El pasado 1 de mayo, cerca de 400 personas provenientes de distintos puntos de San Juan, Argentina y del mundo participaron de una propuesta única: recorrer el Parque Provincial Ischigualasto bajo la luz de la luna llena. La excursión nocturna volvió a consolidarse como una de las experiencias más impactantes para quienes buscan redescubrir el llamado “Valle de la Luna” desde una perspectiva completamente distinta.
Luna llena, sombras y silencio: Ischigualasto de noche, un paisaje que se vuelve emoción
La luna llena reveló una faceta distinta del "Valle de la Luna" y se convirtió en una experiencia cargada de emoción. El testimonio de quienes vivieron un recorrido tan impactante como emotivo.
Durante casi dos horas, los visitantes atravesaron los imponentes paisajes del parque, donde las formaciones geológicas adquieren nuevas formas y matices bajo la iluminación natural de la luna. El silencio, la inmensidad y la atmósfera nocturna transformaron el recorrido en un momento de conexión profunda con la naturaleza.
El equipo de Tiempo de San Juan participó de la travesía y, al finalizar, dialogó con varios de los asistentes para conocer sus impresiones. Entre los presentes había tanto quienes vivían la experiencia por primera vez como otros que ya habían participado en ediciones anteriores.
“Es la segunda vez que vengo y sigue siendo igual de emocionante. No importa cuántas veces lo hagas, siempre se siente distinto”, expresó una visitante sanjuanina. En tanto, una turista brasileña comentó: “Es algo mágico, no se puede explicar con palabras. La energía del lugar es muy fuerte”.
Desde Chile y Alemania también llegaron participantes que destacaron la singularidad del evento. Para muchos, la caminata nocturna superó ampliamente sus expectativas iniciales. “Había visto fotos, pero estar acá, bajo la luna, es otra cosa completamente diferente”, señaló un viajero europeo.
Más allá de las distintas procedencias y experiencias previas, hubo un punto en común entre todos: la emoción al finalizar el recorrido. La combinación del paisaje único de Ischigualasto con la presencia de la luna llena generó una vivencia que, según coincidieron, invita a sorprenderse, disfrutar y reconectar con uno mismo.
La excursión nocturna reafirma así el valor del parque no solo como atractivo turístico, sino como un espacio que despierta sensaciones profundas. Bajo la luz de la luna, el Valle de la Luna revela su faceta más íntima y cautivante, dejando una huella imborrable en quienes se animan a descubrirlo.