Como en la famosa película de los rugbiers, en 1987 el sanjuanino de alma Walter Gallardo, junto a dos personas más, estuvo 9 días desaparecido en la cordillera nevada, después de que el helicóptero en el que viajaban se viniera a pique en la Quebrada de Mondaca. Por estos días, con un mezcla de crudeza, desesperación y esperanza, comparte en sus redes sociales su propio relato de cómo fueron esas interminables horas perdido en la montaña, luchando por sobrevivir. Lo revive con una pasión de un escritor avezado, en un relato que le nació de muy adentro y terminó siendo una inusitada bitácora de la tragedia. Digna de un libro. O de una serie de Netflix.
El más famoso piloto sanjuanino que revive con un crudo relato sus 9 días desaparecido en la montaña
Las redes sociales terminaron siendo el salvoconducto de Walter Gallardo para contar su asombrosa historia, que él mismo reconstruyó con los sentimientos a flor de piel. Por primera vez, la transcripción de su bitácora con la experiencia que tuvo en vilo a San Juan en agosto de 1987.
"Todos los años lo posteo por si alguien lo lee por primera vez. Creo que es una experiencia de vida que puede ser útil para quienes están pasando por algún momento complicado", cuenta Walter, a quien muchos identifican como el piloto aeronáutico más famoso de San Juan, con una enorme trayectoria en el Gobierno Provincial.
Por estos días fascina a sus seguidores en Facebook u ocasionales lectores con su relato en carne propia de lo que pasó del 7 al 17 de agosto, hace casi 40 años, junto a los técnicos de Hidráulica Alberto Medalla y Hugo García. Los dieron por muertos a los tres.
"Sólo lo hago con el fin de que pueda ser útil", asegura. Y parece que es así a juzgar por los comentarios en sus publicaciones, que le devuelven por montones agradecimientos y admiración.
Este valioso testimonio no lo escribió arriba de la cordillera sino muchos años después, con los recuerdos todavía a flor de piel, que le permitieron reconstruir momento a momento. "Comenzó como una forma de combatir el estrés que me producía el curso que estaba haciendo en Dallas (Estados Unidos) del avión nuevo que había comprado la provincia. Era mucha presión y escribir fue una forma de aliviar tensiones. Todos los días escribía lo que recordaba de esos días pero de 1987. Terminé el relato y al fin aprobé el curso de comandante del Lear Jet 75", devela Gallardo.
Para él, "los recuerdos son agradables. Son buenos. Todo terminó muy bien. Hay recuerdos imborrables. Tal vez algunas cosas se van olvidando, pero la mayoría permanecen intactas". Este jueves se tomó un café con Alberto Medalla, uno de sus compañeros de la aventura, con quien comparte sus memorias de vez en cuando.
"En esa época no teníamos la información meteorológica que tenemos hoy, no teníamos los sistemas de navegación de hoy , el helicóptero que volábamos era muy limitado para el trabajo que hacíamos, pero era lo único que teníamos. De ese helicóptero con 420 caballos de fuerza hoy se vuela con un bimotor que tiene 1100 . Contamos con información y fotos satelitales en tiempo real. Las cosas han cambiado para mejor", reflexiona, en diálogo con TIEMPO DE SAN JUAN.
Este episodio y otros que le sucedieron que fueron fuertes lo marcaron de por vida: "por supuesto que no soy el mismo de antes todo sirve para evolucionar como persona. Hoy sigo volando helicóptero, me divorcié hace algunos años, volví a firmar pareja con Silvina. Vivimos muy bien, disfrutando de hijos, nietos y de nuestros trabajos", argumenta. Ahora piensa empezar a escribir su historia desde la niñez. Memoria no le falta.
Las crónicas de Gallardo
Los posteos de Gallardo, diarios, cada agosto durante los últimos años, hablan desde su propia vivencia, con sus pensamientos y sentimientos reconstruidos, de esos días congelados y dejan grandes revelaciones. A continuación, la transcripción de su bitácora:
Capítulo 1
Un día como hoy, hace 31 años y exactamente a esta hora teníamos un accidente en mi querido Bell 206. Sobrevivimos 9 días con Alberto Medalla y Hugo García cerca del límite con Chile.
