El Guille, el querido bailarín de la peatonal, se quedó sin su música luego de que le robaran el parlante que usa para poner los cuartetos que interpreta. Pero la tristeza del personaje duró poco, gracias a que alguien se solidarizó y le compró uno nuevo, ahora con micrófono incluido.
El benefactor quiso permanecer en el anonimato y no difundió su nombre, aun así el Guille no para de contarle a todos lo feliz que está por esta ayuda.
En el inicio de su “carrera artística”, este personaje se paraba con su cajita y sus pies incansables frente a los locales que ponen música tropical. Hace poco hizo una inversión y se compró un equipo de música que enchufaba en las farolas y le servía para musicalizar su baile.
Durante la noche del martes al miércoles, contó el bailarín, alguien se aprovechó de que estaba dormido en un banco de la plaza y le sacó su parlante. Por suerte la angustia duró poco y ya volvió al ruedo.