Tradicionalmente el malambo era una danza folclórica solo llevada a cabo por hombres. Incluso está muy relacionada con la fuerza y la energía propia de la masculinidad, pero los tiempos han cambiado (afortunadamente) y las danzas también han ido mutando. Hoy, son cada vez más las mujeres que muestran su destreza en el zapateo, que van conquistando públicos y escenarios. Ese es el caso de Yñaca Malambo, el conjunto de sanjuaninas que está haciendo historia, ya que por primera vez San Juan lleva un combinado femenino en el rubro.
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Yñaca Malambo, las pibas sanjuaninas que rompen estereotipos a puro zapateo
El grupo, dirigido por Adrián Funes, comenzó a trabajar durante el 2019 con un objetivo claro: el Campeonato Nacional de Malambo Femenino. En el camino, surgió la oportunidad de inscribirse para el Pre Cosquín, un momento que les permitiría probar escenario como también lo que desde hace meses vienen entrenando. Los nervios estuvieron a la orden del día, pero eso no torció la voluntad y entereza de las seis malambistas que, con una actitud única, conquistaron al jurado y al público que tanto la noche del viernes 21 como sábado 22 de octubre no pudieron sacarle los ojos de encima. Fue así que quedaron seleccionadas para formar parte en la delegación provincial que viajará al Pre Cosquín, en Córdoba, en enero del 2023.
Sobre escenario desplegaron toda su destreza Camila Elizondo, Camila De la Jara, María Paz Castilla, Gabriela Rivero, Abigail Millón y Ayelén Mercado. “Es un orgullo representar a nuestra provincia en esto que nos gusta, que es el malambo. Es una carga muy grande que llevamos con mucho orgullo, el equipo va por todo y vamos juntas. Pase lo que pase nos traeremos un montón de cosas y eso vale mucho más”, señalan las jóvenes.
Detrás de las malambistas hay muchas personas apoyando este proyecto, como Celina Márquez, quien las asesora en vestuario y maquillaje; Mauricio Manrique es el responsable de la música y los arreglos; y Claudio Páez en guitarra, además de las familias de cada una de ellas que las acompaña y apoya en las etapas que van viviendo.
Ser las primeras en representar a la provincia en malambo no solo es un gran desafío, sino también una tremenda responsabilidad, y eso lo saben. Reconocen que por suerte en San Juan cada vez hay más grupos de malambo femenino, lo que permite que las mujeres puedan tener mayor visibilidad en un espacio dentro del folclore. “Es bueno poder demostrarles a otras chicas que también pueden zapatear, mostrar que las mujeres podemos ser buenas en esto”, comentan.
Y continúan “vamos a competir contra hombres, no hay categoría femenino y masculino. Allí todos muestran su trabajo, su puesta en escena, su estampa. Es la oportunidad de mostrar lo que somos, lo que venimos entrenando, pero va a ser difícil. El desafío que tenemos es que competimos contra hombres. Ese es el desafío más grande y el nerviosismo de estar en Cosquín, donde para muchas es la primera vez”.
Pese a ello, saben que la oportunidad es única, y que es algo por lo que han estado trabajando durante tiempo. El esfuerzo, las noches de largos ensayos tras jornadas intensas, el dejar de lado a veces ciertas actividades de la vida diaria está dando sus frutos. Hoy no solo representan a San Juan en Malambo, sino que también representan a todas las mujeres que lograron o están en proceso de conquistar espacios nuevos, de hacerse escuchar. Tal como señalan, “no necesitamos que sea fácil, sino que sea posible”.