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miércoles 6 de mayo de 2026

Los chispazos entre la justicia de Salta y San Juan por el pequeño Teo

En el caso de la familia sanjuanina detenida al ser acusada de comprar al menor salteño hubo desconfianzas cruzadas y acusaciones por lo bajo entre las justicias provinciales. Que tendrán derivaciones impensadas. Por Sebastián Saharrea.
Por Redacción Tiempo de San Juan

Por Sebastián Saharrea

En Salta, piensan que la condición de empleada judicial de Sofía Muñoz influyó para poner obstáculos a su detención. En San Juan, se quejan por la manera en que se manejó no sólo el juez salteño sino los policías de la provincia que llegaron a hacer al operativo. En el medio quedaron denuncias cruzadas, quejas por lo bajo y una tensión que será difícil de cicatrizar. Además de un calvario para un matrimonio sanjuanino que se cargó con una semana detenida en Salta. ¿Cómo sigue? Independientemente de la suerte del pequeño, hoy con una familia sustituta a su cargo mientras los jueces resuelven su destino, nadie descarta que los salteños deban ser traídos a declarar a San Juan.
Sofía Muñoz y Sebastián Mercado aseguran que hicieron los trámites de tenencia de Teófilo Gutiérrez por vía legal y que la criatura está su poder porque se los otorgó la jueza de menores Estela Zorrilla de Rico, luego de que fuera entregado por su madre salteña cuando llegó para la cosecha. Y que la propia madre llegó en abril junto a sus padres para firmar los papeles para la firma de la entrega de la criatura. ¿Cómo se explica entonces que un juez de esa provincia decida ordenar la captura de la familia completa y su traslado a Salta, sin chequear si existe un expediente de tenencia o adopción iniciado?
Ese fue el disparador de los roces judiciales entre Salta y San Juan, como consecuencia de la denuncia de la mamá biológica –una menor de 15 años- dijo que a Teo se lo habían comprado, y entonces el juez inició una causa por supresión de identidad.
El juez salteño Oscar Blanco ordenó la operación la semana pasada, y allí fue donde se desató la polémica judicial con los sanjuaninos. Los hechos señalan que el miércoles 11 de julio, una delegación de 5 policías salteños enviados por el juez irrumpieron en el barrio Los Tamarindos de Chimbas donde sabían que estaba Teo y detuvieron a la familia completa en un operativo en el que según Sofía –la mujer sanjuanina- incluyó armas de fuego en la cabeza de ella y del pequeño Teo.
El problema es que los salteños no tenían la orden de detención, según la familia, y por consiguiente el operativo era ilegal. En medio de la calle donde habían sido interceptados antes de llegar a la casa se produjo un fuerte revuelo entre la familia y los policías salteños que pretendían llevárselos sin una orden de un juez.
¿Y por qué no tenían la orden de un juez? Porque el procedimiento establece que para llevar adelante la detención en una provincia por una causa de la justicia ordinaria de otra provincia –como es éste caso- hace falta una orden de un juez del lugar donde se debe producir. Y así fue: El juez Oscar Blanco envió el exhorto solicitándole la orden de allanamiento de la propiedad al juez de instrucción en turno de San Juan, Leopoldo Zaballa Pringles.
Pero ese mismo miércoles, el juez sanjuanino decidió consultar al fiscal en turno, Juan Manuel Galvez, para que se pronuncie sobre si correspondía o no acceder al pedido del juez de detener a toda la familia sanjuanina y trasladarla a la provincia del Norte. El fiscal respondió afirmativamente esa misma tarde y entonces Zaballa Pringles se decidió a avanzar con la autorización. Pero los policías salteños al parecer estaban más apurados.
Desde Salta habían llegado 5 policías integrando la delegación: dos estaban ese miércoles en el juzgado de Zaballa Pringles y los otros 3 estaban en el barrio Los Tamarindos, en Chimbas, montando guardia sobre la vivienda de la calle Neuquén en la que viven los Mercado. Pero cuando la familia se acercó a la vivienda, aún el juez no había emitido la orden de detención porque lo había consultado con el fiscal. Y los policías decidieron igual abalanzarse sobre el matrimonio y el niño, pese a que no tenían ningún instrumento para hacerlo.
En ese momento, fue la mujer la que se resistió a la detención y se produjo una discusión en plena calle entre los Mercado y los policías salteños que querían detenerlos sin orden. Allí es donde Sofía asegura haber sido encañonada junto a su cuñado y su hijo.  Eso atrajo a un patrullero de la policía sanjuanina, que inmediatamente trasladó a todos a la comisaría 26ta.: a la familia Mercado y a los policías salteños. Los Mercado quedaron virtualmente detenidos en la seccional, pese a que no había orden de un juez. La orden llegó más tarde, como también el permiso de Zaballa Pringles para que Sofía y su bebé no pasaran la noche detenidos y sí lo hiciera su marido como garantía de que no escaparían. Un gesto que no tuvo el matrimonio sanjuanino en Salta, donde debieron permanecer en una celda y alejados de Teo.
En Salta se quejaron en voz alta de que la justicia sanjuanina había dilatado el procedimiento. Incluso, salió publicado en el diario El Tribuno de esa provincia que “fuentes judiciales” habían manifestado su protesta por lo que consideraron una maniobra para entorpecer la detención. ¿A qué se referían? Tiempo de San Juan consultó en medios y en el propio juzgado si había intención de hacer público algún reclamo, y no hubo aclaraciones. Sólo esa voz en off. Y se referían a lo que consideraron una demora en la orden.
También especularon con la condición de empleada judicial de Sofía, la mamá. Sofía Muñoz trabaja como escribiente en el Juzgado de Instrucción Nro. 4, a cargo de José Atenágoras Vega. Está a pocos metros del despacho del juez Zaballa Pringles, y en Salta entendieron que esa proximidad pudo haber sido utilizada para manejar los tiempos. Sofía es una mujer de buena relación con la mayoría de los penalistas que litigan en la plaza local, y por eso hubo ganas de ayudarla, pero desde el juzgado de Zaballa Pringles no hubo medidas que llamaran la atención. Incluso, Sofía criticó duramente al juez sanjuanino porque entendió que lo que debía haber hecho era rechazar el exhorto porque ella tenía los trámites en regla por la tenencia de Teo.
Pero en San Juan también hubo reclamos por lo bajo a la justicia salteña. Primero, ¿cómo fue que llegaron derecho a la vivienda donde vive Teo junto a los Mercado? Seguramente después de una larga inteligencia previa en suelo sanjuanino sin haber avisado a nadie. Segundo, la detención en estas circunstancias debe realizarse con una orden de un juez local y un veedor judicial, que tampoco estaba. Tercero, ¿ignoraba el juez salteño el proceso de adopción ante la jueza de menores sanjuanina que ordenó lisa y llanamente la detención?
Allí no terminó la novela. Al día siguiente de la detención de los Mercado en la seccional 26ta., la patrulla salteña se movilizó para el traslado a Salta, ya con el exhorto y otro trámite que se demoró: la revisación de un médico legista a los dos detenidos y al niño. Pero antes de partir, los Mercado pidieron parar en la Central de Policía. Allí se dirigieron a la división Seguridad Personal y presentaron una denuncia contra los policías salteños por abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público.
La instrucción de esa denuncia aún está en la Central de Policía y aún no fue girada al juzgado para ser instruida. Lo deberá hacer el mismo juez Zaballa Pringles en medio de un clima enrarecido y con reproches cruzados. En el juzgado no descartan traer a los policías salteños denunciados a declarar a San Juan por la denuncia de los Mercado.
Sería curioso: llegar a San Juan buscando a dos acusados y tener que volver a San Juan, pero en condición de acusados ahora ellos.

