Por Miriam Walter
El emotivo reencuentro del “chofer partero” con la madre y la bebé que ayudó a nacer
"Yo después de lo que pasó ya me tomé el micro varias veces y rogaba que no sea ese chofer porque me da mucha vergüenza”, contaba Laura Irrazábal. Horas después, se le va todo el pudor que tenía y le da un beso y un abrazo a Juan José Rul, el conductor del micro arriba del cual el 24 de enero pasado esta joven madre trajo al mundo a Rita. Laura recibe en su casa a Juan José y se ven por primera vez después de esa milagrosa experiencia de la que hablaron todos los sanjuaninos hace pocos días. Tiempo de San Juan propicia el reencuentro, que regala pasajes de lo más emotivos, sobre todo cuando el chofer carga en brazos a la pequeña Rita, que llegó al mundo sana y salva en gran parte gracias a las atinadas decisiones suyas. "Está mucho más bonita que cuando nació”, dice Juan.
El chofer de la empresa Mayo fue junto a su esposa Zulema y su hijo al reencuentro. "Yo quería venir a verlas pero no sabía la dirección”, asegura en la vereda. Al salir de la humilde casa del barrio René Favaloro en Pocito, Laura baja la mirada y sonríe tímida. Detrás de ella asoma Brenda, que nació en la casa hace 4 años. "Es que a mí no me dan contracciones entonces ella nació en mi casa y con la bebé me pasó igual, la llamé a mi mamá porque me dolía la espalda y ya estaba en fecha. Como no vino la ambulancia, nos fuimos en colectivo”, cuenta mientras trae a Rita, que no alcanza los tres kilos de peso y es una hermosura y a la vez un calco de sus tres hermanitos.
Ahí nomás Juan José la pide para hacerle upa y se produce un momento sin desperdicio. Todos sonríen, menos Damián, el más grande de los hermanitos, que está enojado y nadie sabe por qué. Mientras tanto Brenda, que es pura sonrisa, saca a la perra que anda por ahí molestando. Y el pequeño Ulises de apenas un año llora porque su mamá no lo puede alzar. Pero nada opaca el momento único del reencuentro entre Juan José, Laura y Rita.
Enseguida el hombre le da un beso a la criatura, despiertísima para los casi 20 días que tiene de vida. Y sonríen ambos. Él tiene cara de bueno y casi 25 años en el oficio de conductor de colectivo. "Yo a ella la ubicaba de antes, como pasajera, porque siempre se subía”, cuenta él sobre la joven. Pero nunca imaginaron que Juan José iba a salir del anonimato detrás del volante para convertirse en su héroe, al abandonar el itinerario obligatorio con la meta de llegar urgente al Hospital Rawson. "Cuando la oí llorar a la bebé me tranquilicé porque sabía que estaba bien”, recuerda.
En el reencuentro hablan durante casi una hora como si se conocieran desde siempre, con la minúscula Rita de brazo en brazo. Zulema cuenta que en su familia son 7 hermanos y que Juan José y sus hermanos son 10, por eso armaron una familia con sólo dos hijos una chica de 22 años y el muchacho de 19. Entonces Laura indica la primera coincidencia con el chofer: que ella también tiene 9 hermanos.
Luego conversan sobre las ventajas de ser madre joven y poder disfrutar los nietos, además de las anécdotas que surgieron entre sus allegados después del parto sobre cuatro ruedas. Ahí Juan José reveló que, al igual que Laura que había tenido antes una experiencia parecida, tampoco fue su primera vez como eventual ayudante partero: hace unos años llevó apurado a una parturienta en el colectivo, pero el bebé nació apenas llegó al Hospital.
Ya en la despedida, después de las fotos de rigor, Laura confiesa que ya no le dará vergüenza subir al colectivo cuando Juan José vaya conduciendo, también afirma que no piensa tener más bebés, que justo iba a hacerse una ligadura de trompas con Rita que no pudo concretar por lo que pasó. Entonces hay final abierto y todos hacen bromas imaginando otro peculiar parto. Antes de los besos y abrazos, Zulema promete volver con algún regalito para la beba. Y ahí Laura cuenta que todos sus hijos se llaman como cantantes de cumbia, salvo Rita que es en honor a la Virgen. Y desenfunda otra coincidencia con Juan José, mientras él abre los ojos grandes: "el segundo nombre de la beba es Josefina, lo habíamos pensado desde hace mucho”. Y concluye que recién cuando la niña sea grande le contará su increíble historia de nacimiento ese caluroso martes de 2017.