Está entero, pero el recuerdo por esas imágenes y el ruido de los torpedos no se le van de la cabeza. Ese día perdió muchísimos amigos y le tocó seguir. Ahora tiene 66 años, mantiene sus lágrimas en silencio y la vida lo premió con el paso del tiempo: una de sus nietas se llama Malvinas y otra de ellas nació justo el 2 de abril, tiene apenas tres años y desde ese momento la fecha tiene otro sentido.