El gobierno de Javier Milei se vio sacudido en los últimos días por varios hechos que tienen que ver con salarios y contrataciones de funcionarios:
¿Villarruel desafía a Javier Milei?: No quiere dar marcha atrás con el aumento a senadores
Fuentes oficiales señalaron que la vicepresidenta Victoria Villarruel se opone a retrotraer le aumento a senadores “por razones políticas”, enfrentando la decisión de Javier Milei.
-Martín Menem contrató a su sobrino (2.300.000 de sueldo),
-Una joven militante libertaria sin experiencia en un cargo clave del RENAPER (2.700.000 de sueldo)
-El tío de Martín Menem en la secretaría que conduce Karina Milei (2.500.000 pesos de sueldo)
-Dos primas de la secretaria de Karina Milei a la oficina que ella conduce
-El decreto que firmó Javier Milei aumentando el 50% del salario a su funcionariado político
-El aumento del 30% de la dieta a diputados y senadores nacionales firmados por Martín Menem y Victoria Villarruel
Sobre este último tópico surgieron informaciones que ratifican la interna feroz entre el presidente Javier Milei y su vice.
Cuando la información salió a la luz, Javier Milei salió a los medios aclarando que le había pedido a Menem y Villarruel que anularan los aumentos que, por otra parte, ya habían sido cobrados por los legisladores. Martín Menem obedeció rápidamente, pero fuentes oficiales citadas por Clarín señalan que Victoria Villarruel no firmó, ni firmará, la vuelta atrás de los incrementos.
Los argumentos de Villarruel son básicamente, políticos. Habría denunciado intromisión del Poder Ejecutivo (por el reclamo del Presidente) en el Poder Legislativo; la propia pérdida del poder adquisitivo de los salarios de los senadores frente a la alta inflación; y coló un dato irritante para el gobierno, el aumento que antes citábamos al funcionariado, firmado por el propio Javier Milei, poniendo en valor un tema que el Presidente trata de minimizar como un mero error administrativo, y que se cobró la cabeza del secretario de Trabajo.
Para este martes Villarruel convocó a una sesión de labor parlamentaria en el que los senadores discutirían que hacer con los salarios.
Los que justifican a Villarruel señalan que, de cara al tratamiento del DNU, retrotraer el aumento de las dietas y congelar los salarios podría generar una irritación que conduzca al peronismo a obtener los 38 votos necesarios para derrumbar el DNU. Según este sector, Villarruel estaría trabajando para darle gobernabilidad al ejecutivo.
Otros apuntan que la vicepresidenta está decidida a jugar al fleje con tal de socavar el poder del Presidente, y apurar una sucesión en caso de un descalabro gubernamental.