Por Gustavo Martínez Quiroga
Canal 5 Telesol
Gioja, Cristina y el oro, según Borón
“De Gioja no puedo opinar porque no conozco en detalle su gestión”, dijo con la honestidad y humildad que lo caracteriza uno de los intelectuales más importantes de nuestro país. Durante su paso por San Juan, Atilio Borón aclaró que “visito regularmente la provincia y puedo dar fe del notable crecimiento que ha tenido en los últimos años”. No hubo repregunta, pero la asociación de ideas con la minería era inevitable. Pensó un par de segundos y reflexionó, casi para sus adentros. “La verdad es que yo no puedo decir que estoy en contra de la minería, porque sería un necio, pero me preocupan esas mega explotaciones de oro, no solo en San Juan, sino desde Colombia hasta Usuhaia. Pensá que el 80 % de la producción de oro se traduce en lingotes que tienen como destino el acopio y el circuito especulativo-financiero internacional, el 8 % se destina a joyería (absolutamente prescindible) y sólo el 12 % a tecnología aplicable a diferentes servicios. Habría que priorizar la extracción de otros metales más útiles. El Estado podría orientar la inversión, pero claro, si en otros lados se autoriza, uno se pregunta por qué yo voy a dejar de hacerlo”.
Borón, que cerró la semana pasada un encuentro de Filosofía Política y brindó una charla en las facultades de Filosofía y de Ciencias Sociales de la UNSJ, aceptó opinar de Cristina Kirchner. “Es una mujer extraordinariamente inteligente-dijo- pero está mal asesorada. Me preocupa su estado de salud, tiene una agenda súper-recargada, trabaja demasiado y parece no tener un entorno que evite tanta exposición”. Respecto al mal asesoramiento, el escritor y politólogo aclaró que “en forma urgente debe aplicar alguna política antiinflacionaria. De lo contrario, la inflación se va a comer toda la inversión social que ha hecho en la gestión, que es mucha”.
En cuanto a la perspectiva latinoamericana, Atilio Borón, que se reúne con estadistas de la región como si se reuniera con su hermano, pintó un escenario al menos preocupante. “La crisis global se va a agudizar y es muy probable que nos afecte en mayor medida. Por otro lado, Sudamérica es riquísima en recursos naturales y Estados Unidos vendrá por ellos. Hay 50 bases norteamericanas en la región, incluyendo Malvinas con presencia de la OTAN. China e India también los quieren. Tenemos que estar preparados para saber cómo actuar.”
A pesar de todo, el catedrático admitió que es optimista y que tarde o temprano el imperio americano caerá por su propio peso. “Ya hay señales muy claras de debilitamiento. Un país como Ecuador desafiando a Estados Unidos dando asilo a Julián Assange es toda una señal, impensable hace no más de 5 años atrás”.