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La historia de Lautaro, el niño que murió en el accidente

El 8 de marzo los papás del pequeño de 12 años abrieron las puertas de su casa y contaron cómo era el pequeño. Entrá a la nota y leé la nota otra vez.
jueves, 01 de octubre de 2015 · 19:07

Leé la nota completa que dieron los papás de Lautaro Chirino a Tiempo de San Juan. 
 
 
A UN MES DE LA TRAGEDIA

Relato desgarrador: hablan por primera vez los papás de Lautaro

Es el nene que falleció el 13 de febrero luego de que la camioneta en la que viajaba con su padre fuera embestida por un móvil de la Policía Comunal de Rawson. La familia insiste con que el patrullero viajaba sin sirenas. Por Agostina Montaño.

Relato desgarrador: hablan por primera vez los papás de Lautaro
Por Agostina Montaño

A Lautaro Chirino le gustaba jugar al fútbol y le había prometido a su papá que nunca iba a tocar un cigarrillo para poder ser un buen deportista. Hacía poco se había enterado que la escuelita de River entrenaba en la UVT y no veía la hora de empezar a jugar allí. El nene formaba parte de una familia ensamblada y era el primer hijo del matrimonio que conformaron su papá Guillermo y su mamá Lorena. Tenía dos hermanitas más pequeñas que él y dos hermanos más grandes de los matrimonios  anteriores de sus padres. 

"Él era un niño muy feliz, siempre tuvo todo lo que necesitaba. Quería mucho a sus hermanos y le encantaba jugar a la pelota. Mi hija más chica dice que Lautaro está en el cielo jugando al fútbol” cuenta Guillermo Chirino, papá de Lautaro. 

El día que la camioneta Kangoo, en la que viajaba junto a su papá, su mamá y su hermanita de dos años, fue embestida por un móvil de la Policía Comunal de Rawson,  Lautaro venía de un cumpleaños. 

"Lo habíamos ido a buscar y estuvimos un rato esperando porque no quería salir de adentro del salón”, dice Guillermo entre risas. 

Ese 13 de febrero, cerca de la 1.30,  un móvil comunal impactó violentamente con la camioneta de los Chirino en la calle 5 y Vidart, Rawson. El cuerpo del pequeño salió despedido varios metros, para quedar finalmente tendido en el medio de la calle, al igual que su papá. "Después del impacto a mí se me abre la puerta y salgo volando. Todavía no nos explicamos por dónde salió despedido Lautaro”, detalla el padre del niño. 

Tanto Guillermo como su mamá Lorena corrieron a donde estaba su hijo, apenas pudieron entrar en sí, y tomaron su mano para hablar con él. "Yo le pedía que no se me fuera pero sentí, en ese momento, que lo perdía. A veces los planes de Dios no son los mismos que los nuestros”, asegura Guillermo y asombra con su entereza, a un mes del fallecimiento de su hijo. Para la mamá de Lautaro no es tan fácil mantener la calma cuando lo recuerda y, aunque trata de contener las lágrimas no puede hacerlo y llora. 

"El comentario del jefe de policía estuvo muy fuera de lugar porque hay un niño que ya no está”, dice Lorena con respecto a los dichos de Adolfo Jofré quien a horas del accidente sostuvo que el patrullero tenía la prioridad de paso.  

Ambos aseguran que el móvil comunal venía a alta velocidad y que no traía las sirenas puestas, además insisten en que hay testigos que pueden probar ésta versión. 

"A las pocas cuadras había niños jugando a la pelota en la calle que vieron cuando el patrullero apagó las sirenas”, detalla Guillermo. 

Por el momento la causa contra el chofer del móvil comunal, un joven de 22 años, está caratulada como homicidio culposo y éste continúa en libertad. 

Pero, como si la desgracia por la que pasan los Chirino no fuera suficiente, el papá de Lautaro tuvo que pagar una multa debido a que, según cuenta, en el accidente le robaron el carnet de conducir. 

"Yo traía la billetera en el tablero de  la camioneta y cuando chocamos salió despedida. Después aparecieron las tarjetas de crédito pero no la billetera y mi carnet de conducir, que inclusive estaba al día”, detalla el hombre. 
Ahora la familia Chirino evalúa, junto a su abogado César Oro, realizar una demanda civil contra la Municipalidad de Rawson de la cual dependen los móviles comunales. 

Al ser consultados sobre la actitud que tomaron las autoridades Guillermo asegura que "nadie vino a decirnos nada, ni siquiera un pedido de disculpas y yo no sé si el pibe que nos atropelló sigue trabajando como chofer o no”. 

Los Chirino se refugian en la fe católica que toda la familia profesa y tanto Guillermo como Lorena, contaron a Tiempo de San Juan que están dispuestos a recibir a quien los chocó. "Yo no tengo ira, ni odio. Si éste chico (el chofer del móvil) viene acá a pedir disculpas nosotros lo vamos a recibir”, explicó el hombre. 

Mientras la entrevista va terminado se acercan los hermanos de Lautaro y abrazan a sus padres. La fortaleza de la familia sorprende, a un mes de la tragedia están más decididos que nunca y dicen "vamos a llegar hasta las últimas consecuencias”. 

LA DOBRE TRAGEDIA DE GUILLERMO
La pérdida de su hijo Lautaro no fue el primer golpe al que tuvo que enfrentarse Guillermo. El hombre contó a Tiempo de San Juan que Lorena no fue su primera novia, sino que antes de conocerla estuvo a punto de casarse. 

"Yo estaba por casarme con una chica que era mi novia pero se la llevaron por delante cuando iba en una moto”, cuenta Guillermo. Hoy, se considera afortunado de haber encontrado una persona como Lorena "gracias a Dios, la pusieron a ella en mi camino”, dice. 
 
CITAS
"Ahora estamos evaluando realizar una demanda civil contra la municipalidad. Vamos a ir hasta las últimas consecuencias”, Guillermo Chirino
"El comentario del jefe de policía estuvo totalmente fuera de lugar”, Lorena Martínez, mamá de Lautaro. 
 
DESTACADO 1
El padre de Lautaro contó que el día del accidente su carnet de conducir, que estaba dentro de la billetera que llevaba en la camioneta, desapareció "misteriosamente”. 

DESTACADO 2
Lautaro tenía 12 años y soñaba con jugar a la pelota en River. 


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