Por Natalia Caballero
La intendenta de Rivadavia dijo que recibió amenazas
En Rivadavia las cosas están que arden. Batalla de por medio con los empleados de planta permanente del municipio, la intendenta Ana María López de Herrera contó que en las últimas semanas ha recibido amenazas por Facebook, a través de mensajes de texto y también pintadas con aerosol en las medianeras de su domicilio. Tildó el accionar de “patético” y aseguró que cuenta con el respaldo del gobernador José Luis Gioja.
“Devolvé la plata y renunciá”, “Volvé de donde viniste” y “Te vamos a voltear” son algunos de los mensajes recibidos por la intendenta en las últimas semanas. Después de sucesivos episodios de esta naturaleza, Ana María le advirtió sobre los hechos al Ministro de Gobierno, Adrián Cuevas, quien se mostró a su disposición. Este respaldo de la cartera que maneja la seguridad en la provincia fue suficiente para la funcionaria, quien no radicó la denuncia ni hizo una exposición en la Policía.
La jefa comunal contó que habló sobre estos hechos con el gobernador José Luis Gioja. Según López, Gioja respaldó su gestión y la invitó a que siga transitando el mismo rumbo. “Me siento apoyada por el gobernador, en todo momento me dijo que tenía que seguir, que eran gajes del oficio y que no había que darle a las amenazas más trascendencia de las que tenían, con lo que yo acuerdo plenamente”, aseguró Ana María.
A la hora de señalar a los autores de los mensajes increpantes, la intendenta dijo que no le iba a achacar la responsabilidad a gestiones pasadas, pero si manifestó que estas amenazas se las atribuía a un “sector que no asume que tuvo una oportunidad y la perdió”. Sin titubear vinculó las amenazas a “aquellos espacios de la política que creen que en nombre de la democracia pueden hacer cualquier cosa”.
El inicio de esta batalla, en la que no se avizoran acuerdos a corto plazo, comenzó cuando López de Herrera autorizó un incremento del 27,1 % del sueldo para la planta política. Según ella, no hay ningún aumento sino que se trata de equilibrar las subas salariales que han tenido en el último tiempo los empleados y que no alcanzaron a los funcionarios.
La intendenta indicó que hay una ordenanza y un artículo en la Carta Orgánica Municipal que la respaldan. “Cada vez que haya un aumento a la planta política debe darse el mismo incremento para la planta permanente y viceversa” advierte la normativa, que desde el 2006 no se cumple, según la funcionaria. “Es necesario dejar claro que esto no es una suba sino que es una actualización en base a los aumentos que ya han tenido los empleados”, alegó.
Al mismo tiempo, aseguró que “los representantes sindicales de UPCN, SUOEM y ATE asistieron a las mesas de diálogo pero parecen no entender el espíritu de la legislación municipal”. Por esta razón, para despejar las dudas que envuelven la actualización salarial, no tiene problemas en recurrir a la Justicia para que un Tribunal determine qué es lo correcto. Consultada sobre por qué dio marcha atrás con la medida si piensa que está siguiendo el camino correcto, Ana María contestó: “Yo no estoy dando marcha atrás, estoy dejándola en suspenso y voy a ir a buscar las certezas donde sea. Si tengo que priorizar en la búsqueda de esta certeza la paz social, la armonía en la comunidad, lo voy a hacer y por eso lo hice”.
Para la intendenta faltó un poco más de presencia de la Subsecretaría de Trabajo en el conflicto. “Me sorprende la lentitud de la Subsecretaría para convocar a una mesa de diálogo, en otros tiempos a las 24 horas no solamente estaba la declaración de ilegalidad de las medidas, sino también la convocatoria hecha”, señaló la líder departamental. ¿La condena su pasado gremialista? Preguntó esta cronista, ante el interrogante la mujer respondió un poco huidiza: “Se olvidan que así como yo defendí desde mi sector lo que siempre creí justo, ahora también defiendo aquello que me parece justo. Siento que me subestiman, pero he tenido épocas peores”.
Ana María anticipó que continuará profundizando las medidas que ha aplicado hasta el momento. Aunque se mostró dispuesta al diálogo, aclaró que no aceptará chicanas ni amenazas para cambiar el rumbo de lo planteado hasta el momento.
Ana María Dixit
-“Me siento apoyada por el gobernador, en todo momento me dijo que tenía que seguir, que eran gajes del oficio y que no había que darle a las amenazas más trascendencia de las que tenían, con lo que yo acuerdo plenamente”.
-“Es necesario dejar claro que esto no es una suba sino que es una actualización en base a los aumentos que ya han tenido los empleados”.
-“Me sorprende la lentitud de la Subsecretaría de Trabajo para convocar a una mesa de diálogo, en otros tiempos a las 24 horas no solamente estaba la declaración de ilegalidad de las medidas, sino también la convocatoria hecha”.