Crear cuatro pesadas esculturas de 2,40 metros e instalarlas en lo alto del Cerro Colorado para dar la bienvenida a quienes ingresan a Iglesia, no fue tarea fácil. De hecho, demandó el uso de grúas, camiones y dejó varias anécdotas. Pero, sin dudas, la peripecia más importante fue la que vivió el artista que las creó, quien tuvo que romper la pared de su casa para poder sacarlas del lugar.
Las peripecias para crear e instalar cuatro esculturas gigantes en lo alto de la montaña iglesiana
Un artista y un arquitecto desarrollaron enormes personajes que fueron colocados en el ingreso al departamento por El Colorado. Uno de ellos contó detalles de la obra.
Con las obras de ese portal de ingreso ya terminadas, otras similares en desarrollo y una tercera tarea en carpeta, el escultor Adrián Fernández, contó detalles sobre su trabajo. “La idea se nos ocurrió con Felipe Yacopino, un amigo nacido en Buenos Aires que es arquitecto, porque Iglesia no tenía portal de ingreso. Para la entrada por El Colorado, diseñamos una serie de esculturas que representan a trabajadores acompañadas por letras con el nombre del departamento. Presentamos el proyecto en el municipio, la idea les encantó y nos encargaron el trabajo”, cuenta el artista.
Fue hace 5 meses que el escultor comenzó su obra. Utilizando ferrocemento, una malla de hierro y cemento para realizar el modelado, el artista creó a una mujer haciendo pan en un horno de barro, un sembrador, un hombre desherbando y otro que trabaja la tierra con una anchada. “La intención era plasmar la cultura y la tradición del departamento y nos pareció que la mejor manera era representando a los trabajadores”, destaca Adrián quien, además de esas esculturas que miden unos 2,40 metros de alto, creó con la misma técnica las siete letras de “Iglesia”, de una altura de 2 metros por 1,40 metros de ancho aproximadamente.
Su trabajo fue arduo y, debido a las características de los materiales y su disponibilidad de espacio, decidió armar todo en el interior de su casa. Realizó una escultura y dos letras por mes, hasta terminar. Recién cuando finalizó la tarea se dio cuenta de un problema: “No pasaban por la puerta”, cuenta ahora entre risas. Pensando en que debía entregar sus creaciones no le dio muchas vueltas al asunto, decidió romper la pared en torno a la puerta de dos hojas y sacarlas.
El traslado y la instalación en el cerro que está a 3.548 metros sobre el nivel del mar, también fueron complejas. “El día del traslado las sacamos como entre 12 personas y las pusimos en un montacargas, de ahí pasaron a un camión. Tuvimos que hacer dos viajes. Arriba, en el cerro, trabajamos con grúas para poder colocarlas”, dice Adrián sobre las esculturas que se pueden ver desde hace una semana y media en lo alto de la montaña.
Mientras tanto, los amigos que se conocieron estudiando Arte y comenzaron a trabajar juntos haciendo murales para después encarar proyectos de mayor envergadura, ya pusieron manos a la obra e iniciaron la creación de un portal similar, pero en el ingreso al departamento por Jáchal. “En este caso vamos a hacer referencia al turismo a través del deporte. Este proyecto es más grande porque son 12 esculturas en total. Ya creamos las que hacen referencia al windsurf y la del kitesurf, que están colocadas. Ahora tenemos que trabajar en el resto”, sostiene el artesano.
Al mismo tiempo, tienen un proyecto para la creación de obras que ubicarán en la rotonda de la localidad de Las Flores, que lleva al Paso de Agua Negra, que une San Juan con Chile. “La idea es la misma, poner en valor la cultura y la historia del departamento a través del arte. Son proyectos ambiciosos y complejos, pero es un orgullo poder realizarlos”, remarca el iglesiano.