Al noveno día nos rescataron dos Lamas de Fuerza Aérea, los cuales estaban comandados por Favaro y Barrera. ¡Cómo no recordar este día, mis padres vivos, toda la familia pendiente y yo sin poder avisar que estábamos bien!!!! ¡Con mucho frío, pero vivos!!! A esta hora estábamos pasando la primera noche, acomodados como podíamos en la parte de atrás de mi querido Bell que había volcado, ¡gracias a Dios!! Porque eso nos permitió abrir siempre la puerta a pesar de que la nieve nos tapó completamente!!.
A San Juan, empezaban a llegar los primeros familiares a acompañar a Nancy y a mis hijos, en ese momento de 2 y 4 años.
Durante el día habíamos escuchado pasar los aviones de Fuerza Aérea que nos buscaban, pero ya las nubes nos habían tapado y no nos veían. No tenía audio en el equipo del helicóptero, así que comenzamos la odisea de sobrevivir con más de 30 grados bajo cero!!!!! Así que cuando me invitan a la nieve se los agradezco, pero......
¡Mañana sigo!!!!!!! Chauuu.
Capítulo 2
8 de agosto de 1987.
Ya me saqué el reloj porque lo miraba cada 10 minutos pensando que habían pasado horas. La ansiedad quiere ganar la batalla.
Estamos bien, el ánimo más arriba de las nubes que ya tocábamos con las manos. ¡No para de nevar y correr viento! ¡El frío es cruel! Mis compañeros de aventura me prestaron ropa más adecuada para el frío y unas zapatillas porque las mías se mojaron con la nieve ayer, cuando caímos.
En esos días fumaba 30 puchos por día!! Ocurre el accidente, salimos del Bell, estábamos bien, descargué el matafuego en la tobera de escape pensando que podía arder y dejarnos sin refugio, cuando terminó saqué el paquete y veo que me quedan 6 cigarrillos!!! La puta madre!!!! ¿A qué hora van a venir??? ¡¡Se me van a terminar los puchos!!!!! Prendí uno y le di una pitada de esas que se dan después de un accidente... me ahogué!!! ¡Y no podía respirar!!!!! Pensé “¡Qué boludo!!!!! ¡No me maté del golpe y me voy a morir por un pucho!!!!!! Me sobraron 5 !!! ¡Del cagazo me olvidé de fumar hasta que nos rescataron los Lama!!! Apenas subí le pedí al flaco Favaro que me dejara prender uno! ¡Me sobraron 4 !!!!!!!!!.
Capítulo 3
¡Hace mucho frío! ¡No paramos de tiritar! Apenas tenemos lugar para movernos, sin embargo, no hay nada que nos abrigue. Y a pesar del frío, la sed es imposible de saciar. El primer día derretimos agua ayudados por velas y una lata de duraznos. Después de esperar 30 minutos nos quedaba un sorbo a cada uno. Terminamos juntando nieve en bolsas y derritiéndola en la boca. No tenemos hambre, solo sed. A pesar de la situación, estábamos de algún modo organizados. Por ejemplo, salíamos a orinar 2 veces por día y de paso a juntar nieve. ¡Solo 2 minutos! ¡No aguantábamos más! ¡Esa semana la temperatura llegó a 34 bajo cero!. El día y la noche eran casi iguales, un poco más claro, un poco más oscuro. Solo nos entretenía el único medio que nos conectaba con el mundo, la entrañable Tonomac 7 mares que llevaban mis compañeros de viaje. Durante el día solo radios de Chile, ¡a la noche lo que esperábamos con ansias! ¡Las radios de San Juan!!!!! Solo se escuchaban las AM, Colón y Sarmiento, Lucho Román!!! Y así sabíamos que nos buscaban y escuchábamos a nuestros amigos opinar y comentar sobre nosotros!!!.
Hoy ha sido un día muy complicado, ¡no tuve el tiempo necesario para contarles más!.
¡La seguimos mañana!!!!!!! Chauuu.
