ver más

domingo 5 de abril de 2026

análisis

El delicado equilibrio entre la amistad y la disputa

La Nación y la provincia tienen excelente trato entre ellos. Pero pelean por lo mismo: el mejor resultado electoral posible. Baja intensidad, sólo por un rato. Por Sebastián Saharrea
Por Redacción Tiempo de San Juan

Cada uno busca lo que tiene el otro, y la perspectiva es que lo hará maximizando sus herramientas. Se quieren ganar mutuamente, lo harán sin dudas con énfasis.

El gobierno nacional y sus candidatos en San Juan se desviven en gestos de amistad con la administración sanjuanina, pero le quiere arrancar la mayor cantidad de bancas posibles (si es más de una será justamente la que tiene en poder el oficialismo local), o al menos un resultado decoroso en el tapiza nacional.

El gobierno provincial también juega a la buena relación política, que aporte el aire que necesita para gestionar sin tempestades. Pero juega todas sus fichas al mejor resultado posible, que lógicamente si se produce será en desmedro de sus colegas nacionales. La mayor cantidad de bancas, en Diputados demostró que va por todo, y que no se guardará recursos para decorar lo mejor posible el primer turno político con Sergio Uñac como cabeza del armado.

Lo hacen, hay que decir, lícitamente. Son las reglas de juego. Desde Buenos Aires han demostrado en cuanta cita electoral provincial se ha presentado este año –Corrientes, La Rioja- que desembarcan con todo, esté quien esté al frente. Es lógico, quieren ganar. Y lo hacen maximizando sus prestaciones, van con todo.

Muestra clara de eso fue el desembarco esta semana nada menos que del ministro político por excelencia el equipo de Macri, Rogelio Frigerio. Lo hizo para un evento de recaudación de fondos para la campaña de San Juan, con la que el PRO busca no sólo obtener recursos sino también emular alguna receta de lucimiento tipo american style.

Rodearon a la expedición del ministro con una agenda pública, sin distraer la cuestión de fondo que fue su participación en un evento de tipo político. Sin que eso suene a descalificación ni mucho menos. Si reunió con el gobernador Uñac es un encuentro que recreó el clima de armonía que se vienen prodigando ambos, también el recelo de que uno viene por lo que tiene el otro.

Publicó el diario Clarín hace dos semanas una especie de interpretación sobre lo que será el aterrizaje Pro en algunas provincias dominadas por el PJ. En las que se habla de una lucha de baja intensidad con la idea de que ese acuerdo tácito de no agresión redundara en beneficios a ambos lados.

Tiene un sentido el asunto. Impedidos de ganar por falta de punch electoral, al gobierno nacional le conviene al menos en esos distritos mantener la buena vibra con los gobernadores para que sean éstos los que encaucen los votos en el Congreso, previa decantación. El secreto está en cuanto están dispuestos a resignar con pasividad, cuanto dejarán correr el lucimiento ajeno.

Entre esas provincias, cita a Salta y San Juan, dos distritos con gobernadores de diálogo institucional óptimo con la Rosada. Pero los primeros trancos del desarrollo de campaña ponen cierta incertidumbre sobre hasta dónde podrá sostenerse un supuesto acuerdo de paz. Antes las primeras chispas, la baja intensidad pasó a archivo.

Por lo pronto, en la provincia no dejan de percibir que debajo de esa armonía institucional se esconde la intención de llegar lo más lejos posible por parte de los candidatos del oficialismo nacional. Sana pretensión, competencia al fin. Demás está decir que no piensan permitirlo, y hasta que la manera de protegerse será apuntando al otro lado con todo lo que hay disponible.

Los primeros tanteos no son de cruces ni pulseadas públicas, tampoco precisamente de concesiones de espacios ni de discursos. Se lo escuchó al mismo candidato a senador Rubén Uñac –nada menos que el hermano del gobernador- decir que la visita de Frigerio fue para hacer campaña. Notan en el oficialismo local el riego de que el aterrizaje nacional se transforme en masivo, también la bajada de recursos, y que comiencen a disputar voto a voto con ferocidad.

No sólo con la intención de hacer el mejor papel electoral posible en agosto-octubre, sino también que de mínima se propongan dejar la vara bien alta para el próximo turno, que será en dos años y por cosas más grandes. Todo encuadrado en la lógica y en lo previsible, lo que corresponde por otro lado: que se disputen espacios con buenas artes y sin zancadillas.

Responden el oficialismo local en consecuencia. Con el lógico equilibrio y el cuidado de una relación institucional que deben pavimentar en todo momento, pero sin dejarse correr ni un milímetro. El propio gobernador Uñac debió recurrir a la ironía para referirse a un asunto que se sabía iba a levantar polvareda, y finalmente lo hizo: la presentación de los candidatos macristas en plena obra de la ruta 40, donde consideran que más se percibe en San Juan la gestión presidencial.

Verdad con puntos suspensivos. Porque si bien es cierto que se financia la autopista a Mendoza con fondos nacionales, también lo es que se vino sosteniendo con aportes provinciales para que no se caiga por falta de recursos, muchos de ellos aún en la cuenta del debe.

Por eso el mandatario sanjuanino apeló a la indirecta, y devolvió el lance contraatacando con que espera que ahora lleguen los fondos. Final del capítulo, no de la serie. Porque esta misma semana, el mandatario sanjuanino apareció con una profunda crítica hacia la gestión del PAMI: "Creo que nuestros abuelos merecen una mejor atención que la que están teniendo”, dijo.

Cuando hubo que cerrar listas de candidatos, Uñac dejó bien claro que no hará concesiones en el ritmo de la campaña, ni en dejar pasar nada. Con gestos indicó que buscará todo lo que hay en juego: su hermano Rubén encabeza la lista de senadores y necesitará un resultado contundente, y en diputados ubicó en el tercer lugar de la lista a Luis Rueda, hombre de confianza extrema con trabaja codo a codo y además ocupante del cupo para el Bloquismo.

Es obvio que pretenderá que entre al Congreso, para lo que hará falta una gran elección. Además de ir a contrapelo de las intenciones del resto, en especial Cambiemos que es quien le sigue en las preferencias de la gente, si es que se toma en cuenta las dos encuestas aparecidas en último fin de semana.

El armado general tampoco le habrá disgustado, en especial la aparición de listas que en los papeles pueden aspirar votos macristas en San Juan (como la de Turcumán y su partido ADN), que es a lo que aspiran para tener mejores chances de hacer un pleno en octubre.

En ese forcejeo, desde un lado y otro deberán extremar los cuidados para que la gestión no se confunda con la campaña. De la Nación y la provincia han dado muestras de estar al tanto de esa delicadeza y la necesidad de utilizar la cintura. Igual, será un camino con curvas peligrosas.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar