Un joven de Chimbas que en 2022 fue condenado por pornografía infantil, volvió a caer por distribuir dos videos en los que aparecen adultos sometiendo sexualmente a una nena de 8 años. El aberrante caso fue denunciado en octubre último y este martes una jueza de garantías ordenó la prisión domiciliaria del muchacho que, además, será controlado con pulsera electrónica.
Un joven sanjuanino condenado por pornografía infantil, volvió a caer por el mismo delito
En octubre último detectaron que distribuyó dos videos en los que se veían a una niña que era abusada por adultos. El sospechoso ya tenía una condena por el mismo delito en 2022.
El condenado y ahora sospechoso es Alejandro Nahuel Pérez Molina, un exestudiante de ingeniería civil. El muchacho de 25 años fue condenado en mayo de 2022 por una causa por el delito de tenencia de material de abuso y explotación sexual infantil, lo que comúnmente llaman pornografía infantil. Aquella vez le dieron una pena de 1 años de prisión de cumplimiento condicional.
Cuando todos se habían olvidado de él, en octubre pasado apareció un reporte de Instagram que revelaba que un sanjuanino había compartido dos videos de niños siendo abusados sexualmente. Ese tráfico ilegal de datos lo detectó la organización internacional lucha contra los maltratos y abusos contra menores, que a su vez giró el informe a la unidad especializada en delitos cibernéticos de la Ciudad Autónoma Buenos Aires.
De ahí trasladaron la causa a San Juan y tomó intervención el fiscal Guillermo Heredia y el ayudante fiscal Federico Pereyra, de la UFI Delitos Informáticos y Estafas. A partir de ese momento empezaron a rastrear las cuentas y las líneas que empleó el sospechoso. Fue así que identificaron al joven de 25 años de Chimbas, que resultó ser Alejandro Nahuel Pérez Molina.
Este martes realizaron la audiencia de formalización y Pérez Molina concurrió en compañía de sus defensores, los abogados José Luis Guidet Montilla y Pedro Zarate, especialista en cibercrimen. El fiscal Heredia expuso que detectaron que el joven compartió con otros usuarios en redes dos videos en los que se observa a una nena de 8 años –así lo estableció un médico forense- que es abusada por adultos. También señaló que le secuestraron dispositivos informáticos y dos celulares.
La juez de garantías María Gema Guerrero hizo lugar a la prisión domiciliaria. La magistrada ordenó que el joven permanezca en su domicilio por el plazo de 8 meses, con pulsera electrónica para controlarlo, mientras avanza la investigación por distribución de material de abuso y explotación sexual infantil, agravado en razón de que la víctima es una menor de 13 años.