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viernes 1 de mayo de 2026

Lo que dejó la visita de CFK

Una ola de elogios para abrir puertas nacionales

La séptima visita estuvo cargada frases de alto calibre político que Gioja tomó como un gesto de respaldo que despeja dudas sobre su relación con la Nación. Por Miriam Walter
Por Redacción Tiempo de San Juan

 
Por Miriam Walter
mwalter@tiempodesanjuan.com

Después de que Cristina Fernández se subió al Tango, de regreso a Buenos Aires el jueves, José Luis Gioja se sintió lleno y tranquilo, más que en cualquiera de las anteriores seis visitas de la Presidenta a San Juan. Nunca se habían oído tantos elogios juntos para un gobernador de boca de la Mandataria. Y el sanjuanino tomó nota de que fue un gesto para despejar dudas sobre si existe o no un cortocircuito con la Nación y un voto de confianza para que vaya a golpear puertas en Buenos Aires sin que se las cierren, sobre todo en el pedido de fondos para obras en curso.
“San Juan está tan distinta a la que conocí en 2002”, “acá está el ejemplo de San Juan de lo que es buena administración; yo no hago milagros”, “yo puedo generar crecimiento de coparticipación, variables macro, pero si cada uno de esos recursos no son bien administrados, pasa lo que le pasa a algunos… Acá tenemos el ejemplo de aprovechar la oportunidad histórica de un proyecto nacional y popular”, “gracias gobernador por su trabajo y empeño, sin su colaboración esto que estamos viendo no se hubiera podido hacer”. Estas y otras frases de Cristina sobre Gioja y San Juan caían como bendiciones al sanjuanino que, henchido en el escenario, contaba cada uno de los piropos como una llave para que los ministros K no le respondan a sus pedidos “volvé mañana”.
Cristina encabezó la inauguración de la ampliación de la fábrica de indumentaria Vesuvio-Lacoste en Pocito e inauguró, usando videoconferencias, el puente Alto de Sierra que une San Martín con Santa Lucía, la planta de alimentos Alta Tecnología Alimentaria (ATA) también ubicada en suelo pocitano y el Núcleo Genético de Cerdos en 9 de Julio.
Como otras veces, el vuelo en el helicóptero desde el aeropuerto a la sede del acto deparó una conversación íntima entre él y ella. Gioja le pidió que no le suelte la mano con la obra pública. Y ella le dio tranquilidad. Hablaron del túnel de Agua Negra, y ella recordaba al dedillo los detalles del emprendimiento binacional que la gestión G prevé tener licitado a fin de año, hablaron de que el dique Punta Negra está en su pico de inversión, del Teatro del Bicentenario que empieza a construirse y de la fábrica de paneles solares, y ella le dijo que le diera para adelante con todo, que siguiera como hasta ahora.
También  hablaron del voto a los 16 años con el que ambos están muy de acuerdo, y de la arenga solapada a la re-re de CFK que tiró él en pleno acto y de la que ella no se percató hasta que se lo señalaron luego en el viaje aéreo. “Es cierto que se ha hecho  mucho pero igual de cierto es todo lo que queda por hacer, los desafíos no terminan, la gestión no tiene techo y las necesidades aún están ahí. Cuando un gobernante percibe que su trabajo da frutos y la gente apoya, lo único que se necesita es un cachito de tiempo para dejarlo consolidado y saber que se puede, se puede”, lanzó Gioja sobre la re-reelección presidencial en pleno discurso.
 Mesurado con hablar de la promoción industrial por el posible recelo de las provincias que cuestionan el régimen, Gioja de todos modos encaró al final de su encendido discurso el pedido: “Me va a sacar el mote de manguero porque no le he pedido nada pero los industriales necesitan un poquito más de tiempo para seguir creciendo”. Ella tomó el guante unos minutos después sobre el atril: “Jamás voy a tomar una medida que signifique eliminar un solo puesto de trabajo”, enfatizó. Pero remarcó: “Lo único que pido a gobiernos y a empresarios, que sean empresas que realmente están produciendo, que están poniendo valor agregado”.

Apostillas de un día peronista
-Pinturita
Gioja y el intendente pocitano Fabián Aballay le regalaron a Cristina un cuadro del famoso artista local Santiago Paredes hecho en carbonilla denominado “Casa Barboza”.
-Flashes
En su recorrido por la fábrica Vesuvio, Cristina accedió a sacarse decenas de fotos que le pedían los empleados. Entusiasta, Gioja ofició de fotógrafo varias veces.
-Estoica
Pese al calor, Cristina vistió un pulcro vestido negro cerrado, con mangas largas de un delicado encaje y unos pantalones al tono. El detalle fue un importante collar de perlas blancas.
-Perfil bajo
Había expectativa porque el líder de la UOM, Antonio Caló, quien vino especialmente a la entrega de llaves del barrio 7 de Septiembre-Lorenzo Miguel, subiera al escenario y se dé la foto con CFK y su alfil para disputarle la CGT a Moyano, pero no se dio. Dicen que no estaba previsto y que no se estila. El metalúrgico aplaudió igual desde el público. Gioja se acordó de nombrarlo en su discurso.
-Manguera
En la teleconferencia con el puente de Alto de Sierra, una vecina le pidióa CFK que apoye para que le hagan los pavimentos en la villa. Cristina contestó “acá son todos pedigüeños igual que el Gobernador”.
-Cerditos
La conversación de CFK con la gente de la planta Cerdos San Juan SA en 9 de Julio fue desopilante. Ella expresó varias veces “ayyyy, los chanchitos”; el dueño del emprendimiento, “Guillermo” le ofreció un cerdo como mascota; y ella, al despedirse, le dijo al empresario que no es nada delgadito: “me parece que comés muchos cerditos vos”. El tema dio para más y le permitió a Cristina meter un bocadillo: “los chanchitos de 4 patas me encantan, porque los de 2…”

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