En medio de un escenario de creciente tensión en el sistema universitario, familias de alumnos de los institutos preuniversitarios de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) convocaron a una movilización para reclamar por la continuidad de las clases y el impacto de los paros docentes en la educación de sus hijos.
Padres de los preuniversitarios de la UNSJ marcharán en reclamo a los reiterados paros
Familias se movilizarán ante la suspensión de clases, en medio del conflicto docente que se profundiza en todo el país e impacta fuerte en San Juan.
La convocatoria fue difundida a través de un comunicado en el que padres, alumnos y miembros de la comunidad educativa expresaron su preocupación por la pérdida de días de clase y el deterioro en la calidad educativa. Bajo la consigna “Sin clases no hay futuro”, llamaron a una marcha “masiva y pacífica” para el próximo jueves 30 de abril a las 19:00, con punto de encuentro en la puerta de la Catedral, desde donde se movilizarán hacia el Rectorado.
“¡No podemos permitir que el futuro de nuestros hijos siga siendo rehén de un conflicto!”, señalaron en el mensaje, donde además convocaron a abuelos, familiares y a toda la comunidad sanjuanina a sumarse y difundir el reclamo. También pidieron asistir con banderas argentinas y carteles respetuosos.
El trasfondo del conflicto se vincula con las medidas de fuerza impulsadas a nivel nacional por el gremio docente CONADU, a las que adhirió en San Juan la ADICUS. El paro, aprobado por el congreso del gremio, se desarrolla en dos tramos: ya se vivió el del los pasados 13 al 18 de abril y actualmente se lleva a cabo el correspondientes a la semana del 27 de abril al 2 de mayo, con alcance en todas las universidades públicas del país.
Según explicó Edith Liquitay, representante de ADICUS, la medida busca visibilizar la crisis que atraviesa la educación superior en Argentina. Entre los principales reclamos se encuentran la actualización de los salarios docentes, el incremento de las becas estudiantiles, mayores fondos para investigación y la exigencia al Gobierno nacional de cumplir con la Ley de Financiamiento Universitario.
Sin embargo, el impacto de estas medidas generó malestar en sectores como el de los padres de estudiantes preuniversitarios, quienes ya habían manifestado su preocupación ante el rector de la UNSJ, Tadeo Berenguer, solicitando que se garantice el derecho a la educación.
La movilización del jueves se perfila así como una nueva expresión del conflicto, que enfrenta por un lado los reclamos estructurales del sistema universitario y, por otro, la demanda urgente de las familias por la continuidad pedagógica de los estudiantes.
La intervención de Nación ante el paro docente
En medio del conflicto universitario, el Gobierno nacional, encabezado por Javier Milei, intimó ayer lunes a los rectores a asegurar la continuidad de las clases pese a las medidas de fuerza. A través del Ministerio de Capital Humano, dirigido por Sandra Pettovello, se solicitó informar acciones concretas para sostener la actividad académica y evitar que los estudiantes pierdan regularidad o instancias de evaluación.
El Ejecutivo manifestó “extrema preocupación” por la suspensión de clases y propuso alternativas como el uso de herramientas virtuales, la reprogramación de contenidos y la elaboración de planes de contingencia. Además, pidió contemplar la situación de docentes que no adhieren al paro.
La disputa se suma a las protestas impulsadas por gremios docentes en todo el país, en una escalada de tensión que impacta de lleno en el desarrollo del ciclo lectivo 2026.