Por Viviana Pastor
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Un Malbec sanjuanino, entre los 3 mejores del mundo
El vino compitió con 280 muestras que se presentaron de Argentina, Chile, Uruguay, Brasil, Ecuador, Francia, España y México; y evaluados por un jurado internacional.
Marcelo Onofri, enólogo de la bodega, dijo que ni él ni el propietario de la bodega, Carlos Rodríguez, fueron a la cena de gala a recibir el premio porque no pensaron en ganar un galardón tan alto. “Merced del Estero es un bodega boutique, ubicada en La Bebida y este premio es un gran logro para la vitivinicultura sanjuanina porque se trata de Malbec de una de las zonas no tradicionales y donde se dice que no se pueden hacer vinos de alta gama. Logramos posicionarlo entre los mejores, ganándole a muchos vinos de bodegas muy renombradas de zonas top de Mendoza, por eso es muy importante”, destacó Onofri.
El moderno establecimiento, construido en la misma finca, está especialmente preparado para el turista. La bodega tiene capacidad para 70 mil litros, pero por ahora se producen sólo 50 mil. ¿Hay posibilidades de producir más Malbec ganador? , se le preguntó al enólogo. “Somos serios, trabajamos partidas limitadas y cuando se termina una cosecha, se termina. A veces se quiebra el stock y hay que esperar al año próximo. En el último Vinandino ganamos una medalla Gran Oro con un Cabernet que se vendió y se terminó muy rápido. No es nuestra intensión crecer en gran volumen porque a diferencia de otros establecimientos, nosotros elaboramos todo con uvas propias que están en el mismo predio bodega y eso nos aporta un plus calidad”, explicó el enólogo.
Orgulloso, en enólogo destacó los logros de calidad obtenidos. “Los premios ayudan a posicionar la bodega. En lo personal, nos están confirmando que las decisiones que tomamos y el camino que propusimos nos llevaron a tener uno de los mejores vinos de San Juan; eso avala este trabajo. Comercialmente, somos una empresa nueva, nos cuesta mucho que nos conozcan y estos premios ayudan a la difusión”, dijo.
Luego aclaró que la firma no ha pensado en aumentar el precio del Malbec ganador, escudándose en el premio, “lo que queremos es que nos reconozcan, que conozcan nuestro vino”, señaló.
Los otros dos Malbec sanjuaninos que ganaron medallas de Oro en el mismo concurso, fueron: un Callia y un Graffigna Gran Reserva.
El concurso
El concurso internacional Malbec al Mundo tuvo en noviembre su séptima edición en Mendoza. Este evento, que se realiza cada dos años, es organizado por la Asociación de Profesionales en Enología y Alimentos de Argentina (A.P.E.A.A.) miembro de la Unión Internacional de Enólogos (UIE) junto a la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza.
Desde APEAA, comentaron que “el objetivo del concurso es promocionar al varietal Malbec producido en diferentes regiones del Mundo y presentar al público la amplia gama de vinos que pueden elaborarse a partir de él”.
En esta oportunidad, los tres “Gran Oro” fueron para: Don Nicanor Blend 2011 de Bodega Nieto Senetiner de Mendoza, seguido de Mil Vientos Criado en barricas, de Bodega Merced del Estero de San Juan; y Ca de Calle, de bodega Calle de Mendoza.
El vino ganador
El Malbec 2011 que ganó el Gran Oro, tiene un color impactante rojo violáceo con matices negros, en la nariz se aprecia en primer lugar la fruta roja, cereza, ciruela, guinda, junto a aromas frescos como mentol algún floral de violeta y notas de vainilla, café y chocolate aportados por el roble completan un equilibrado y atractivo aroma global. En boca comienza con una entrada dulce y agradable, tiene taninos aterciopelados y suaves que llenan muy bien, es largo y aparecen nuevamente las notas frutales. El final de boca en largo y agradable, e invita a tomar otra copa; y a medida que trascurre el tiempo, sigue desprendiendo aromas y sabores que despiertan los sentidos y predisponen a pasar un momento inolvidable.
Las uvas se cosechan a mano en cajas de 15 kilos, sólo en las primeras horas de la mañana en el mes de marzo, se llevan a la bodega y se realiza una selección manual de racimos. Luego se fermenta en tanques de acero inoxidable y más tarde se lleva a las barricas de roble para hacer la crianza durante 12 meses, donde se logra la mayor complejidad de aromas y sabores. Después se embotella y se deja reposar en la cava a temperatura controlada por 6 meses más.