El directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó la segunda revisión del acuerdo con la Argentina por U$S 20.000 millones, brindando un sólido respaldo político al programa económico de Javier Milei. Si bien el organismo destacó los avances en materia fiscal y la rápida desaceleración de la inflación, emitió una serie de advertencias sobre la necesidad de profundizar reformas estructurales para garantizar la sostenibilidad del modelo a largo plazo.
El FMI pide mayor flexibilidad cambiaria y liberar restricciones para consolidar el plan
Pese al cumplimiento de las metas fiscales, el organismo advirtió que la acumulación de divisas avanza más lento que en otros programas de estabilización y sugirió profundizar la apertura del mercado financiero.
Un ajuste "excepcionalmente grande"
En su informe técnico, el Fondo calificó el ajuste fiscal implementado en los primeros meses de gestión como “excepcionalmente grande en comparación internacional”, señalando que fue una pieza clave para recuperar la credibilidad y la estabilidad macroeconómica. Asimismo, resaltó que el proceso de desinflación ha avanzado con una velocidad superior a la de otros programas de estabilización previos en el país, gracias a la eliminación de controles y la corrección de precios relativos.
A diferencia de crisis anteriores, el FMI valoró que el Gobierno haya respetado los contratos de deuda y promovido la repatriación de activos mediante el blanqueo de capitales lanzado en 2024.
Las luces amarillas: Reservas y cepo cambiario
A pesar del apoyo, el organismo identificó puntos críticos en el frente externo. Advirtió que la acumulación de reservas internacionales y la recuperación de la demanda de pesos avanzan más lentamente de lo esperado, debido en parte a la incertidumbre financiera experimentada durante 2025.
Ante este escenario, el FMI insistió en:
- Sostener las compras de divisas por parte del Banco Central.
- Mantener y profundizar la flexibilidad cambiaria para normalizar el mercado.
- Avanzar hacia la eliminación definitiva de las restricciones cambiarias (cepo).
El pedido de reformas de fondo
El foco más crítico del informe se centró en el sistema tributario argentino, al que calificó como “complejo, altamente distorsivo e inestable”. Según el FMI, la estructura actual —marcada por la superposición de tributos entre Nación y provincias y la dependencia de impuestos como Ingresos Brutos— atenta contra el crecimiento y la competitividad.
Para revertir esto, el organismo solicitó una reforma integral que incluya:
- Ampliación de la base del impuesto a las Ganancias.
- Simplificación tributaria para empresas y racionalización del IVA.
- Eliminación de exenciones fiscales y tributos distorsivos.
Por otro lado, el Fondo remarcó la urgencia de encarar cambios en el sistema previsional para asegurar su equilibrio financiero, calificándolo como fiscalmente insostenible en su forma actual debido a la multiplicidad de regímenes y el elevado gasto que representa.
Proyecciones para 2026
El organismo trazó una hoja de ruta optimista pero cautelosa para el próximo año, estimando los siguientes indicadores:
- Crecimiento del PIB: 3,5%.
- Inflación anual: 25%.
- Desempleo: 7,2%.
- Superávit fiscal primario: 1,4% del PIB.
Con este diagnóstico, el FMI deja en claro que, aunque el "ajuste de shock" cumplió su etapa inicial de estabilización, la consolidación de la economía argentina dependerá de la capacidad política del Gobierno para implementar reformas legislativas profundas.