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sábado 21 de marzo de 2026

Personajes de la época

La niña de trenzas y su hermano, la tragedia de la carroza y los espíritus de calle Salta

Una tarde de los años ’30, dos pequeños de ocho y cinco años salieron de la escuela. Únicamente tenían que cruzar la calle para encontrarse con su madre, pero todo terminó de la peor manera. A pesar de la fatalidad y el paso del tiempo, los chicos y la mujer todavía son vistos en la zona.

Por David Cortez Vega

La historia ocurrió hace aproximadamente un siglo en calle La Paz -actualmente Salta-, a pocas cuadras del Cementerio de la Capital de San Juan. La leyenda urbana está basada en los testimonios de vecinos de la zona, quienes aportaron los relatos más impactantes sobre una niña de trenzas y su hermanito. El relato no es nada feliz. Los pequeños fueron víctimas de una tragedia, pero todavía “aparecen” por el lugar donde perdieron la vida.

Una tarde de los años ’30, una niña de ocho años, de pelo rubio y trenzas, salió de la Escuela N° 29 ubicada cerca de la esquina de avenida Alem y Chile. Como todos los días, se dirigió a su casa junto con su hermano de cinco años recién cumplidos.

Parecía ser una jornada normal. Únicamente faltaba cruzar la calle La Paz y encontrarse con su madre. Ese camino era muy transitado, por ser una importante vía de la ciudad, y también muy peligroso. Mientras tanto, la mujer los esperaba en la vereda de enfrente. Tomados de la mano, los dos hermanos aguardaban por cruzar la calle. Un buen número de carrozas se dirigieron en un cortejo fúnebre hacia el cementerio. Preocupada por la situación, la mamá les indicó que esperaran unos segundos.

Nadie sabe por qué, pero los niños cruzaron la calle corriendo. De un segundo a otro se escuchó un grito desgarrador. La madre vio una escena que marcó un antes y un después en su vida. La niña de trenzas y su hermanito fueron atropellados por ocho caballos que transportaban una carroza y murieron de forma inmediata. La mujer nunca pudo sacar esa imagen de su mente. Por sentir culpa y dolor, a los pocos días decidió quitarse la vida.

Los espíritus y la llegada menos deseada

Para los vecinos de la zona es una historia muy conocida, pero algunos transeúntes se quedan conmovidos por las apariciones de una niña de trenzas que cruza la calle y desaparece instantáneamente, un niño y una luz blanca que se encuentra en la vereda Oeste de calle Salta. “Las has visto. Lo que ves del otro lado es la madre que los espera”, decía doña Angélica, según el relato del historiador Rubén Darío Guzmán.

Suelen aparecer alrededor de las 22 horas. Muchos sanjuaninos observaron a los chicos corriendo por Salta. Nunca llegan a la otra vereda, porque se esfuman a mitad de camino, y también a esa luz blanca y una tenue silueta con cuerpo de mujer.

Los vecinos también contaron sobre el ruido del tropel de los caballos y una carroza. Pero lo dramático ocurre cuando oyen los frenos en alguna casa en particular. La leyenda cuenta que, si en un hogar sienten que se para ese cortejo, la muerte bajará y se llevará a quien abra la puerta. Por este motivo, nunca atienden a nadie.

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