Emilio Fernández es un hombre conocido dentro de la universidad y la política. Es ingeniero civil, profesor de dos materias en la facultad de Ingeniería y de Arquitectura. Fue ministro de Gobierno durante ocho años durante el gobierno de José Luis Gioja. Es amigo del ex ministro de Trabajo de la Nación, Carlos Tomada. Fue vicerrector, pero ahora sueña con llegar al Rectorado. “Siento que la Universidad Nacional necesita gestión y yo soy un hombre de gestión”, dijo.
Emilio Fernández: el ingeniero que fue ministro y sueña con revolucionar la gestión
Toda su formación fue dentro de la educación pública. Cursó la primaria en la escuela Hipólito Irigoyen, se recibió de maestro mayor de obras en la escuela Boero y obtuvo el título de ingeniero en la Universidad Nacional de San Juan. Siempre estuvo ligado a la política y a la docencia: fue militante estudiantil dentro de la JUP y ayudante de cátedra desde que era alumno de segundo año.
Víctor Hugo García, Julio Domingo Britos, Andrés Portillo, Antonio Gutiérrez fueron desaparecidos en la última dictadura militar. Todos fueron compañeros de Emilio, pero dos muy cercanos. Se trata de Andrés Portillo, a quien definió como un amigo y a Gutiérrez como su compañero de estudios.
Se recibió a los 25 años y decidió continuar su carrera dentro de la docencia. Rindió un concurso y fue seleccionado jefe de trabajos prácticos en Ingeniería. Al mismo tiempo, trabajó en el Estado en un área ligada a la obra pública, específicamente en la reconstrucción de barrios post terremoto del ’77.
A pesar de haber logrado ascender en su carrera docente y de tener un trabajo en la gestión pública, se presentó para cursar un posgrado en una universidad española. Fue aceptado y durante un año vivió en aquel país.
Con 33 años recién cumplidos, volvió a San Juan para continuar con su trabajo, ahora específicamente dentro de la universidad. Se presentó a otro concurso, salió segundo, se quedó con el lugar Nemesio Nieto, quien era el dueño de la cátedra originalmente hasta que empezó la Dictadura y le arrebataron el cargo. “Me alegré salir segundo porque durante la dictadura lo echaron de la UNSJ a Nemesio Nieto y esa materia era de él. Antes de los seis meses se fue a otra cátedra, como no pasado mucho tiempo me quedó la cátedra a mí”, recordó.
En 1993 el ingeniero Juan Marcet asumió como decano de Ingeniería. Marcet lo convocó para que lo acompañara en la secretaria académica de la facultad. Ese fue su primer cargo de gestión dentro de la UNSJ, pero no el último. Junto a Romeo Platero llegó al vicerrectorado.
Considera que con la gestión de Platero hizo dos grandes aportes: por un lado, cambiar el Estatuto Universitario para que los cargos de rector/ vice y decanos y vice se eligieran a través de una elección directa (“Soy el creador de esa compleja fórmula polinómica por la que se eligen las autoridades”, dijo) y por el otro, no haberse retrasado más de 20 días en el pago de sueldos.
"No está funcionando la universidad, no puede ser que lleven diez años y no puedan construir ni la Escuela de Música. Garbarino es candidata y tampoco logró que se pudiera construir la Escuela de Música, en Ingeniería no hacen obras prioritarias, solo jardines muy bonitos. Sentí que tenía que estar porque sé gestionar"
Fue gestionando la llegada de los fondos para el pago de sueldos como conoció más cercanamente a José Luis Gioja. Justamente fue convocado para integrar el gabinete del ex primer mandatario provincial y durante ocho años fue Ministro de Gobierno.
“Me dediqué a la política universitaria y Gioja avanzaba en la política por afuera de la universidad. Cuando fui vicerrector, el país estaba incendiado, pero nunca nos demoramos más de 20 días para pagar el sueldo completo. Platero me decía: -Vos que sos peronista tenés que hacer gestiones y conseguir la plata. Fue así que en varias oportunidades viajé a Buenos Aires junto a Cacho Pintos. Siempre me atendió Gioja en el Senado y siempre me consiguió los fondos. Hablaba con el jefe de gabinete, Jorge Capitanich, le pedía que aceleraran las gestiones y a los dos días estaba la plata acá”, relató el ex ministro.
Fernández aseguró que se sorprendió cuando fue convocado para integrar el gabinete. En un principio pensó que el llamado era para acompañar a José Pepe Strada, pero nunca imaginó que iba a ser el titular de una cartera. “No soy giojista, ni era antes de entrar al gobierno, pero debo reconocer la gentileza que tuvo al convocarme. Peronista si soy, pertenecí a la JUP y Gioja era de otro movimiento estudiantil MEP. Ellos eran más conservadores y nosotros éramos los rebeldes del peronismo”, recordó.
Durante los ocho años de gestión en el Ejecutivo se hizo amigo del ex ministro de Trabajo, Carlos Tomada. Aún hoy charlan seguido sobre la situación del país y sobre peronismo.
¿Por qué quiere ser rector? “Porque no está funcionando la universidad, no puede ser que lleven diez años y no puedan construir ni la Escuela de Música. Garbarino es candidata y tampoco logró que se pudiera construir la Escuela de Música, en Ingeniería no hacen obras prioritarias, solo jardines muy bonitos. Sentí que tenía que estar porque sé gestionar”, respondió y prometió seguir en la docencia hasta que “lo echen”.