El caso de la nena de 12 años violada y embarazada que hoy es investigado por la UFI ANIVI no solo generó indignación en toda la provincia, sino también dio lugar a una pregunta que supone una fuerte discusión legal: ¿qué ocurre si uno de los progenitores se opone a la Interrupción Legal del Embarazo?
Niña violada y embarazada: qué pasa si un progenitor se opone a la ILE
A pesar de que fuentes oficiales negaran que la madre de la menor hubiera tratado de impedir el procedimiento, la posibilidad de que ello hubiera existido resultó un disparador para conocer detalles sobre el protocolo que se aplica en estos casos. Qué dicen las leyes y cuál es uno de los roles más determinantes en la trama de intervención.
Si bien la versión de que la madre de la menor se habría opuesto al procedimiento fue desmentida por fuentes oficiales, la posibilidad de que ello hubiera sido real resulta un disparador para analizar qué establece la normativa vigente que se aplica en San Juan. Fuentes judiciales, especialistas en el tema, fueron consultadas por Tiempo de San Juan y explicaron que, en estos casos, la ley es clara y prioriza el interés superior de la menor.
La ILE está regulada por la Ley 27.610 y por el protocolo vigente del Ministerio de Salud de la Nación. La normativa establece que se puede interrumpir el embarazo cuando el embarazo es producto de una violación y si existe riesgo para la vida o la salud de la persona gestante. En el caso que sacude a los sanjuaninos, la situación encuadra directamente dentro de la primera causal: embarazo producto de abuso sexual.
Según las fuentes, la oposición de un progenitor no impide el acceso a la práctica, sobre todo cuando se trata de una menor víctima de violación. La normativa establece que no hace falta denuncia penal para acceder a la interrupción, tampoco se pueden exigir pruebas del abuso, en menores de 13 años ni siquiera es necesaria una declaración jurada.
En estos casos, el sistema de salud tiene la obligación de garantizar la práctica y no puede exigir autorización judicial ni trabas administrativas. Cuando existen conflictos familiares, como podría ser el ejemplo de un progenitor que se opone al procedimiento o no puede representar legalmente a la menor, intervienen los Asesores de Menores, que actúan como garantes y protectores de sus derechos.
Estos funcionarios, que pertenecen a la órbita del Ministerio Público, representan legalmente a la niña si hay intereses contrapuestos. En ese aspecto, autorizan la solicitud administrativa de la ILE cuando corresponde, como así también acompañan a la menor durante todo el proceso. Su objetivo es, en definitiva, que se respete el interés superior del niño, principio que está por encima de cualquier otra decisión familiar.
Acorde citaron las fuentes, en algunos antecedentes ocurridos en la provincia, incluso cuando el agresor sexual era el propio padre biológico o cuando la madre no quería denunciar, los asesores intervinieron para proteger a la víctima y permitir la interrupción del embarazo.
En el caso actual, la investigación avanza con la fiscal Andrea Insegna al frente, quien solicitó la detención de un sospechoso detenido por el ataque sexual sufrido por la menor. Mientras tanto, el resto de la instrucción se maneja con total hermetismo para resguardar a la víctima y evitar revictimizarla.