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martes 28 de abril de 2026

Dos años rompiendo barreras

La emocionante vida de Yésica

Creó una ONG y ha empezado a preparar su gran sueño: competir en triatlón adaptado. Por Jorge Balmaceda Bucci.
Por Redacción Tiempo de San Juan

El 19 de septiembre de 2011 Yésica Muratore empezó una nueva vida. Ese día un accidente de tránsito le destrozó la quinta vértebra, dejándola parapléjica, reservando para su día a día una estrecha relación con una silla de ruedas. Fue duro, y más sabiendo que para ese entonces estaba embarazada de dos meses. Nublado panorama tenía ante sí esta vecina del Barrio Hulilán, pero fue justamente en estas circunstancias cuando se dijo una vez –y para siempre- “la vida es una y hay que seguir adelante, el tiempo perdido no se recupera jamás”. Desde ese momento se dedicó a escribir una historia de continuos ejemplos de superación, entre los que destacan, criar a su hijo, crear una ONG (ver recuadro) para ayudar a personas con su misma situación y estudiar Martillero Público Nacional.
Tres meses de internación y unos cuantos más en reposo para que el embarazo llegase a buen puerto sucedieron al fatídico día. Un mal recuerdo que empequeñeció a la mínima expresión cuando Lisandro, su hijo, llegó a su mundo. Entre pañales, chupetes y mamaderas, y contando con todo el apoyo de sus padres, hermanos y demás familiares, Yésica cumplía con la rehabilitación que ordenaban los médicos.
Unas operaciones para el brazo izquierdo quedara en óptimas condiciones, fue su último gran vínculo con el hospital siendo ella la paciente. La joven Muratore, que se encamina a cumplir 24 años en febrero,  compaginaba por entonces sus tareas de madre con la adaptación a la silla de ruedas. Al principio, le costó y mucho, pero la fuerza de voluntad y las ganas sentirse útil para ayudar en casa se encargaron de que no claudicara en el intento.
Ya avanzado el año 2013, Yesi conoció de casualidad a Mario Molina, quien la invitó a participar en un curso para personas que se desplazan en sillas de ruedas y que dictaban profesores de Buenos Aires. La experiencia fue muy positiva para la pisciana, tanto en el aprendizaje como en la motivación para seguir superándose. En julio de este año, la mamá del travieso Lisandro dio un paso más y se anotó en un curso para sumarse a los ‘Payamédicos’. “Me trataron tan bien en el Hospital Rawson que quiero hacer algo por los chicos y las personas que están internados allí”, comentó Muratore, quien también se animó a retomar sus estudios de Martillero Público –terminó de cursar la carrera y le quedan rendir las últimas materias-.
Uno de los momentos que más disfruta Yesi –y que próximamente compartirá con su pequeño hombrecito- es el que pasa dentro de la pileta del Palomar. Gracias a un acuerdo en el que también medió Mario Molina, ella se zambulle todas las semanas en la piscina y hasta se animó a tomar algunas clases de buceo. “Son experiencias increíbles. Me hacen sentir muy bien y es una manera de practicar deportes”, expresó.
Pero su feeling con la actividad física no queda ahí. El gran sueño de Yésica es poder participar en competiciones de triatlón adaptado. Las sillas de carrera es la parte más cara del asunto, pero ella ya tiene encaminado un proyecto para conseguir una ayuda que le haga más liviana –económicamente hablando- la aventura.
En el apartado personal, también hay metas y dos de ellas muy remarcadas en su mente y su corazón: “Me encantaría tener mi casa propia para volver a sentirme independiente totalmente y darle un hogar a Lisandro, lo más importante que me pasó en la vida. También me gustaría volver a bailar, que siempre hacía antes del accidente. He visto videos en internet donde las personas bailas increíblemente con sus sillas de rueda. En San Juan no conozco ningún lugar en el que se practique, pero será cuestión de seguir buscando”. 

Vida independiente, otro reto
Yésica forma parte de Vida Independiente San Juan, una ONG de carácter nacional que ya cuenta con su delegación en la provincia. A través de esta institución, sus 12 miembros comparten la experiencia de tener que convivir y desplazarse en silla de ruedas y, a su vez, se encargan de transmitirlas en charlas por los municipios a las personas que atraviesan su misma situación.
Además, sirven de interlocutores con las organizaciones públicas y privadas a la hora de intentar mejor la calidad de vida y brindar más oportunidades a sus pares. Mirando al futuro y con la idea de contar con una movilidad adaptada, los integrantes de Vida Independiente pondrán un stand de comidas en la Fiesta de Santa Lucía con la intención de recaudar fondos para la causa.


Teléfono de contacto: 154514807
Facebook: Vida Independiente San Juan

 

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