Es oriunda de Chimbas, la mayor de 3 hermanos y hace unos meses le salió una beca para irse un año a Estados Unidos. Estudió inglés en la Facultad de Filosofía y se graduó como profesora. Así fue hilando su camino en el idioma que sin duda la haría atravesar fronteras. Actualmente vive en aquel país junto a cuatro chicas y en la mesa se habla inglés filudo a la hora del almuerzo. Un cambio lleno de aprendizaje ante una cultura arrolladora pero con el 'argentinismo' por delante: mate, maicenitas, empanadas y el tonito que se escapa a la hora de enseñar una palabra. Siempre transpiró handball pero esta vez optó por jugar al rugby en The College of Wooster cuando tiene ratos libres. La historia de Camila en Estados Unidos.
La sanjuanina que viajó a Estados Unidos por una beca, convive con personas de otros países y juega al rugby en sus ratos libres
"Estoy trabajando como asistente de idioma español y además de asistir en clases, tomo cursos y estoy a cargo de la casa hispánica". Asimismo, Camila contó que lleva adelante algunos eventos 'donde los estudiantes conocen nuestra cultura'. "Mi trabajo acá es como de embajadora cultura. Enseño la lengua pero a su vez nuestra cultura".
Antes de emigrar a Estados Unidos, Camila llevaba una rutina diaria con el dictado de clases en los colegios, pero un día decidió postularse para una beca que es organización de los EEUU y que tiene muchas sedes en distintos países: "Yo postulé a Argentina, que tiene un convenio con el Ministerio de Educación de La Nación. Esto sirve para que los profesores que nos postulamos podamos viajar y ellos también puedan venir acá".
La joven sanjuanina vive en un pueblo chico llamado Wooster y ahí convive junto a Pierre de Francia, Daria de Rusia, Chih-Ning Chang de Taiwán y Valentina de Austria. A la hora de cocinar se van turnando o lo hacen todos juntos, no hay punto medio. "Yo les di de probar las maicenitas y el panqueque con dulce de leche, les encantó".
Siempre entrenó handball en San Juan. Pasó de practicarlo por primera vez en la escuela, al club Alianza y de ahí a tener que dejarlo por una lesión. Siempre acostumbrada a los entrenamientos y para no perder la costumbre en Estados Unidos, Camila se anotó y empezó en Rugby. "Como toda mi vida hice deportes, decidí buscar acá alguno. Lo descubrí en una feria y decidí unirme al club The College of Wooster, que pertenece a la Universidad. Las chicas son súper amigables y el ambiente me parece lindo. Me gustan los deportes de contacto. También practiqué la arquería"
Cuando se le venza la la beca, Camila tendrá que regresar a la provincia, pero apuntó que volverá para poder seguir hilando su camino en el inglés que tanto le apasiona. "Dejé trabajos y me tuve que tomar licencias, esta vida es muy distinta, es otra cultura. Pero ya tengo decidido volver".