper bien con Iván, yo estoy solo pero estoy bien así, no estoy buscando, si se da que se dé", confesó.

Los negocios, la vida 

Al más mínimo ruido de la calle los caniches se ponían histéricos. Pero la conversación se ponía intensa y nadie escuchaba a los perros. 

"Hendrix nace para estar juntos, era la excusa perfecta” dijo Dany. Fue el primer negocio que tuvieron juntos, en 1994, y nació como un pub hetero. Pero el sueño de Daniel era tener el primer boliche para la comunidad gay. Por eso después vino Rapsodia, manejada por esta dupla que se complementa como si fueran una rueda de Yin-Yang.

"Jorge es un excelente administrador, zarpado administrador. Ordenar es su pasión. Vos te vas y él empieza a poner todo en orden”, dijo Daniel, aunque la casa ya estaba impecable cuando llegamos. 

"Es genial porque vos le decís: Jorge, ¿dónde hay una pinza X? Y él va derecho al cajón donde está esa pinza”, contó Daniel. Y Jorge agregó: "ahora me demoro un poco porque tengo que pensar unos segundos donde está”.  

"Ahí nace la dupla que perdura y perdurará en la vida. Porque a su vez su desenfado hace que yo también tenga eso en mi vida, porque no todo puede ser orden. A la vez, el orden mío él lo asimila, por vergüenza o por...”, no pudo terminar la frase Jorge porque estallaron las carcajadas. Daniel destacó: "Su pieza es inmaculada y mi pieza es la taberna de Shrek. Dany Love es mi psicólogo, me divierto horrores con ese personaje”.  

Los números siempre se llevaron bien con Jorge. Por muchos años estuvo en la gerencia de la cooperativa de rectificadores de la provincia, hasta el 2000, cuando Rapsodia ya despegaba con éxito. "Soy técnico en administración de empresas; he tenido grandes señores a mi lado y he aprendido mucho. Siempre me gustaron los números, son mi pasión”, reconoció.

"Gracias a Dios nos encontramos en la vida”, selló Daniel.

La charla nos fue llevando a aguas profundas para sentenciar que las raíces son parte vital de lo que uno es, algo que jamás hay que olvidar. 

"Seguimos siendo los mismos, sin perder nuestra raíz, es nuestra forma de vivir. Su papá fue albañil, mi vieja, portera de escuela y estamos súper orgullosos de eso”, dijo Daniel. 

"El día que te olvidas de tus raíces no te queda nada. Con mi hermano salíamos con un canastito a vender semitas y el gritaba ‘cen pesos la semita’. Mi mamá nos hacía una pizza que no tenía ni queso, al carbón y ahora está de moda comer pizza a la parrilla”, contó Jorge.

Entonces empezaron a aflorar las anécdotas de la niñez de ambos. Los mejores momentos de Daniel, cuando juntaba higos para vender o cuando con 4 años se fue con su hermano que tenía 8 en una bici hasta el río San Juan a pescar carpas para que su madre tuviera para hacer de comer. 

En los recuerdos están los padres de ambos y Jorge quiso contar que esta es la primera fiesta del sol a la que no asisten sus padres. Pero la emoción de fracturó la garganta y le nubló la vista. Después de tomarse su tiempo para recuperarse contó: "mis viejos son hermosos, tienen 87 y 83 años. Mi papá sigue enamorado de mi mamá y ella tiene Alzheimer, hay cosas que ya no registra, aún nos reconoce pero no sabe cómo hablar. A las 11 de la noche la acostamos, no podía venir esa noche”. 

-¿Cómo fue el momento cuando le dijiste a tus viejos que eras gay?  "Daniel tiene una frase que dice: ‘tus padres son los primeros que lo saben y los últimos en aceptarlo’. Yo termino hablando de esto a mis 48 años, cuando ellos cumplían 50 años de casados. Entonces les hicimos otro casamiento, una fiesta hermosa, se volvieron a casar en la iglesia, bailaron el mismo vals. En esa época no vivíamos juntos con Daniel, y en la cena estaba toda la familia en la mesa principal, mis hermanos con sus parejas y en una punta Daniel y en la otra yo. Pasó la fiesta y estaba yo en mi pieza y me dice mi mama:

-Vengo a arreglarte la pieza porque es un desastre ¿queres?
-Dale…
-Jorge, te quería hacer una pregunta…
-Si decime.
-El Daniel… el Daniel… el Daniel… 
-¿Qué me queres preguntar? ¿Si el Daniel es gay? Sí, es gay.
-Aaaaa…
-Ahora me tenés que hacer otra pregunta... 
-¿Qué? 
-Yo también soy gay y hace 13 años que estamos juntos.
-Aaaaa… No te lo puedo creer…  ¿toda esta vida has vivido esta felicidad y no la has querido compartir conmigo? 

"Ahí dije uuuuuu,  que cabeza esta mujer! Nos abrazamos y lloramos”, contó Jorge, el más tímido y bajo perfil de todos los gays de San Juan.

Señora María es un gay muy mayor que llegaba al Rapsodia en su bicicleta. Llevaba su blusa, sus pinturas y sus collares en bolsita y se cambiaba allá. Ella le contó a Jorge que cuando era joven no podían juntarse 3 o 4 gays porque corrían peligro de que los molieran a golpes. Y ver a la comunidad libre y feliz en Rapsodia era como un sueño cumplido. "Ver estas cosas, haberlas vivido y contribuido a dignificar a un montón de personas, para nosotros ha sido espectacular. El negocio no lo tenemos para llenarnos de dinero, no tenemos casa de fin de semana ni departamentos en Mar del Plata, queremos vivir cómodos, obvio, como cualquiera que trabaja”. 

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