En 2023 los conductores que transiten las rutas sanjuaninas deberán tomar recaudos extra y respetar a rajatabla los límites de velocidad, porque como sucede en otras provincias, San Juan incorporará radares y multas. En el Observatorio de Seguridad Vial provincial calculan que en San Juan se dan en promedio 830 siniestros viales por mes por lo que se buscan mecanismos para bajar estas cifras.
Ojo conductores: se vienen los radares en San Juan
Según dijo a Tiempo de San Juan el secretario de Seguridad, Carlos Munisaga, "es un proyecto que se va a desarrollar y ejecutar en 2023 y va a ser por licitación por lo que estamos en el armado de ese proyecto".
El funcionario uñaquista expresó en Radio Colón que "si hablamos de estadísticas con la siniestralidad vial ha habido un aumento de accidentes y de hechos lamentables y trágicos en la provincia. A partir de allí siempre hay mucho por hacer. Hemos consolidado un operativo verano con el foco puesto en la seguridad vial y estamos trabajando en un proyecto para el año que viene, para implementar el sistema de cámaras con radar de velocidad y un sistema de infracciones y de multas que vamos a tener que poner con estos sistemas inteligentes".
¿Cómo se implementará esta nueva herramienta? Oficialmente no hay muchos detalles. Lo único que precisó el funcionario es que la meta es que estos radares "ayuden" a disminuir la siniestralidad vial. No serán ocultos, sino que el conductor estará avisado de las zonas donde se mide la velocidad. "Estarán colocados en zonas y rutas que tengamos marcadas como estratégicas y de gran siniestralidad para que de esa manera sean preventivas también", analizó Munisaga.
Los radares son de amplio uso en varias provincias y en algunas opera la fotomulta. No se informó desde la Secretaría de Seguridad local si operarán con ese mecanismo, que es cuestionado por algunos sectores por considerar que sirven más para recaudar que para prevenir accidentes.
¿Cómo funcionan los radares?
La Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) cuenta con 186 cámaras y radares autorizados para operar en las rutas nacionales de todo el país. No obstante, hay más que colocan las provincias o municipios en rutas que son de su jurisdicción y que no son controlados por la repartición nacional.
De acuerdo a las normas nacionales, el control del tránsito es local. De ahí se puede inferir que San Juan deberá disponer de la contratación de la instalación de radares que controlen la velocidad, junto a cámaras que verifiquen faltas al volante, por ejemplo la violación de semáforos en rojo y dispositivos móviles para sancionar el estacionamiento indebido. Esto es lo que se haría con la licitación que mencionó Munisaga.
Así, en las rutas provinciales, el juzgamiento de las infracciones detectadas por radares -también llamados cinemómetros- corre por cuenta de las jurisdicciones provinciales y/o municipales de estos. Si una provincia decide implementarlos en una ruta nacional dentro de su territorio, debe informarlo a la ANSV, planteando la razón por la cual va a instalarlos, qué límites de velocidad va a medir y argumentar la necesidad de ponerlo en ese lugar con datos de siniestralidad. También debe constar información del equipo a instalar y la última homologación hecha por el INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial). Si la operación está a cargo de un privado, debe informarse quién es. Luego de que la ANSV da el visto bueno e informa a Vialidad para que habilite la instalación del radar.