Mario Díaz fue Fiscal de Estado durante la tramitación de las causas que terminaron en el escándalo de las expropiaciones, por las que el Estado provincial se vio obligado a pagar cientos de millones de pesos como consecuencia de procesos inflados. A él le tocó defender el patrimonio público, y lo que terminó ocurriendo fue que los fallos fueron impiadosos con las arcas provinciales, en parte debido a la mala defensa de quienes debían hacerlo.
El fiscal del escándalo, suspendido en un juzgado
Cuando este escándalo fue ganando espacio, Mario Díaz fue eyectado del cargo. Renunció por pedido del gobierno provincial, que ubicó en ese cargo a Guillermo De Sanctis. Y a medida que se fueron ventilando los juicios, fue quedando al descubierto la pésima perfomance del organismo encargo de defenderla.
La mecánica sistemática que adoptó la fiscalía a cargo de Díaz fue entregar carta poder al abogado Norberto Baistrocchi en cada uno de los juicios bajo sospecha, y este abogado del organismo (ya fallecido) fue señalado como una pieza en este mecanismo de relojería diseñado por Santiago Graffigna, según el procesamiento de la jueza Rosellot que lo acusó de dirigir una asociación ilícita.
El nombre de Baistrocchi se fue repitiendo en cada expediente polémico, razón por la cual los investigadores sostienen que fue una pieza clave del engranaje. Y a quien respondía Baistrocchi era al fiscal de Estado Mario Díaz, quien mantuvo siempre una conducta pasiva ante las demandas que iban entrando en reclamo de pagos millonarios por superficies emblemáticas como el Parque de Mayo: lo que le reprochan a Díaz es no haber dado la voz de alerta, además de comisionar únicamente a Baistrocchi para “defender” a la provincia, mientras el organismo a su cargo cometía todo tipo de “errores” jurídicos en defensa del patrimonio público.
Por esa razón, Mario Díaz fue procesado por la jueza penal que investiga el escándalo. La jueza Rosellot dictó un auto de procesamiento que incluyó a Díaz y a otros 11 integrantes más de un supuesta asociación ilícita dedicada a saquear al Estado: los abogados Graffigna y Alday, la perito Melvin, la ex jueza Marún de Sobelvio y los integrantes del Tribunal de Tasaciones.
Desde que anunció su renuncia a la fiscalía acosado por las desprolijidades en la repartición, Díaz fue ubicado como secretario del Juzgado de Faltas que encabeza el juez Morando. En los últimos tiempos, luego de recibir el procesamiento, el ex fiscal de Estado fue presentando partes de enfermo que hicieron que se mantuviera alejado del cargo.
Hasta que la semana pasada, un decreto firmado por el vicegobernador en ejercicio del Poder Ejecutivo Sergio Uñac lo suspendió en sus funciones hasta que se resuelva su situación procesal en el escándalo. Díaz tiene apelada la resolución de la jueza Rosellot de procesarlo, por lo que si la cámara revoca la decisión quedará en condiciones de volver a su secretaría. Lo que no está claro es que ocurrirá con el cargo si es que el tribunal de apelaciones confirma el fallo de la jueza primera instancia.
La suspensión de Mario Díaz es con goce de haberes.