La paleontóloga sanjuanina Cecilia Apaldetti recibió este martes 4 de octubre el premio franco-argentino Científicas que Cuentan en las categorías trayectorias y estímulo respectivamente. Gracias a los aportes y conocimientos, así también, como tareas en la divulgación de una perspectiva de género y diversidad. La ingeniera química Nicole Seinhart, también fue premiada junto a Apaldetti.
La paleontóloga sanjuanina, Cecilia Apaldetti, recibió el premio Científicas que Cuentan
Se trata de la primera edición de este premio otorgado por el Centro Cultural de la Ciencia, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCyT), el Institut Français d' Argentine, la Embajada de Francia y el laboratorio Sanofi.
La sanjuanina dialogó con Télam y expresó, “es un orgullo y una motivación como todo reconocimiento, pero en este caso en particular me recuerda la responsabilidad social que implica contar ciencia".
Cecilia es investigadora del Conicet en el Instituto y Museo de Ciencias Naturales, que depende de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), y se desempeña como columnista de Paleontología en el programa de divulgación científica La Liga de la Ciencia.
En la localidad de Balde de Leyes,al sudeste de la provincia de San Juan, descubrió junto a su equipo restos de un dinosaurio gigante, con lo que dio evidencia de que este tipo de especie existía 30 millones de años antes de lo que se pensaba, es decir durante el Triásico (unos 210 millones de años atrás).
Durante la ceremonia, ApaldettI recordó que el descubrimiento explotó en todo el mundo. Dando notas en medios locales, nacionales e internacionales, desde la BBC hasta el New York Time.
En este contexto, Apaldetti decidió bautizar al ejemplar encontrado con un nombre femenino y la llamó "Ingentia Prima". "A partir de los huesos es imposible saber si un ejemplar era macho o hembra, pero como a todos los dinosaurios los bautizan como machos, en forma totalmente arbitraria decidí darle un nombre femenino", señaló.
Y añadió entre risas: "Entre que presentamos la primera dinosauria gigante y que la autora de la publicación científica era mujer rompimos la matrix". Sobre esto expresó que comenzaron a escribirle madres, abuelas, tías, maestras, “todas mujeres haciéndome las preguntas que les hacían las y los niños; ahí comprendí que eran ellas quienes estaban tendiendo los puentes entre las infancias y la ciencia", finalizó.