Capítulo 4
A través de la radio nos enterábamos de la preocupación por buscarnos. ¡Era el tema principal!! Un día Lucho Román llevó a un radiestecista, Roque Sallas. Charlaban y el hombre con su péndulo daba ciertas precisiones del lugar donde tal vez habíamos caído. Eso era fácil porque yo les había avisado a quienes nos esperaban en Pachón que estábamos a 5 minutos y nunca llegamos. La charla avanzaba hasta que por ahí Lucho dice al aire “Después del corte Roque nos va a decir si están vivos o.......” ¡imaginen el momento, nosotros escuchando y aunque ahora parece una pavada, en ese momento rogábamos que no se equivocara!! ¡Y la pegó!!!!! ¡Saltábamos de alegría!!! (es un decir)!!!.
¡Hasta mañana!!!! ¡Ya es muy tarde!!!!
Capítulo 5
10 de agosto de 1987, es nuestro tercer día en la cordillera y no para de nevar y cuando lo hace corre un viento tremendo que no deja ver a un metro!!
Es el día de la Fuerza Aérea y sé que algunos integrantes están ahí, al pie del cañón esperando en Barreal poder entrar a buscarnos en vez de estar en sus brigadas festejando el aniversario con sus camaradas. Mi vida está asociada a la Fuerza, mi primer instructor de helicópteros fue el Negro Longar, en la búsqueda estaba mi primo Pedro, en Barreal el flaco Favaro. Ayer nació su hija (ahora cumplió 31!!!) pero el deber es más fuerte y la va a conocer casi una semana después.
Está en la búsqueda junto al Batata Barrera y los mecánicos, entre ellos Medina.
¡Cómo no festejar este día si les debo tanto!!!!!.
Capítulo 6
La tapa del tanque del JP1 quedó hacia arriba, pero era tanto el frío que no podíamos sacar ese kerosene para calentarnos. Teníamos miedo de morir congelados. Recién el último día, cuando salió el sol pudimos sacar unos litros y comer algo caliente!!! Pero eso va a pasar en unos días!!! Por ahora, conversábamos de todo un poco con Alberto y Hugo. De la familia, de los planes futuros y sobre todo de qué íbamos a hacer si daban por terminada la búsqueda. Ellos tenían mucha experiencia en la montaña. El plan era el siguiente, teníamos ubicado un refugio de Gendarmería, Erizos, que estaba a un día de caminata. Había 2 pares de raquetas y yo iba a ser el tercero con los pies envueltos en bolsas, nailon, etc. (¡ahí solo no me quedaba!!!). Estaba completamente tapado por la nieve. Al pasar solo vimos el mástil. Pensábamos cavar y refugiarnos uno o dos días hasta recuperarnos para así tener la fuerza de remontar por la quebrada de Pachón hasta llegar al refugio. No fue necesario, gracias a Dios, nos rescataron. El resto del tiempo en silencio, soñando con volver a ver a mi familia, mis amigos, compañeros de trabajo. Suponía que ya estaban todos en casa esperándome. Mis padres, hermanos, cuñados, sobrinos, suegros, primos. Después supe, ¡estaban todos tal cual lo había soñado!!!.
¡Y la puta madre!! ¡No poder avisar que estábamos vivos!!!!!!.
Capítulo 7
Hoy, martes 11, escuchamos radios de Chile. ¡Están al lado los grupos de rescate!!!! Al otro lado de los picos que veíamos antes que la tormenta los tapara!!! En Salamanca, muy cerca... pero es imposible llegar donde estamos. La tormenta es cada día más severa. La nieve ya casi nos tapa y descubro el sentido de los iglús. Hasta hace un rato parecía que estábamos en un freezer!!! Pero ahora la temperatura comienza a mejorar y es que la nieve ya llegó arriba!!!! ¡¡¡Cómo no paleamos desde el primer día!!!! ¡Nos hubiésemos ahorrado mucho frío!!!!! ¡No nos animábamos a ir de cuerpo!!! ¡¡¡Se nos va a congelar todo!!!!!!! ¡¡Y realmente lo pensábamos!!!!!!!! Solo 2 veces al día salíamos 1 minuto para orinar. ¡Teníamos que sacarnos un guante!!! ¡El dolor que nos provocaba el frío por ese minuto al aire era insoportable!!!!.
