Un concurso licitatorio por el servicio de mantenimiento de las redes de conexión para todo el Poder Judicial de la provincia amenaza con convertirse en un dolor de cabeza. Hace un mes, el 8 de abril pasado, se produjo la adjudicación de ese servicio a un oferente de los que habían participado del procedimiento, pero la metodología empleada generó dudas porque no hubo apertura de sobres en acto público, ni comunicación oficial de las ofertas: sólo se difundió una resolución comunicando quién había sido la ganadora y sacando de la cancha en el mismo acto al resto de los que se habían presentado por razones técnicas. Quedó una sola, pero igual argumentaron "conveniencia de precios”. Y declaró ganadora a un oferente que propuso más del doble que una de sus competidoras.
Una licitación con mal olor en la corte
La licitación se abrió con la intención de dotar al Poder Judicial de un servicio de mantenimiento de toda la red de fibra óptica de la que dispone para conectar a las dependencias alejadas, como juzgados de paz, juzgados laborales, civiles, secretarías u otras oficinas. Todos esos edificios están unidos por una fibra óptica que fue colocada hace un par de años, pero resulta que el servicio tiene problemas porque suele interrumpirse a causa de temporales, ramas o problemas propios del servicio.
Para eso fue que el Poder Judicial convocó a una licitación pública, cuyo plazo de presentación de ofertas fue el 13 de marzo de este año. La definición del concurso no ocurrió hasta hace un mes, cuando el resultado sorprendió a todos: por resolución declaró ganadora al oferente Laspiur Servicio Técnico, que había ofrecido un canon mensual de $110.000. Y lo más extraño es que argumentó razones de "conveniencia de precios”, cuando otra oferta concursante, de la empresa San Juan Cable Color SA, había establecido el canon mensual requerido en $50.000 con materiales incluidos. Hubo otras tres propuestas: Intersat SA, que ofreció $126.000 mensuales; ICEM SRL, que ofreció $123.000 y Nec Argentina SA que ofreció $59.000, es decir ésta última también muy por debajo del precio "ganador”.
La licitación fue llevada a cabo por la Subsecretaría Administrativa. Todas las propuestas, excepto la de Laspiur fueron rechazadas "por las causales expresadas en el informe técnico a fojas 418”. Esa subsecretaría está a cargo de Santiago Cañizares, aunque se sabe que la dependencia está virtualmente vacante porque el funcionario a cargo está con trámite jubilatorio aprobado y espera su reemplazo.
Encima, la secretaría a la que pertenece también estaba vacante al momento de la resolución: es la Secretaría Administrativa de la Corte, durante muchos años a cargo de Luis Recio, quien fue designado como camarista civil y dejó libre ese importante cargo hasta que la semana pasada se designó a su reemplazante, Javier Vera. En esas condiciones es que resolvió la sala tercera de la Corte, presidida por Abel Soria Vega e integrada por Carlos Balaguer y Juan Carlos Caballero Vidal.
En la resolución, la sala de la Corte hace todo de un plumazo: Aprueba la licitación pública para el mantenimiento técnico, faculta al presidente de la sala a suscribir el contrato con el ganador, rechaza las presentaciones de todas las firmas participantes menos la de Laspiur por un "informe técnico” y adjudica a Laspiur en la suma de $1.320.000 IVA incluido por un año.
San Juan Cable Color nunca había sido notificada anteriormente de que había quedado descalificada del concurso por no reunir algún requisito de los requeridos en el pliego correspondiente, por lo tanto sus abogados consideran que se mantuvo en pie dentro de la competencia por el servicio hasta el final del procedimiento, el 8 de abril. Por eso resulta extraño que el argumento formal para entregar el servicio a Laspiur, en el que intervino la Dirección de Informática de la Corte a cargo de Fernando Alé, haya sido la conveniencia de precios.
El razonamiento es lógico: si todos los restantes oferentes fueron sacados de la cancha según un informe técnico, Laspiur era la única que quedó en carrera y por lo tanto su elección no se debió a ninguna conveniencia en el precio.
Mientras evalúa si presenta alguna denuncia formal por una presunta irregularidad, la empresa San Juan Cable Color presentó un recurso administrativo a la Secretaría Administrativa, que lo derivó a Legal y Técnica para que se revea la decisión. Sus abogados tuvieron acceso a los motivos de su descalificación en la licitación por cuestiones "técnicas”. Dice el documento que esa presentación fue descartada por vicios formales: no cumplir con el artículo 10 del pliego, omisión de una firma en una declaración y porque la firma manifestó "un propósito distinto al establecido para la presente licitación”, sin aclarar cuál es ese propósito distinto. Pero esto recién les fue comunicado cuando ya se había decidido al ganador del concurso, con adjudicación concluida.
¿Y quién es el ganador, Laspiur Servicio Técnico? Con esa denominación como figura en la resolución de la Corte, no existe. Por lo que se pudo conocer, no se trata de una empresa jurídicamente constituida en el Registro Público de Comercio sino aparentemente sería un particular. Tampoco consta registro en el Sindicato Argentino de Televisión a ese nombre.
Sobre su oferta, la Corte dijo que la firma "ha dado cumplimiento tanto a lo dispuesto en el pliego de condiciones generales como también a lo que regla el pliego de condiciones particulares. En relación a su oferta relativa al servicio se ajusta a lo requerido en las especificaciones técnicas (…) y hace una oferta alternativa que incluye además de lo requerido en las especificaciones técnicas un cambio en la traza del anillo para los casos en que por razones de fuerza mayor (pavimentación, edificaciones nuevas) no pudiera repararse respetando el recorrido original. También prevé la expansión del anillo en la zona céntrica, siendo la oferta económica de esta alternativa la de $130.000 mensuales”. No se aclaró si esa oferta alternativa fue aceptada o no, y si lo fue por qué no se incluyó en la resolución final.