Son 70 los espacios disponibles y gratuitos en un lugar privilegiado de la ciudad: al Sur del edificio 9 de Julio, entre Jujuy y Aberastain, en paralelo a la calle Mitre. El lugar es seguro porque tiene dos barreras, con garitas de seguridad, y en la mañana lo custodian dos empleados de la Municipalidad de la Capital y en la tarde un empleado y un inspector de Tránsito de la comuna. Pero esos boxes no son para cualquiera: la gran mayoría de ellos son usados privilegiadamente por los jueces y empleados selectos del Poder Judicial de San Juan, quedando excluidos los que menos pueden pagar un estacionamiento: el grueso de los trabajadores judiciales.
La playa de estacionamiento VIP de los jueces: en el centro, gratis y custodiada
Los vecinos y comerciantes de los alrededores se hacen la siguiente pregunta: ¿por qué los jueces y empleados selectos siguen estacionando gratis y cuidados en ese lugar si el edificio 9 de Julio ya no les pertenece?
El 8 de febrero la Corte en pleno se reunió con el gobernador Sergio Uñac y le confirmaron oficialmente que no iban a usar el edificio 9 de Julio para hacer el Centro Judicial del que tanto se había hablado, el cual se pretendía integrar al 25 de Mayo, donde funciona Tribunales.
El Poder Judicial tuvo bajo su responsabilidad el edificio 9 de Julio desde el 2010, cuando se terminó el Centro Cívico y el Ejecutivo le cedió a la Justicia ese edificio para que concentrara a todas las oficinas del Poder Judicial. Nunca lo hicieron y nunca lo usaron, pero sí el estacionamiento.
Para usar ese estacionamiento, la Corte hizo un convenio con la Municipalidad de la Capital. Desde la gestión de Franco Aranda, de los 70 boxes que hay en el estacionamiento del 9 de Julio, a los judiciales les dejaron un poco más de la mitad. Antes lo ocupaban casi en su totalidad.
El privilegio de estacionar sin pagar en la ciudad que tienen los trabajadores del Poder Judicial está contemplado en la ordenanza 6381, dentro del Capítulo 3, el cual rige los espacios reservados.
Por ese beneficio es que tienen pintado de amarillo el ingreso a Tribunales por calle Aberastain, donde está el ingreso al garaje del edificio, pensado para que allí entren los camiones del Servicio Penitenciario Provincial y los presos desciendan en su interior hacia los calabozos.
En la práctica eso no ocurre: el camión del Penal estaciona en la calle y los presos son ingresados caminando por la vía pública porque la Corte dispuso que el espacio pintado de amarillo y el interior del garaje sea usado para los autos oficiales y el de empleados de privilegio.
Esas decisiones las toma la Corte de Justicia porque es quien tiene el poder de superintendencia del Poder Judicial.
Por eso también es que decide arbitrariamente a qué empleado otorgarle el beneficio de estacionar gratis y con custodia en el estacionamiento del edificio 9 de Julio.
A simple vista se puede observar que allí no solo estacionan jueces, sino que también lo hacen hijos de cortistas y empleados con llegada a la Corte.
Muchos jueces (de primera instancia y camaristas) no pueden usar ese espacio y pagan como cualquier vecino una playa de estacionamiento o dejan sus vehículos en los boxes pagos del estacionamiento medido de la municipalidad.
Por ahora el estacionamiento privilegiado sigue siendo usado por los beneficiados por la Corte de Justicia. Lo que no se sabe es qué pasará cuando el Ejecutivo vuelva a usar el edificio 9 de Julio: en febrero último el ministro de Infraestructura ya anunció la inversión de 40 millones de pesos para dejarlo operativo nuevamente.