Esperábamos la noche con ansias para escuchar mejor las radios de San Juan !!!! Lucho habla con Pepe Licciardi, mi jefe. Nos llena de esperanzas. Lucho le pregunta qué nos diría si lo estuviésemos escuchando “¡no pierdan esperanzas!!! ¡No podemos entrar, la tormenta es enorme!! ¡Vamos a encontrarlos apenas podamos!!!!”. Y todo eso nos llenaba de esperanzas!! ¿A qué negarlo?, por ahí las lágrimas nos nublaban la vista! ¡Y a pensar en positivo!!! Tal vez mañana puedan entrar!!! ¡Pero no!!! ¡Faltaban varios días todavía!!.
Ya sabíamos que el centro de operaciones de la búsqueda era Barreal. Estábamos al tanto de que había gente de todas las especialidades posibles!! Paracaidistas, motoqueros de nieve, andinistas, helicopteristas... en fin, ¡no faltaba nadie!. Pero nosotros sabíamos que era imposible entrar.... a seguir comiendo mortadela.
Por ahí ojeábamos revistas que llevaban Alberto y Hugo para pasar los meses que iban a pasar en condiciones normales. Encontramos un artículo de los uruguayos que habían caído unos años antes cerca de Malargüe!!! ¡Y eso nos daba fuerza!!. Muchos años después me tomé un café con Fernando Parrado, ¡todo un símbolo de la supervivencia en condiciones tremendas!! Recomiendo el libro “Viven” para cuando uno se siente bajoneado por algo!!! ¡Ellos salieron de lo más profundo, a pesar de todo!!!!!
Capítulo 8
Es difícil soportar tanta quietud en un espacio tan reducido, sin mucho para hacer. ¡Era el año 1987!!! ¡Todavía no existía el celular, ni las tablets!! ¡Nada que se le parezca! Solo conversábamos de nuestras familias! Yo tenía hasta ese momento dos hijos, Gabriel de 4 y Matías de 2 años. Hoy el segundo está acá en Dallas conmigo haciendo el curso de una aeronave. Ya es comandante de Jet (¡y muy bueno!!) y pienso, ¡qué bárbaro!!! ¡todo lo que me hubiese perdido si no hubiese vuelto!! Tuvimos tres hijos al fin! ¡En el 96 llegó Marianito!!!
En esos días la acción estaba en Barreal y en la Ciudad de San Juan. Mis padres, suegros, hermanos y cuñados vivían en Buenos Aires; a ellos se habían agregado tíos y primos de Mendoza y otros lados. Se repartieron entre mi casa y la de mi tío Marcial y mis primos Hugo, Walter y Jorge. Todos colaboraban, la vigilia era en casa. Vivíamos en el aeroclub, al lado del hangar de mi trabajo. Ahí estaba el centro de búsqueda organizado por el Jefe de aeropuerto, mi primo Pedro. Después me contaba que ya no sabía qué decirle a la familia porque no había ni una novedad!!!. La gente de la radio y la televisión habían enviado sus corresponsales a Barreal. Allá estaba el recordado gordo Iglesias de Canal 8 quien al fin llega con la primicia del avistamiento de los 3 sobrevivientes. Pero eso es algo para contar más adelante.
Capítulo 9
Ha pasado una semana ya y todavía no podemos salir del helicóptero más de dos minutos por día!!! Los nervios comienzan a aparecer. Hugo se desespera y dice que va a salir a buscar ayuda. Alberto pone paños fríos y lo hace entender que sería una locura.
Antes de despegar del hangar de Pocito, a la madrugada, preparábamos el vuelo. Algunas cosas desde el día anterior, pero antes del despegue nos comunicábamos con Pachón, el refugio al cual íbamos para hacer el relevo. Siempre se quedaban de a 2. Esa vez veníamos demorados. Hacía casi 1 mes que deberíamos haber hecho el cambio de personal. Teníamos un equipo de HF en el hangar y la gente que estaba en la cordillera nos podía dar un panorama de cómo estaba la meteorología en ese momento porque contaban con instrumentos para darnos esa información, termómetro, barómetro, indicador de viento, etc.. Muro nos da la información, ¡todo bárbaro!! Buena presión, baja temperatura, vientos leves del sur. ¡Todo lo que yo necesitaba para hacer un vuelo tranquilo!!! Claro que cuando llegamos a la zona nos encontramos con viento más fuerte y de direcciones variables, la temperatura más elevada, etc!. Así llegamos al tremendo accidente, después de una enorme descendente. Eso había pasado hacía una semana, pero la charla se fue dando y encaminando a lo que realmente parecía haber sucedido. Yo pensaba que las condiciones habían cambiado en el transcurso del vuelo, llegando, pero Alberto y Hugo habían escuchado la conversación de Muro, uno de los técnicos que íbamos a relevar y su esposa. Las familias en esa época solo tenían comunicación a través del HF que estaba instalado en la Dirección provincial de Hidráulica. Eso fue el jueves. Al otro día era el cumpleaños de ella. “¡Vos prepará todo para mañana que yo sí o sí estoy para el festejo”......y claro, para poder estar me dijo todos los datos que yo quería escuchar!!!! Viento, presión, temperatura, ¡todo ideal!!! Pero en realidad estaban lejos de los datos verdaderos!!!.
