La vida de Santiago y de la familia Luna Díaz cambió para siempre desde ese momento. Fue aquel 13 de mayo de 2023 cuando el pequeño sanjuanino de ahora dos años y seis meses fue trasplantado del corazón, tras una larga lucha que conmovió a todo San Juan.
Cómo está Santi Luna, el niño sanjuanino que hace un año fue trasplantado del corazón
Luego de la operación, ocurrida en mayo de 2023, la familia manifestó que tuvo un año soñado. Pese a algunos altibajos, Santiago “está bárbaro” y está cumpliendo un gran desafío.
Santiago padecía síndrome de corazón hipoplásico. La enfermedad fue descubierta cuando estaba en el vientre de su madre Maricel. El lado izquierdo de su corazón no se desarrollaba con normalidad, y por ese motivo, necesitaba un trasplante.
La familia cambió sus hábitos. Dejaron San Juan para vivir en la Ciudad de Buenos Aires, con el objetivo que el pequeño fuera operado en el Hospital Italiano.
Tras el arduo trabajo de los médicos y la solidaridad de allegados de la familia y la comunidad sanjuanina, Santiago fue intervenido con éxito y tuvo una recuperación que cambió su vida y la de todo su entorno.
La familia lo admite: “Es increíble el cambio que tuvo desde el alta”. Sobre el día a día, tildó de sorprendente la adaptación que tuvo, a un año de la operación. La familia pensó que debían ir de a poco con el niño. Desde el ruido de los autos y el contacto de la gente hasta el momento de dormir en otro lugar que no sea el nosocomio porteño. Al contrario. Se adaptó sin problemas. “La alegría de salir y conocer fue emocionante. Al principio saludaba con su mano a toda la gente que pasaba por su lado”, dijo la madre.
Por todos estos hechos, aseguró que el primer año fue soñado por toda la familia. Santi todavía presenta altibajos, pero no son comparables con lo ocurrido previo a la intervención quirúrgica.
Tras seis meses de buenos resultados, los Luna Díaz volvieron a San Juan en noviembre pasado. En un principio, viajaban todos los meses a Buenos Aires para realizar controles y ahora lo hacen cada tres meses.
Ahora se presenta un gran desafío para Santiago. “Nos estamos adaptando a vivir sin médicos alrededor de él”, contó Maricel. Antes, cualquier duda era una visita a los profesionales sanitarios de forma inmediata y actualmente lo toman de forma más tranquila.
Sin dudas, luego de dos años y medio la alegría llegó a la casa gracias a la gran recuperación de Santi. “Siempre quisimos hacer las cosas los tres juntos. Cada vez que su papá Federico llega de trabajar, él lo festeja. Ahora podemos disfrutar”, manifestó su mamá.