El secretario privado del ex presidente Mauricio Macri, Darío Nieto, está en el centro de la polémica por el presunto espionaje ilegal llevado a cabo durante la gestión macrista.
Extraña conversación sobre el sanjuanino Cáceres entre Macri y su secretario Nieto
Esto llevó a que su celular, que quiso vaciar de mensajes rápidamente ante la inminencia de su detención, encerrado en un auto, sea exhaustivamente peritado.
Más allá de las implicancias con la actuación ilegal de la AFI que dirigía Gustavo Arribas, el socio y amigo de Mauricio Macri, surgieron otras revelaciones.
Estas están en forma de notas, copiadas de los mensajes, que Nieto no alcanzó, no quiso, o no advirtió eliminar de su teléfono.
Algunas de ellas remiten al tema Vicentín, y están dentro de un archivo llamado "Domingo Amaya", un diputado del PRO tucumano que presentó, junto a otros, un proyecto de rescate para la cerealera que no contemplaba la expropiación. Sin embargo la iniciativa parecía demasiado "acuerdista" para los sectores duros del PRO que no querían ningún tipo de intervención estatal en la empresa.
Nieto ensaya una explicación para el ex presidente sobre por qué legisladores de su espacio firmaron esta iniciativa. En la lista de los leales cuenta, entre otros diputados, al santaluceño Marcelo Orrego, a quien define como “un aliado, de San Juan"
Nieto le explica a Macri que algunos habían firmado el documento sin tener en cuenta "la interna", en referencia a las peleas entre los sectores identificados como duro (Bullrich, Macri, Carrió, Pichetto, Sanz) y dialoguista (Rodriguez Larreta, Monzó, Massot).
Entre ellos nombra al sanjuanino Eduardo Cáceres quién, por los dichos de Nieto, parece haber sido apercibido por su “distracción”: “Me dijo que firmó porque le dijeron que Cristian R (parece aludir a Ritondo) no tenía problema y que era una forma de acorralar al Ejecutivo. Me dijo que su único norte sos vos, que no sabía que era para mal".