¡Y a seguir escuchando radio!!! Por ahí supimos que el helicóptero de Gendarmería se había retirado. Solo quedaban los 2 Lamas de Fuerza Aérea que en cualquier momento también se iban a cumplir con otros requerimientos!! ¡¡Recuerden ustedes que esta había sido la segunda tormenta del siglo, luego de la de 1957.
¡Mañana les sigo contando!!!.
¡Se acerca el día del reencuentro con nuestras vidas!!!!!
Capítulo 10
Es tan difícil expresar lo que significó para mí la alegría de volver que voy a empezar a contarles desde ahora, cuando faltan días todavía para el rescate! Es sábado a la noche y estamos con las orejas pegadas a la radio!!! Las noticias provocan un efecto contradictorio en nosotros porque esa tarde habían podido entrar los helicópteros a hacer el relevo a Pachón!!! ¡¡¡Qué bueno!!!! ¡Entraron!!! Pero estuvieron cerca y no nos vieron!!!! El tiempo había mejorado en las últimas horas de la tarde y esa ventana la aprovecharon los pilotos de los Lama!.
Al rato, Lucho Román otra vez con Pepe Licciardi!!! Estaba un poco desanimado de que no nos habían visto en el camino desde Erizos a Pachón, pero ahí demostró su conocimiento de la cosa!!! Dijo, seguramente erraron la quebrada y están en la del Carnicería o en la del Mondaca, ¡y ahí, en esa última estábamos!!!!!!. Antes, cuando no existía el GPS, era común que si errabas el camino, volvías sobre tus pasos al último punto conocido y desde ahí corregías el destino! ¡Eso pasó!!!!! Había ya tanta nieve que el camino y el río Pachón se habían borrado. ¡Entramos al Mondaca!!! Cuando nos dimos cuenta que no era la quebrada correcta me recosté sobre la ladera que nos separaba de Chile y ahí nos agarró la descendente!!! ¿Qué es una descendente???? A grandes rasgos, es un viento que en vez de correr en forma horizontal lo hace en forma vertical. ¡Y particularmente esta, era muy fuerte!!!!! ¡Sentí que me despegaba del asiento!!!!! ¡Íbamos para abajo a una velocidad exorbitante y la potencia no alcanzaba para sacarlo de esa situación!!!! En un momento me di cuenta que el final de ese vuelo no iba a ser feliz!!!! Y les avisé a mis pasajeros “¡cuidado !!!! ¡Sujétense que vamos al piso!!!!!! Entramos a la superficie, ¡estaba muy nevado! No teníamos esquíes para nieve, así que con los del helicóptero que eran tubulares pasamos de largo en la nieve y la máquina se frenó de golpe cuando tocó la panza. Las palas del rotor principal siguieron bajando por inercia y una de ellas cortó el cono de cola y ahí quedamos tumbados a 90 grados!!! ¡Lo demás se los he contado esta semana!!!!.
Volvamos por favor al diálogo entre Lucho y Pepe “¿Y usted, Pepe, qué le diría a Walter si lo estuviera escuchando???” “¡Walter, mañana entramos!!!! ¡Prepare el fuego para ubicarlos !!!!!! ¡Mañana temprano entramos!!!!!! ¡Haga mucho humo!!!!!!.
...........¡y nosotros a esperar!!!!! ¡Esa noche fue eterna!!!!! Pensaba en mi familia, ¡mis padres!! En Nancy y en qué le diría a nuestros hijos!!! En mis tíos, primos, hermanos, cuñados, sobrinos, amigos !! ¡Y a imaginar el regreso!!!!!! .........
