La industria textil argentina atraviesa uno de sus momentos más críticos, marcado por el cierre definitivo de las plantas de la centenaria empresa Emilio Alal SACIFI. La firma, fundada en 1914, anunció el cese de sus operaciones en las ciudades de Villa Ángela (Chaco) y Goya (Corrientes), dejando a 260 trabajadores sin su fuente de sustento.
Una textil con más de un siglo de historia cerró y echó a 260 trabajadores
Importaciones y bajo consumo terminaron con la empresa textil fundada en 1914.
Un contexto económico "inviable"
La empresa, que se consolidó a lo largo de más de un siglo como líder en hilandería de algodón y telas, atribuyó esta drástica decisión a un escenario económico que calificó de "inviable”. Entre las razones principales, la compañía destacó la apertura indiscriminada de las importaciones de hilados, telas y prendas (tanto nuevas como usadas, provenientes mayormente de Asia) y la fuerte caída del poder adquisitivo de la población, lo que impactó directamente en la demanda interna.
Luis "Pinky" Alal, directivo de la firma, definió este periodo como "el momento más complejo de la historia del sector textil". Según explicó, la industria nacional no puede competir contra el contrabando y el ingreso masivo de productos en un esquema de altísimos costos financieros, laborales, energéticos y una elevada carga impositiva. A pesar de haber invertido recientemente en la producción de telas para añadir valor agregado, los esfuerzos fueron insuficientes para revertir el escenario adverso.
El drama humano detrás de las cifras
Para los trabajadores, la noticia llegó de forma devastadora. Alberto Vallejos, empleado con 23 años de antigüedad, describió la situación como un "golpe muy duro" para las familias. "Acá está todo muerto... ya es cuesta arriba conseguir trabajo en el rubro. No quedan otras textiles donde pueda decir: salgo de acá y voy para allá", relató con angustia. Además del desempleo, los trabajadores denuncian que la patronal pretende abonar solo el 50% de las indemnizaciones correspondientes.
Un sector en agonía
El caso de Emilio Alal no es un hecho aislado, sino que refleja una crisis sistémica en la manufactura argentina. Según datos de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), la actividad del rubro sufrió una caída interanual del 24% en octubre de 2025, superando ampliamente el retroceso promedio de la industria general.
Otras empresas de renombre también han tomado medidas similares recientemente:
- TN & Platex: Cerró por tiempo indefinido su planta en Tucumán.
- Grupo Dass: Desvinculó personal en Misiones tras cerrar otra planta en Buenos Aires a principios de año.
- Eseka S.A. (Cocot y Dufour): Despidió a 140 empleados en Parque Chas.
Desde diciembre de 2023, el sector textil ha perdido más de 16.000 empleos formales en todo el país, y la utilización de la capacidad instalada en las fábricas ha caído a un alarmante 32,5%. Pese al desolador panorama, desde Emilio Alal manifestaron su deseo de que se generen condiciones económicas que permitan la recuperación del entramado productivo en el futuro, reafirmando que las maquinarias y el personal están listos para volver si el contexto mejora.