Don Fonseca, el curtidor iglesiano
Su nombre es Julio Fonseca y es señalado por propios y extraños como un gaucho que se viste de pies a cabeza desde los primeros gateos. Es integrante de la Confederación Gaucha Argentina, pero su participación en la Feria Temática de la Fiesta Nacional del Sol será recordada por su papel de curtidor de cuero de oveja.
Con la sabiduría conformada en mil galopadas, este iglesiano nacido en el corazón de Bella Vista capturó la atención de los visitantes por su manera de trabajar con una piedra de Talacasto sobre el cuero que tenía delante. Según contó, con la palabra firme y cargada de experiencia, cada pieza tarda unos cuatro días en ser terminada, tomando como punto de partida el lavado del cuero, que da paso al tiempo de secado. El toque final precisamente es el que él le da con la piedra y su torrente de conocimientos.
Julio, que en la feria estuvo acompañado por su hijo que comparte su mismo nombre, confesó que, al igual que algunos de sus 12 hermanos, aprendieron el oficio y la artesanía con raíces gauchas desde las primeras luces del alba de su vida.
La voluntad se ejercita
Los miembros del grupo de Bariátrica del Hospital Guillermo Rawson han aprovechado una vez más la ocasión para compartir sus experiencias y sus ganas de retomar a una vida normal, brindando a los que estén interesados la oportunidad de sumarse a su iniciativa. Apostado en un espacio del stand de Salud Pública, este grupo compuesto por personas de diversas edades, despojado de todo tipo de prejuicio, realiza ejercicios bajo la supervisión de la profesora Natalia Rodríguez.
Cabe destacar que este puñado de voluntades lleva adelante un tratamiento totalmente gratuito de varios meses, que tiene como fin la pérdida de esos kilos de más que le alejan del común de la gente. En ese tiempo atraviesan diferentes etapas con la ayuda de nutricionistas, médicos, psicólogos y otros especialistas. Y, como destacan varios de ellos, la contención del grupo es sin dudas la piedra basal para conseguir el objetivo.
Además, el público se encuentra con el relato de experiencias contadas en primera persona que dan fe de que los resultados están al alcance de toda aquella persona que se lo proponga.
Click, la experiencia que concientiza
‘Click’ es una movida que supo convertir un trágico momento en el punto de partida perfecto para resaltar y concientizar sobre los verdaderos valores que tenemos que fomentar y disfrutar en nuestras vidas. Su gran propulsor es Julián Suraci, al que muchos pueden recordar por el accidente que sufrió en 2008 y que lo terminó dejando en sillas de ruedas.
Como se puede leer en el folleto que reparten en el stand apostado en el corazón del recinto ferial, donde la gente puede repasar un video con su vida, Julián considera desde el absoluto optimismo que ese accidente fue "lo mejor” que le pasó en la vida. "Digo esto porque gracias a él estoy viviendo y aprendiendo cosas que no estaban en mi proyecto de vida, como conocer magníficas personas, descubrirme a mí mismo y lo más importante que aprendí es que caminar no solo es hacerlo con las piernas sino también con el alma”.
La clara intención de esta apuesta es resaltar la importancia de la vida, independientemente de los contratiempos que se puedan presentar. Muchos sanjuaninos disfrutaron de esta visita y se llevaron a casa una auténtica lección de vida.