¡La pucha que vale la pena estar vivo!!!!!!!!!
Capítulo 11
Era muy difícil dormir desde que ocurrió el accidente porque el lugar era incómodo. Solo dormitábamos, dos estábamos en cuclillas haciendo equilibrio sobre los asientos delanteros puestos de canto y en el piso, que era la puerta, el lugar más cómodo, el tercero. Rotábamos para estar un poco mejor cada tanto. ¡¡Pero esa noche no pegamos un ojo!!! ¡Porque ya el cielo se había despejado!!! Sabíamos que íbamos a ver el sol y que al fin iba a llegar el rescate!!!! ¡Mucho frío!! Yo frotaba un cenicero del helicóptero que era metálico para poder hacer señales con el reflejo del sol!!!. Sabía por experiencia propia, participando de búsquedas y rescates, que es muy difícil distinguir a alguien desde el aire, primero por la distancia, segundo por la velocidad. Las personas quietas parecen piedras, por eso les decía a ellos que teníamos que hacer mucho humo. Fue lo primero que intentamos, pero aunque quemábamos tela, plásticos, papel, el humo que salía era blanco!!! ¡No contrastaba con la nieve!!!.
La noche sirvió para organizarnos y planear el día!!! A las 9 de la mañana salimos del refugio pensando que ya estaban por llegar!!! Yo soñaba con ver todos los aviones de mi trabajo entrando a la quebrada, ¡y así pasaron las horas!! A mí, que era el más desprotegido de ropa me mandaron a la cocina, hicimos un pozo en la nieve y sacamos combustible con un frasco de sal de fruta Eno! ¿Se acuerdan?? Cabía justo por la tapa del tanque de combustible del Bell! Atamos los cordones de mis zapatillas al fresquito y comenzamos a abrigarnos. ¡La primera comida caliente!!!!! ¡Una sopa de avena!!!! ¡¡¡Manjar de los dioses!!!!!!! Alberto y Hugo se encargaban de la limpieza del habitáculo por si no nos encontraban y teníamos que estar unos días más!!! Alberto, que era el más experimentado, nos decía el plan de escape. Había que esperar 3 días, que la nieve se endureciera para poder bajar a Erizos y así continuar el plan que les conté hace días!! ¡¡Cómo el humo no contrastaba, les dije a mis compañeros que teníamos que agarrar los asientos del helicóptero, que eran rojos, y correr en cruz hacia dentro y afuera en forma de cruz cuando sintiéramos o viéramos la primera aeronave. Se hicieron las 10, las 11, ¡las 12!!!!!! ¡Y la puta madre!!!! ¡¡¡Nada!!!!!!!..... Ya comenzaba otra vez a levantar viento y se veía el desprendimiento de la nieve en los picos! Si llegan, ya no van a poder aterrizar, ¡pensaba!!! ¡Pero al menos que nos vean!!!! ¡¡Eh!! ¡Acá!!! ¡Estamos vivos!!!! ¡Todo eso pensaba mientras seguía haciendo sopa para los tres!!!! ¡Y nada!!!!!!.
A todo esto en San Juan, toda la familia que había estado desde el día siguiente al accidente comenzaban a volver a sus lugares!! ¡Ese día era domingo 16!! Al otro día feriado, día del Gral. San Martín y el martes todo el mundo a trabajar!! Solo iba a quedar mi madre!!! Como siempre, ¡Ella!!!! En lo de mi tío Marcial están mis padres, mis tíos Pavet, a punto de comer unos ravioles, despedida y a partir!! ¡Olor a tristeza!!! El televisor encendido porque a las 13 comenzaba el noticiero, ¿se acuerdan la banda de colores con que comenzaba la transmisión? ¡Así estaba!!!
En la casa de Pocito, mi familia, mis suegros, mis hermanos y sobrinos, en el hangar que estaba al lado estaba Pedro, mi primo, el Mono Páez y el resto de mis compañeros!!!.
