Valeria Robles en 2018 falleció luego de sufrir un ACV a poco de dar a luz y no ser atendida a tiempo en la Clínica Mayor. Por esta muerte quedó en la mira el médico Ricardo Daniel Ortiz por actuar negligentemente y de no tomar todos los recaudos necesarios. En 2019 se lo procesó. Y recién en octubre de este 2023 la causa llegó a juicio.
Un médico sanjuanino no podrá ejercer su profesión durante 6 años por provocarle la muerte a una mujer
Finalmente, este 23 de octubre se dio a conocer el veredicto del juez de la Unidad Conclusiva de Causas, Ricardo Moine, y el médico de apellido Ortiz fue condenado a 3 años de prisión condicional y 6 años de inhabilitación para ejercer su profesión por el delito de homicidio culposo.
El juicio estuvo presidido por Moine; Claudia Salica representando al Ministerio Público Fiscal. Como abogado querellante estuvo María Cristina Naveda y en la defensa del acusado, Federico Aguiar.
La investigación se inició por denuncia de la familia de Valeria Noemí Robles, joven mamá que falleció el 19 de agosto de 2018 en la terapia intensiva del Hospital Guillermo Rawson. Tres días antes había dado a luz a un bebé mediante cesárea en la Clínica Mayor.
La mujer quedó embarazada a principio de 2018 de su tercer hijo y en el quinto mes de embarazo empezó a tener presión alta. Para entonces ya era atendida por el médico Ortiz. Carlos Salinas, el marido de la víctima, denunció que Ortiz sabía que el embarazo de su esposa era de alto riesgo, pero “no le daba importancia”. En varias ocasiones internaron a la mujer en la Clínica Mayor por sus picos de prisión.
El 15 de agosto tuvo otra descompensación y la atendieron en ese sanatorio. La estabilizaron y le dieron el alta, pero a la mañana siguiente Valeria Robles despertó muy mal y su marido la llevó de nuevo a ese sanatorio. Ortiz ordenó que la internaran y programó la cesárea a raíz de su complicación. A las 11.30 nació su bebé, pero al rato la paciente sufrió en ACV, según datos del caso.
Fuentes judiciales señalaron que la clínica no contaba con un sector de cuidados intensivos ni con medios para tratar posibles complicaciones derivadas de su hipertensión severa. Ante la urgencia, pidieron una ambulancia de cuidados intensivos y más tarde trasladaron a Valeria al Hospital Rawson. Ahí entró en grave estado con un cuadro de ACV hemorrágico y no hubo recuperación para ella, tanto que falleció el 19 de ese mes.