El partido PRO emitió un comunicado tajante para distanciarse de la diputada nacional por Chaco, Marilú Quiróz, luego de que esta organizara en el Anexo A del Congreso un evento calificado como "show terraplanista y anti vacunas". La actividad, que se extendió por más de seis horas, difundió teorías negacionistas y testimonios sin respaldo científico, generando un fuerte rechazo institucional.
El PRO salió a despegarse de su diputada nacional antivacunas, que llevó al Congreso al "hombre magnético"
Uno de los dirigentes más improtantes del PRO, Cristina Ritondo, apuntó que la vacunación es "una responsabilñidad social y colectiva".
El bochorno del "Hombre Imán"
La escena que provocó mayor controversia y que cortó la exposición antes de tiempo fue protagonizada por un asistente que se quitó parte de la ropa y comenzó a pegarse imanes y celulares en la piel. Este hombre afirmó que esto era la "prueba" de que las vacunas contra el COVID-19 "magnetizan" el cuerpo. Este testimonio fue presentado en un evento que reunió a figuras vinculadas a discursos negacionistas y tratamientos alternativos sin evidencia robusta.
La exposición de estas teorías y la presencia de legisladores en el ámbito del Congreso provocaron cuestionamientos inmediatos desde distintos sectores políticos y científicos. La actividad se anunció bajo la consigna: “¿Qué contienen realmente las vacunas COVID-19?”, pero rápidamente se convirtió en un espacio para activistas antivacunas y expositores sin respaldo que repitieron mitos y frases que buscaban generar miedo. Entre los participantes figuraron referentes de la red “Médicos por la Verdad” y la médica Chinda Brandolino, conocida por difundir teorías falsas sobre salud pública.
La postura firme del PRO: "Creemos en la ciencia"
Frente a la magnitud de la controversia, el PRO emitió un comunicado en el que subrayó su compromiso con la ciencia, la salud pública y las políticas basadas en evidencia. El bloque, encabezado por Cristian Ritondo, dejó claro que no acompaña las posturas expresadas por Quiróz.
“Creemos en la ciencia y en las políticas públicas“, remarcaron a través de redes. El texto reafirma el "compromiso histórico con las campañas de vacunación" y recuerda que durante la presidencia de Mauricio Macri se alcanzaron niveles récord de vacunación. El comunicado cerró con una definición categórica: “Vacunarse no es una opinión: es una responsabilidad individual y colectiva”.
La defensa de la diputada Quiróz
Pese al repudio de su propio partido, la diputada Quiróz negó haber organizado un acto antivacunas. Afirmó que su intención era “saber qué contienen realmente las vacunas del COVID-19”. Aún así, volvió a justificar la presencia del llamado “hombre imán”. Sostuvo que hay “mucha evidencia científica” sobre posibles efectos adversos, aunque no citó estudios ni fuentes verificables. La legisladora, quien aclaró no ser médica, insistió en que “la gente y los periodistas se tienen que informar más”. Quiróz defendió la "libertad" frente a la vacunación obligatoria.
Riesgo sanitario ignorado
La controversia se da en un contexto sanitario muy delicado. Antes de la realización del evento, diputados de varios bloques y las principales sociedades científicas del país habían solicitado a Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados, que cancelara la actividad. Argumentaron que el Congreso no puede habilitar espacios que promuevan la desinformación.
Las advertencias se basaron en el riesgo para la salud pública, ya que la vacunación infantil en Argentina se encuentra en su mínimo histórico. La baja en las tasas de inmunización ha permitido el regreso de enfermedades antes controladas. Por ejemplo, el refuerzo contra la poliomielitis cayó por debajo del 50%, y la triple viral se desplomó a niveles alarmantes. Este año, siete niños murieron por tos convulsa, ninguno con el esquema completo de vacunación. Estos datos, enfatizan los críticos, "no son opiniones, son vidas perdidas por falta de cobertura".