El Año Nuevo simboliza la idea de una nueva oportunidad, por lo que muchas personas aprovechan para llevar a cabo los deseos que no se han podido cumplir hasta el momento. Al comenzar un nuevo período, algunas personas deciden establecer nuevas metas a conseguir, mientras que muchas desean retomar viejos deseos o tareas inconclusas del año anterior.
Hagamos juntos la lista de propósitos para el 2024
Si ya te has marcado tus objetivos para 2024, quiere decir que eres una persona que te gusta planificar tu futuro, pero si aún no has pensado en tus propósitos por falta de tiempo, o miedo a miedo fallar, te ofrecemos algunos consejos para que mantengas la motivación y realices tu planificación de la mejor manera.
Empezaremos por definir: ¿Qué es un propósito?
En sí, un propósito es la determinación firme de hacer algo, alcanzando un objetivo en particular. Podríamos definirlo como una aspiración que se tiene en mente con la intención de cambiar un hábito, modificar una conducta o alcanzar una meta personal o profesional.
Usualmente, los propósitos se hacen a inicio o final de año, con el deseo en mente de modificar aspectos en la vida personal o profesional donde encontramos puntos de mejora.
Estudios recientes señalan que solamente el 8 % de las personas consiguen cumplir sus propósitos de Año Nuevo, una cifra sorprendentemente baja. Quizá el error más común es perseguir objetivos que no son tan relevantes para nosotros y que, por tanto, nos provocan desmotivación.
Por tal motivo te sugerimos que las cosas que te propongas deben ser objetivos que desees con toda tu alma. Tienes que tener muchas ganas de conseguirlas para que actúen como motor y te impulse hacia ellas.
Nosotros somos los arquitectos de nuestro destino, las llaves de la vida están en nuestro interior, somos nosotros quienes hacemos que las cosas pasen por eso es fundamental que comprendas que una meta sin un plan, es tan solo un deseo, por eso el primer paso que te proponemos es planificar, y lo vamos a hacer tomándonos una hora de nuestro tiempo, buscando un lugar tranquilo, sin ruidos y sin celular, para poder pensar tranquilos y ordenarnos.
Empezamos:
• Escribe los propósitos en papel
Aún en la era de lo digital, no tenemos por qué abandonar el soporte físico. Coge una libreta o un papel y dibuja dos columnas En la columna de la izquierda, escribe los pensamientos negativos sobre ti que sueles tener presentes (ej: no soy capaz de hacer deporte nunca). Luego, en la columna de la derecha, escribe su opuesto: una declaración positiva (ej: soy capaz de hacer deporte 3 veces a la semana). Una vez que hayas terminado, lee la lista de los pensamientos y propósitos positivos. Gasta tu energía enfocándote en lo positivo. Tu vida puede cambiar si así lo deseas. De hecho, un estudio demostró que el simple hecho de poner por escrito tus objetivos aumenta la probabilidad de lograrlos en un 42%.
• ¿Cuántas metas me pongo?
Lo más sensato sería ir de una en una. Establece un orden de prioridades y arranca con el primer propósito. Tus posibilidades de éxito son mayores cuando canalizas la energía en cambiar solo un aspecto de tu comportamiento. Ponerse una docena de objetivos puede llegar a ser frustrante y probablemente acabes abandonándolos todos.
Si son objetivos que no se superponen, ve añadiéndolos conforme vayas consolidando el primero y adquieras el hábito, por ejemplo: quiero empezar el gym y aprender inglés.
Arrancamos durante tres meses el gym, y cuando se haya convertido en una rutina que sintamos culpa al no ir, ahí es el momento de arrancar con el inglés.
• Créate un horario semanal
En base a los propósitos de Año Nuevo que hemos puesto sobre el papel, créate ahora un horario semanal. Intenta que las actividades diarias se conviertan en una rutina como hemos comentado. Deja que esa rutina haga el trabajo pesado por ti.
Para ayudarte a que te resulte más fácil, haz copias de este horario semanal y colócalas en las áreas de la casa por las que pasas muy a menudo. No se te olvidará lo que te has propuesto llevar a cabo
• Vamos a plantear objetivos claros y realistas.
Cuanto más definido tengas aquello que quieres hacer y más realista sea más fácil será lograrlo. Para ello será interesante que te escuches, que conectes bien con eso que te estás pidiendo y puedas pasar a la acción siempre teniéndote en cuenta.