A las 12:45 veo dos puntos que habían pasado sobre nosotros y se alejaban!! Era tanto el viento y la altura que llevaban los dos helicópteros que no los escuchamos!!!! ¡Les grité!!! ¡Ahí están!!!!!! ¡Y salimos corriendo!!! ¡Enterrándonos hasta la cintura con los asientos en la cabeza!!! ¡Pero ya habían pasado!!!!!! En el helicóptero que iba atrás, venía el mecánico Medina que nos había visto, ¡pero quietos!! ¡Como piedras!!! Pero se dio vuelta para mirar otra vez y ahí vio a tres tipos desesperados saltar como campeones!!!!! Le dice al Batata, “¡Señor, atrás a la derecha creo que los veo!!!!!!!!” Y en ese momento siento el sonido más maravilloso que Dios creó!!!!! El flapeo de las palas de los dos helicópteros regresando!!! ¡Ese plaplaplapla!!!!! Y los tres nos arrodillamos a agradecer a Dios y a los rescatistas!! A todos, a los que entraron y a los que lo intentaron!!!! ¡No van a aterrizar pero saben que estamos vivos pensaba!!!!!!.
El gordo Iglesias estaba en Barreal cuando escuchó por HF el grito de los pilotos!!!!! ¡ESTÁN VIVOS!!!!!! ¡son tres!!!! ¡Están vivos!!!! Corre a llamar por teléfono al canal!!! Le dice a quien atiende: “¡Larga al aire que están vivos!!!” Y le contestan: “¿pero estás seguro???” ¡No seas pelotudo, ¡que me ganan la primicia!!!!!! Y así se enteran, con una voz en off, en la casa de mi tío que estábamos vivos!!!!! ¡Chau ravioles!!!!!!!.
En la casa de Pocito comienzan a escuchar gritos que venían del hangar!!! También habían escuchado el HF y Nancy, mis hijos, cuñados y mis hermanos pasan en un instante de la angustia a la alegría!!!!!.
Los helicópteros siguen descendiendo sobre nosotros y parece que van a aterrizar!!!! ¡¡Y aterrizan!!!!!! ¡Corren todos hacia nosotros!! ¡Todos lloramos!!!!! ¡La alegría es infinita!!!!!!.
Pepe saca fotos para el diario mientras llora y nos abraza!!! ¡Nos abrazamos todos!!! Yo a los gritos!!!! ¡Por favor!!! ¡Avisen que estamos vivos!!!!!! ¡Ya está!!! Es lo primero que hicimos, me contestan!!!.
¡Mañana sigo!!!!!!!!
Capítulo 12
Comienza la retirada del lugar que nos albergó durante 9 días!!!! ¡Partimos con nuestras cosas, dejamos otras!! Me toca subir al helicóptero que pilotea Héctor Favaro, ponen en marcha el Lama y despegamos!! Flaco..., ¿me dejas prender un pucho? Era el segundo que me iba a fumar en la cordillera!!! Me sobraron 4!!! Y me di cuenta que lo podía dejar!!! Al cabo de un tiempo dejé definitivamente!!! En “mi” helicóptero subió Pepe. Alberto y Hugo en el de Batata Barrera. Casi 50 minutos de vuelo, mil preguntas, mil respuestas. Pepe me cuenta que está toda mi familia, ¡como me lo imaginaba!!!, y vamos llegando a Barreal y veo muchísima gente!!!! Pienso, es domingo, en el pueblo no hay mucho para hacer, al fin es lógico que estén acá!! Ya me habían comentado que a nuestra llegada a Pocito iba a haber tres ambulancias para llevarnos al hospital a internarnos!!! ¡¡Urgente!! ¡¡Plan B!!! En el escuadrón de Barreal había conocido a un médico con el cual ya habíamos hecho algunos rescates, su nombre, Daniel Bruno!! Aterrizamos en el Escuadrón de Gendarmería en Barreal y me encuentro con parientes y amigos!!! ¡Todos nos abrazábamos!!! La emoción era extraordinaria... Daniel Estornell, Luis Toloto, mi compadre Aníbal Riccitelli, mi primo Elpidio, ¡¡en fin!! ¡¡Muchosssss!!!! De pronto estoy arriba de la ambulancia con el médico!!! ¡¡Daniel!! ¡¡Dame un certificado que estoy bien!! ¡¡Está toda mi familia