La Calle de los Enamorados es uno de los pasos obligados de los turistas que llegan a Barreal, en Calingasta. El simbólico espacio es tan reconocido que incluso alimentó la idea de que esa localidad sanjuanina es “la ciudad del amor” y se convirtió en el epicentro de la tradicional Fiesta de los Enamorados, cada 14 de febrero. Entre los detalles que hicieron único al lugar aparecen las esculturas talladas sobre antiguos troncos de árboles por el joven artista local Estiven Fernández, quien falleció pero dejó esas obras que se transformaron en postales habituales para los visitantes y que incluso fueron parte del recorrido que realizaron Marley y Vicky Xipolitakis cuando mostraron San Juan en la televisión nacional.
¿Adiós a un símbolo?: planean sacar las esculturas en árboles de la Calle de los Enamorados, en Barreal
Con el fin de resguardar las conocidas obras de Estiven Fernández tras un pedido de su madre, las autoridades analizan la posibilidad. A dónde irían.
Sin embargo, ese paisaje que durante años identificó a Barreal podría cambiar para siempre. Las esculturas están cerca de ser retiradas del icónico callejón para ser trasladadas al Centro Cultural del departamento, en una medida que comenzó a analizar el municipio tras un pedido realizado por Marisa Aranda, madre del escultor fallecido. La mujer solicitó que las obras sean preservadas ante el deterioro que sufren por el paso del tiempo y los reiterados hechos de vandalismo.
La situación abre el debate entre la conservación del patrimonio artístico y el impacto que tendría modificar uno de los rincones más emblemáticos de la villa cordillerana.
“Siento mucho dolor porque el legado artístico y la lucha de mi hijo no están siendo valorados ni preservados; sus obras están siendo destruidas y olvidadas”, expresó Aranda en declaraciones a Radio Calingasta FM Nuestra. “Me duele que no haya reconocimiento, por eso busqué ayuda para honrar su memoria y mantener viva su enseñanza de superación y lucha”, agregó.
La mujer aseguró además que varias de las piezas fueron dañadas o retiradas del lugar. “Quiero que alguien me ayude a restaurar las imágenes creadas por él y a resguardarlas, porque se las están llevando, las están rompiendo. Son esculturas muy lindas, obras de arte; el turismo viene a esta calle para verlas”, manifestó.
En ese sentido, recordó el enorme esfuerzo que realizó su hijo para concretar cada una de las tallas, aun en medio de una delicada enfermedad respiratoria que marcó gran parte de su vida. “Él hizo esto con mucho amor y mucho esfuerzo, a pesar de su enfermedad y de su lucha. Nos dejó un buen legado y una gran enseñanza de superarnos cada día y enfrentar la vida como se presenta”, sostuvo.
Tras el reclamo de la familia, se concretó una reunión en el Centro Cultural Barreal entre autoridades municipales y la madre del artista. Luego del encuentro, la Municipalidad de Calingasta difundió un comunicado en el que confirmó que se analiza “la preservación y puesta en valor de las esculturas de Estiven Fernández”.
Del encuentro participaron la directora de Turismo y Cultura, el delegado municipal de Barreal y Marisa Aranda. Según explicaron oficialmente, el objetivo fue dialogar sobre el estado actual de las obras ubicadas en el Paseo de los Enamorados y avanzar en una propuesta para su conservación.
Desde el municipio remarcaron que las esculturas ya habían recibido trabajos de mantenimiento y protección en distintas etapas, debido al valor artístico y sentimental que representan para la comunidad. Sin embargo, señalaron que el deterioro natural provocado por el tiempo, las condiciones climáticas de la zona (especialmente el viento Zonda) y distintos actos de vandalismo afectaron seriamente algunas de las piezas.
Frente a ese escenario, comenzó a evaluarse la posibilidad de trasladar progresivamente las esculturas al Centro Cultural Barreal, donde podrían conformar un nuevo paseo o espacio especial destinado exclusivamente a preservar el legado del artista.
“La intención es resguardar las obras de Estiven Fernández y garantizar que puedan seguir siendo disfrutadas por vecinos y visitantes en un lugar preparado para cuidarlas de mejor manera”, señalaron desde la comuna, que aseguró que continuará trabajando junto a la familia para avanzar en la propuesta.
La historia del joven artista que talló el amor
Talentoso, perseverante y profundamente querido en Calingasta, Estiven Fernández fue uno de los artistas que le dio identidad al Paseo de los Enamorados. Su especialidad era trabajar sobre madera y convertir antiguos árboles secos en esculturas cargadas de simbolismo.
Una de sus obras más reconocidas es el gran tótem ubicado en el cruce de la Calle de los Enamorados y Las Heras, frente a la delegación municipal de Barreal.
Pero detrás de cada talla existía también una historia de lucha. Estiven padecía una grave enfermedad respiratoria desde niño, una condición que lo obligaba a depender permanentemente de un tubo de oxígeno. A pesar de ello, jamás abandonó su pasión por el arte.
Con frecuencia viajaba desde Calingasta hasta la Capital para recibir tratamientos médicos y mejorar su calidad de vida. En varias oportunidades, vecinos organizaron rifas y campañas solidarias para ayudarlo a costear medicamentos y tratamientos.
Incluso, el joven llegó a vender sus propias herramientas de trabajo para afrontar gastos médicos. “Yo no puedo pasar rabias; se me sube la presión. Pero quiero decirles a los sanjuaninos que si están enfermos, que la luchen; que no todo está perdido”, había dicho tiempo atrás.
En febrero de 2023, luego de años de batalla contra la enfermedad, Estiven falleció. Sin embargo, sus esculturas permanecieron como parte inseparable de la identidad cultural y turística de Barreal.
Un paseo convertido en símbolo de Barreal
La Calle de los Enamorados se transformó hace aproximadamente una década en uno de los espacios más representativos de la villa cordillerana. El paseo, ubicado entre las calles San Martín y Las Heras, combina naturaleza, arte y romanticismo en una galería a cielo abierto que cautiva tanto a turistas como a vecinos.
Las esculturas realizadas por Estiven Fernández y Aldo Pastén fueron el corazón del proyecto. En total, llegaron a exhibirse 16 obras con distintas formas y estilos, aunque todas atravesadas por un mismo concepto: el amor.
La iniciativa comenzó a tomar forma en 2016, cuando surgió la necesidad de encontrar una alternativa para la antigua arboleda del lugar, compuesta por ejemplares envejecidos y deteriorados. Lo que en un principio parecía una solución urbana terminó convirtiéndose en uno de los mayores orgullos culturales de Barreal.
Algunas esculturas fueron trabajadas de manera independiente y luego colocadas en el paseo, mientras que otras fueron talladas directamente sobre los troncos aún en pie al costado del camino. El recorrido, de tierra y rodeado de naturaleza, ofrece figuras y siluetas de distintos tamaños que acompañan el trayecto hasta un espacio de descanso ubicado sobre calle Las Heras.
Con el paso de los años, el lugar se consolidó como una postal obligada para quienes visitan Calingasta. Ahora, la posibilidad de retirar las esculturas para protegerlas abre una nueva etapa para uno de los rincones más simbólicos y fotografiados de Barreal.