• Sé consciente de los pensamientos negativos
Cuando un pensamiento negativo entra en tu mente, intenta verte a ti misma poniéndolo a un lado y no dándole ninguna importancia. Permitir que los pensamientos negativos giren en tu mente puede ser un hábito nefasto. Se necesita energía para continuar ese remolino de pensamientos negativos. Lo básico, es que pienses en la cantidad de energía que necesitas para alimentar dichos pensamientos. Es mucha, ¿verdad? Aparta los pensamientos contraproducentes y todo irá mejor.
• No stress
Debes bajar ansiedades, expectativas, presión... Tener un propósito no es que te conviertas en juez y cada vez que no lo logres te castigues. Así difícilmente conseguiremos aquello que nos hemos propuesto. Sé compasivo/a contigo y abrázate en esos días en los que parece que cuesta un poquito más.
• ¿Sientes miedo? Hazlo con miedo
El miedo es una emoción primaria que nos acompaña cada vez que hacemos cosas nuevas. Cuando realizamos cambios (aunque sean para bien) puede que esta emoción nos acompañe. ¿Te cuento algo? No pasa nada, podemos hacerlo igualmente aun con miedo, y hasta te sorprenderás de lo bien que te pueden llegar a salir las cosas con este ingrediente.
• Analiza de dónde partes
Tan importante es saber hacia dónde queremos ir como saber de dónde venimos. Analizar aquello que queremos cambiar o mejorar y saber lo que nos funciona para continuar realizándolo es vital. Estoy seguro que ya has conseguido muchas cosas en tu vida, estos escalones ya lo has subido, apóyate en ellos para seguir subiendo y creciendo.
• No puedes controlarlo todo
Si algo hemos podido aprender este último año es que existen cosas que se escapan de nuestro control y así es como debe ser. Si te marcas un propósito y por circunstancias externas a ti no puedes llevarlo a cabo, entiende que es una posibilidad que puede darse, pero no lo interpretes como un fracaso.
Lo macro no depende ti (economía nacional, pandemias, el dólar, guerras) lo micro si (tu economía, tu trabajo, tu estado anímico, tu disciplina) concéntrate en ello, y no te contamines con circunstancias imposibles de controlar.
• Cuídate
Debes convertirte a ti mismo en una prioridad, para poder trabajar a un nivel óptimo en todas las áreas de la vida. Eso implica dormir al menos 7-8 horas cada noche, comer saludablemente y hacer ejercicio. Si no sigues estas directrices será más complicado que puedas cargar con todo el peso del día a día más tus objetivos, sin desfallecer.
• Constancia y paciencia
Quizá algunos de los propósitos que has marcado necesitan un periodo donde los resultados no son inmediatos. Date el tiempo que necesites, no bajes los brazos al menor contratiempo, confía en tu proceso y se paciente contigo.
• Autoelogio y recompensas
Refuérzate y prémiate por tus pequeños logros. Poner el foco en esas cosas que sí estamos consiguiendo es muy importante y motivador. Se bueno y generoso para ti.
Recompénsate con un libro que estés deseando leer, ir a comer a tu restaurante favorito... siempre sin perder de vista la meta final. Sentirse orgulloso de los pequeños pasos -y otorgarles un pequeño premio- nos llevará a conseguir lo que buscábamos con más tranquilidad y menos presión. Además, nos aportará una motivación extra.
• Aprende a decir "no"
No, no es una palabra negativa. Al contrario. Debemos aprender a decir "no" a todas aquellas solicitudes de los demás que nos restarán tiempo y espacio que necesitamos para cuidarnos mejor y evitar el agotamiento.
• Fallar está permitido, pero es obligación volverlo a intentar
Es fundamental que sepas perdonarte cuando falles, algo que probablemente ocurrirá en los próximos 12 meses. Por muy bien que te organices, por mucho que te esfuerces, aunque mantengas la ilusión y la motivación cada día, siempre puede fallar algo. Un mal día lo tiene cualquiera. Los imprevistos pueden hacerte cambiar el más sólido de los planes. Puede que un objetivo se te resista más de lo que habías imaginado. No te rindas y aprende a manejar tu frustración, de eso dependerá tu éxito.
Entiende que parte de la consecución de tus objetivos para este nuevo año pasan por saber manejar las caídas, la frustración, los malos momentos…..y levantarte con más fuerzas y más convicción de que se puede!!.
Ahora ya no hay excusas, ponte a la tarea, apunta bien alto, y disfruta el proceso veras como día a día te vas a sentir mejor consiguiendo tus propósitos para este 2024 que se avecina.
EXITOS!!!!
Escrito por: Carlos Fernández
Coach y Psicólogo.
Redes sociales: Facebook e Instagram. Búscanos como Europa Coaching.