En la jornada de este jueves, el ladrón Mauro Isaac Zarate de 33 años fue detenido entrar a robar en un monoblock del barrio República del Líbano en Rawson. El delincuente fue atrapado en pleno actuar y quedó a disposición de Flagrancia. Cabe destacar que este sujeto ya cuenta con causas penales en su contra, precisamente de violencia de género y tres condenas.
Un ladrón con tres condenas e investigado por violencia de género, preso por robar en Rawson
Según el relato hecho por fiscalía, el hurto se produjo en un departamento de este barrio de Rawson a primera hora de la mañana. Zárate comenzó a deambular por los pasillos del monoblock, ingresó a un departamento que no tenía la llave puesta y sustrajo de ahí una mochila verde.
Después se fue a otro departamento e intentó abrir la puerta. A lo que la dueña del lugar -que se percató de su actuar- empezó a hacer ruidos con su llave. Zarate, rápidamente, se fue de ahí.
Al mismo tiempo la Policía fue dada a conocer de esta situación y cuando llegaron al lugar vieron a Zarate parado sobre la vereda del monoblock. Tras realizarse unas entrevistas, los efectivos detuvieron a Zarate y le secuestraron la mochila que contenía 1.100 pesos y otros objetos personales.
Un extenso prontuario, investigado por violencia y en libertad
Zarate es un sujeto que tiene un extenso prontuario delictivo, ya que cuenta con tres condenas en su prontuario. La primera de ellas data del 2017 por hurto en grado de tentativa, en 2018 por robo calificado por efracción y en 2022 la última.
Y eso no es todo, el 21 de noviembre de 2023 fue formalizado por última vez en el Sistema Acusatorio. Su expareja lo denunció por violencia de género. Actualmente está siendo investigado por lesiones y amenazas.
En aquella ocasión, el fiscal del caso de UFI CAVIG le solicitó al juez de Garantías que este hombre quedara preso ya que tiene tres condenas previas, pero el magistrado se la denegó.
En esa ocasión también se dispuso que Zarate tuviera una tobillera electrónica, pero no se pudo por algo insólito. La víctima en su vivienda no tenía energía, en realidad sí tenía, pero estaba “colgada”. Ante esta situación, la Policía expresó que no era viable lo de la tobillera electrónica. Finalmente el juez solo determinó prohibición de acercamiento y no hacer actos turbatorios. La fiscalía insistió con la preventiva, pero no fue otorgada.