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miércoles 22 de abril de 2026

Sin agua en Huanacache

La misma denuncia, en el 2013 en Tiempo de San Juan

Los puesteros denunciaron que el Canal Cuatro se quedó sin agua ya que una empresa pone tapones para embalsar el lodo y usarlo en la fabricación de blocks.
Por Redacción Tiempo de San Juan
La nota fue publicada en la edición del 16 de marzo de 2013, en la edición papel de Tiempo de San Juan:


Por Viviana Pastor

"Cuando yo era un niño, todo esto era agua y jugábamos acá, en el agua. No sé cuándo quedó seco, pero algún día puede haber agua otra vez”, dijo Ángel González, perdiendo la mirada en lejanía seca y verde de lo que alguna vez fueron las lagunas de Huanacache.

En lo que fuera el humedal más importante de la provincia, a 33 kilómetros de la Villa Media Agua, en Sarmiento, no hay ni una gota de agua. Cuesta creer que allí, hace 40 años andaban en balsas de totora tejida y pescaban. El lugar es ahora una pampa verde gracias a las últimas lluvias. 
El 31 de enero, las intensas lluvias en la zona serrana generaron una creciente que bajó por la Quebrada de la Flecha y superó los registros históricos y hasta las proyecciones de Hidráulica: el derrame fue de 1 millón de metros cúbicos e inundó 6 mil hectáreas. ¿Por qué toda esta agua no llegó a las lagunas cómo era lógico?

Los drenes y canales son desviados o tapados. Los puesteros de San Carlos, Tres Esquinas y Lagunas, pidieron, nota mediante presentada en el municipio sarmientino, que se limpien los drenes y canales, específicamente el Canal Cuatro y el dren Fiorito, y que "bajo ningún punto de vista, sean obstruidos los cursos de agua”. 

Los vecinos contaron que el agua dejó de llegarles hace años, cuando una firma que fabrica blocks cerámicos puso tapones de tierra en el Canal Cuatro, unos 18 kilómetros al sur de Media Agua, el agua queda estancada y se filtra o se evapora sin llegar a Huanacache.

Tiempo de San Juan recorrió parte del canal y se pudo comprobar que a la altura de la ruta 40 había agua estancada (foto), pero unos 5 kilómetros al Este, no. El canal sólo trae agua cuando llueve y baja la creciente. Los tapones los ponen para que el agua se embalse y no arrastre el limo, que es el material que, una vez seco, se levanta y se lleva en camiones a una fábrica en Mendoza, según contaron. 

El recorrido del canal se terminó en la entrada de la propiedad de Chirino, la señora del encargado estaba sola y dijo que no estaba autorizada para dejar pasar a nadie, a pesar de que la movilidad era de la municipalidad de Sarmiento y no de este medio. Nadie a quien preguntar; aunque a esa altura ya no se veía agua en el canal. Al costado del callejón y al lado del canal, se pudo observar un embalse artificial ya seco, y del otro lado del callejón, una montaña de limo acopiado y listo para cargar.

Desde el municipio dijeron que han recibido las denuncias de los laguneros y que siempre han respondido destapando los canales que estaban obstruidos, pero que la tarea le corresponde a Hidráulica. 

La práctica es un delito estipulado en el Código de Aguas de la Provincia, que en su artículo 148º expresa que "queda prohibido poner obstáculos en los acueductos, sean estos canales, ramos o desagües, que pudieran entorpecer o interrumpir el libre curso de las aguas”. 

Jorge Millón, subsecretario de Recursos Hídricos a cargo del Departamento de Hidráulica, señaló que se autorizó a la firma Chirino a sacar el lodo que embanca el Canal Cuatro, algo que ayuda a que el agua fluya. "Pero no están autorizados a hacer tapones. Vamos a ir a ver qué pasa primero, ver si la denuncia es real. Ellos quieren greda, no agua, el agua debería bajar sin problemas”, dijo Millón. 

La situación de los laguneros se agrava porque tampoco reciben agua de los ríos San Juan, Mendoza, ni de los desagües de San Luis; y sospechan que en las provincias vecinas habría maniobras similares para retener el agua.

Paradójicamente, desde 1999 estas lagunas pertenecen al sistema Ramsar, una designación internacional que les da un estatus de humedal que prioriza su preservación. 

El proceso de vaciamiento de las lagunas llevó algunos años, ayudado por la actual sequía que sufre la provincia, pero al parecer, se agravó injustamente por la mano del hombre.

Paraíso perdido
Huanacache es tierra de huarpes, es la tierra de la legendaria Martina Chapanay y de Santos Guayama. Ella, famosa por sus andanzas en las montoneras rebeldes y su generosidad con los más débiles; él, el gaucho que "robaba y repartía" y protegía a los pobres.

En ésa época, en la zona había al menos 25 lagunas intercomunicadas y con algunas islas, todo rodeado de tierra fértil donde se plantaba trigo y verduras en un área de unos 2500 km².

"En toda esta zona plantábamos y no hacía falta regar. Ahora no dejan pasar el agua, el canal está tapado, ¿quién lo puede destapar? Hace muchos años que pasa esto, ante sí venía el agua por ahí, pero cuando empezaron a trabajar ahí, no pasa más. Acá no hay nada de agua, queremos que llegue agua aunque sea para darles a los animales, tengo más de 100 animales y sin agua se mueren”, dijo Ángel. Su padre era Vicente González, cacique lagunero, descendiente de huarpes y dueño de la tradición oral de la raza. "Él nos contaba muchas historias, pero nunca se nos ocurrió escribirlas, y ahora no me acuerdo”, contó Ángel.

Su madre, Matilde, tiene 97 años, pero poco de lucidez. Su hija Pabla se vino de Mendoza para cuidarla. De los seis hijos que tuvieron Vicente y Matilde, sólo tres siguen viviendo en las lagunas.
Aunque el municipio les lleva agua potable, Ángel hizo un pozo para tener más porque a veces no alcanza, pero no es buena para el consumo. "No sirve el agua del pozo para hacer de comer porque queda todo amargo y cuando se lava la ropa queda todo duro”, contó Pabla.

Las familias subsisten de la venta de animales, principalmente cabras, de guano, y en la época de vendimia algunos van a cosechar. En la zona sólo quedan cinco familias.

"Sin agua se van a ir todos, ya se están yendo, alguno quedará”, susurró Pabla. Su hermano Ángel aseguró que "yo me quedo acá tranquilo, hasta que las velas no ardan”.

Un intento por salvar las lagunas
En diciembre pasado, San Luis firmó un convenio con la Subsecretaría de Políticas Ambientales de la Nación y autoridades de La Rioja, San Juan y Mendoza, por el que se dispuso que se construyan dos azudes para recuperar el Sitio Ramsar de Huanacache, del Desaguadero y del Bebedero. La finalidad del proyecto es la recomposición del ecosistema del río Desaguadero, regenerando las lagunas y bañados y produciendo la restauración de los humedales preexistentes en la zona.

Buenos tiempos
Las lagunas contaban con una rica diversidad biológica asociada al humedal, con más de 50 especies de aves acuáticas y más de 20.000 individuos; y una comunidad que alcanzaba los 2.000 habitantes cuyas costumbres y tradiciones se vinculan históricamente a las lagunas, en la que residían 12 comunidades huarpes y pobladores criollos dispersos.
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