El caso
-Una menor de 15 años fue detenida en Salta por un delito y allí dijo que tuvo un hijo que fue vendido a un matrimonio de San Juan por $1.000 y 20 cerdos.
-La denuncia –aparentemente la hizo la familia del padre, también menor- cayó en manos de un juez salteño que ordenó llevar a esa provincia al niño y detener al matrimonio sanjuanino.
-Los sanjuaninos fueron detenidos y trasladados en medio de un operativo lleno de tensión, con denuncias de irregularidades y sospechas cruzadas entre los jueces.
-Aseguran que tienen la tenencia del niño otorgada legalmente por una jueza de menores sanjuanina, porque la madre entregó a la criatura cuando llegó a trabajar en la cosecha.
-Los padres adoptivos estuvieron una semana detenidos en Salta y fueron liberados. Ahora, luchan para que les devuelvan a la criatura y que la instrucción de la causa se realice en San Juan.


Sofía, por los medios de San Juan
La peor pregunta: ¿cómo está Teo?
La madre y el padre adoptivos de Teo fueron excarcelados el jueves luego de haber sido trasladados desde San Juan acusados de haber comprado a Teo. Pero para los Mercado no fue ningún alivio: su lucha siguió por la tenencia hasta regresar con el pequeño. Desde ese día hablaron con los medios sanjuaninos.
Sofía Muñoz mostró que lo que más los afecta es la situación de Teo. “No saber cómo está es como morir por dentro”, dijo en una comunicación en vivo con Telesol Noticias. Y explicó que varias veces pidió saber sobre su salud, si se alimenta bien, quién le da de comer o como duerme, y jamás recibió una respuesta que la calmara.
En una comunicación telefónica desde Salta con AM 1020 le contó a Osvaldo Benmuyal que les “arrancaron a nuestro hijo cuando lloraba” en relación a la traumática manera que emplearon los policías salteños en el operativo en el barrio Los Tamarindos para detenerlos. Y contó detalles escalofriantes, como el uso de armas contra ella y su cuñado, y también con el pequeño.
El padre, Sebastián Mercado, dijo a Canal 13 que “el padre adoptivo de madre biológica –una mnor de 15 años- hizo la denuncia sobre Teo cuando estaba drogada”.

 

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