Isaías, de dos años, quedó en cuidados intensivos luego de ser atacado por un perro cruza con pitbull este jueves por la tarde. El nene jugaba con su hermano y con un primo cuando la mascota del vecino salió y le arrancó el cuero cabelludo de una mordida. María Heredia, mamá del pequeño, es quien lo cuida en el Hospital Rawson donde esperan que esté más estable para poder operarlo.
El perro que atacó un nene en Caucete le había matado a su mascota seis meses antes
"Está medicado, estamos esperando porque él había almorzado y tiene que estar en ayunas para entrar a cirugía", explicó María en diálogo con Tiempo de San Juan.
El perro es de un vecino que, además, es tío del padre de Isaías. De hecho, fue ese hombre quien trajo al nene en brazos y se lo entregó a sus padres. "Yo le estaba arreglando la camita para dormir la siesta y no pude ver el momento en que lo agarró, solamente lo vi en brazos de mi marido y caí al piso", contó la mujer.
La familia había terminado de comer cuando el nene se cruzó al parral de en frente de su casa en el barrio Conjunto 5, de Caucete. En ese momento el vecino sacó el auto y, aparentemente, fue el instante en el que el perro se cruzó y atacó a los niños que jugaban. Isaías se llevó la peor parte porque el animal le arrancó el cuero cabelludo.
"Cuando lo vi tenía la cabeza llena de sangre y me desmayé", relató María. Eran alrededor de las 15 y entró el llamado a la Comisaría 9na. El niño fue trasladado al hospital César Aguilar desde donde lo derivaron al Hospital Rawson.
Según su madre, le han hecho placas que demuestran que el perro sólo llegó a lastimarle la piel de la cabeza pero no le dañó el cráneo y mucho menos el cerebro. Sin embargo, el estado de Isaías es delicado.
Ni María Heredia, ni su familia sabían que hay una ley provincial de Perros Potencialmente Peligrosos que obliga a los dueños de estos animales a chipearlos, tenerlos con bozal y con medidas de seguridad en su vivienda. Recién cuando llegaron al nosocomio se enteraron de la enorme falta que estaba cometiendo el vecino.
Lo más llamativo es que ya existía un llamado de atención al dueño del can, que no prestó atención a la peligrosidad de su mascota. "Hace seis meses fuimos a hablar con él porque le mató un gatito que era la mascota de mi hijo. Él no estaba, estaban sus hijas, y les dijimos. Ellas nos respondieron que era agresivo con los animales pero con las personas no", afirmó la madre muy angustiada.
"Lo único que pido es cadena de oración para cuando mi hijo entre a cirugía donde le van a coser el cuero cabelludo. Porque el dueño del perro ni se ha comunicado para ver si necesitamos algo", cerró la mujer.
Qué dice la Ley de Perros Peligrosos
La Ley de Tenencia Responsable de Perros Potencialmente Peligrosos fue aprobada en San Juan en el año 2020 y recién en 2022 se comenzó a aplicar el chipeo de perros que reúnen las características y están contemplados dentro de la misma. También es conocida como Ley Lara porque nació luego de la trágica muerte de Lara Agüero, una nena de 10 años que salió a comprar pan, fue atacada por el perro del vecino y murió desangrada en Rawson.
Según esta ley provincial, se consideran perros potencialmente peligrosos "aquellos que por su contextura física, fuerza mandibular, capacidad de mordedura puedan causar la muerte o lesiones a personas y animales; y los cruces entre las razas que obtengan una tipología similar".
Gracias a la aprobación de esta legislación, se creó en San Juan un Registro de Propietarios de Perros Potencialmente Peligrosos. Es por esto que los dueños de animales que reúnan las características antes mencionadas tienen la obligación legal de registrarlo y deben hacerlo antes de que el can cumpla los tres meses de vida. Además, deben colocarle un microchip que es como una matrícula identificatoria del animal.
La misma normativa establece que este tipo de perros deben ser paseados en la vía pública con "bozal, collar o pretal y cadena o correa de menos de un metro de longitud". Las viviendas donde estén estos canes deberán, además, contar con un cartel que avise a los transeúntes la peligrosidad del animal y "un cerramiento adecuado para proteger a las personas que desde el exterior se acerquen a ellas".