en San Juan y me quieren internar!!!!! ¡¡Ni en pedo!!!!!! Me revisa y me da solución fisiológica o dextrosa, ¡no sé!! Pero algo de eso era!! ¡¡Estás bien!!!!! ¡Su alegría era contagiosa!!! ¡¡Yo quería llegar ya a mi casa!!!!!!! Pero todavía faltaba!!! Me da el certificado!! ¡Lo guardo como un tesoro!!! ¡¡Cómo se imaginan, mi aspecto después de 9 días sin lavarme la cara o las manos era espantosa!! Aníbal quería a toda costa que al menos me sacara las zapatillas y me prestaba unas botas que me quedaban chicas!!!!!! ¡¡Cómo no había sufrido en la semana me tuve que poner eso que me apretaba!!! Y así partimos en sendos Cessnas, el 206 del hangar y el 182 del aeroclub!!! Cuando llegamos al aeroclub de Pocito mi corazón estallaba!!!! ¡¡Ahí había miles de personas!!!! ¡¡Nunca había visto tanta gente!!! Tuvimos que parar el motor al salir de pista, en la calle de rodaje porque la gente se abalanzó sobre los aviones!! Recién ahí tomé dimensión de lo que había sufrido la gente por nosotros y es algo por lo que voy a estar agradecido toda la vida!!! Las muestras de cariño nunca más cesaron!! Hoy a veces encuentro gente que me habla de ese maravilloso día!!!!.
De pasada, todavía arriba del avión veo a mi hermano, ¡a los gritos y con una risa de oreja a oreja!!! Más adelante Nancy, mis hijos, Pedro, Pocho, mis padres, Zulma, Carlos y las tres ambulancias!!! Ahí nos separamos con mis compañeros de aventura!!!! Ellos al hospital y yo presentando el certificado de mi amigo, ¡la tercera ambulancia se fue vacía!!! ¡¡Y ahí sí!!! ¡Los abrazos, el llanto, la alegría!!!! ¡Estoy de vuelta!!! Pero a nuestro alrededor hay miles de personas y ahí, cuando apenas estaba llegando estaba mi primo Pocho con el tío Pito y me dice “yo sé que vos estás hecho pelota por tantos días que estuviste perdido, pero nosotros también estuvimos acá toda la semana sufriendo!!!! ¿Vos no te aguantas una fiestita esta noche y de ahí cada uno para su casa???? ¡¡Pero claro!!! ¡¡Por supuesto!!!! Y fue una de las fiestas más hermosas de mi vida!!!! Abrieron una parrillada que estaba cerrada ese día solo para nosotros, don Oviedo se llamaba.
Estaba a 50 metros y no podía llegar a mi casa!! ¡Ahí estaban mis padres!!!! ¡Abrazos interminables!!! ¡Mis tíos!! ¡Mis primos!!! ¡¡¡Mis sobrinos!!!!! ¡Estábamos todos!!!!
Ahí me enteré de todo lo que habían hecho!!! Las promesas, las misas, ¡las visitas a Difunta Correa!! Las escuelas nos habían traído escritas las promesas de miles de alumnos pequeños!!!! Algunos contaban que hacían el sacrificio de no ver los dibujitos uno o dos días a la semana pidiendo que nos encontraran!!!.
¡Todo era emocionante!!!! Las muestras de afecto no pararon durante meses!!!
Y al fin me pude bañar y cambiar y ya llegó el Gobernador también!!!! El Dr. Ruiz Aguilar, ¡muy buena persona!!!
Cuando estaba arriba pensaba, ¡nunca más voy a sentir frío después de esto!!! Esa tarde en San Juan hacía 4 grados!! ¡¡Casi me congelo!!!!
¡Y llegó la noche!!!!!!!! Y no sé cómo pero cuando llegamos a la parrillada ya estaba todo organizado!!! ¡¡Toda la familia!!! ¡Todos los amigos!!!! ¡Todos mis compañeros de trabajo!!! ¡Ahí estábamos!!!!! Y nos quedamos hasta las 5 de la mañana!!!! Los autos estaban todos cargados con los respectivos equipajes porque desde ahí todos partieron hacia sus lugares, solo quedó mi amada madre, como un símbolo de todos!!!! ....
Y así fue la historia... que todavía estoy viviendo...