El segundo juicio contra el cura Walter Bustos se acerca a su final, es por eso que este lunes se desarrollarán los alegatos en los que la fiscalía pedirá la pena de 14 años de prisión para el religioso acusado de abuso sexual, que se mostró conmovido en las últimas audiencias y todavía no habló frente al tribunal.
Un conmovido Walter Bustos afronta 14 años de pena en el segundo juicio en su contra
El cura acusado por abuso sexual rompió en llanto en una de las últimas audiencias, cuando debió atestiguar una de las autoridades de la Iglesia Católica en San Juan. Este lunes, la fiscalía pedirá la dura condena para el religioso en los alegatos. ¿Hablará antes de escuchar la sentencia?
Es que, según indicaron fuentes judiciales, cuando le tocó el turno de declarar a una de las autoridades de la Iglesia Católica durante el debate, Bustos rompió en llanto. Si bien hasta el momento había guardado la compostura, a diferencia de lo que ocurrió cuando se produjo el otro juicio, en el que fue acusado por abusar sexualmente de chicos de su entorno familiar, esta vez no se pudo contener y por ello se lo vio visiblemente afectado.
Fue cuando el padre David Gómez, el sacerdote que investigó de manera interna la denuncia contra Bustos y envió los archivos al Vaticano, atestiguó ante los jueces Federico Rodríguez, Celia Maldonado y Ana Carolina Parra. El hecho no sólo resultó importante para la causa, sino que también marcó un precedente, ya que fue la primera vez -que se tenga registro- que un representante de la institución religiosa en San Juan reconoció un caso de abuso dentro de la Iglesia en el ámbito judicial.
El presbítero Gómez explicó lo que ya se sabía, pues en conferencia de prensa en el Arzobispado las autoridades argumentaron las razones por las que no habían acudido a la Justicia para denunciar el hecho, dado que en ese entonces era un delito de instancia privada -ahora no- y por tanto no estaban obligadas a hacerlo -hoy sí estarían-. Además, los procesos de investigación eclesiástica son de secreto sumario por imposición del Derecho Penal Canónico.
El testigo dijo que se inició la cusa de la propia Iglesia porque habían indicios delictivos. Sostuvo que conoció los hechos en el año 2018 y, tras viajar a Valle Fértil, luego de tomar conocimiento de la denuncia interna, admitió que entrevistó al menor solo, sin la compañía de ningún adulto. Contó que también se entrevistó con Bustos, mientras este se encontraba detenido en el Penal de Chimbas por las denuncias de los familiares, causa en la que terminó condenado por un sólo hecho.
Por el momento, la situación de Bustos es compleja. Está imputado por abuso sexual por el aprovechamiento de la inexperiencia y/o la inmadurez sexual de la víctima, agravado por el ser cometido por un ministro de culto reconocido –dos hechos-, en concurso real, y corrupción de menores en concurso ideal, y por tanto afronta una pena de 14 años.
Aún, si el tribunal decidiera una condena menor para el acusado, la otra sentencia que pesa sobre sus hombros lo depositaría directamente en la cárcel. Es que en el juicio anterior, cuyo fallo aún no está firme, recibió un año y 8 meses de prisión condicional y ello impactará en el cumplimiento del castigo, si es hallado culpable.
Mientras el Ministerio Público, representado por Mario Panetta y Verónica Recio, intenta llevarlo al Servicio Penitenciario, la defensa encarnada por Sandra Leveque resiste y por ello pedirá la absolución de su defendido. Está previsto que este lunes por la tarde se termine de conocer la prueba documental y que luego se lleven adelante los alegatos.
Si Bustos declara o no todavía es un misterio. Hasta el momento prefirió guardar silencio y escuchar atentamente cada una de las pruebas del juicio. Se especula con que en esta próxima audiencia lo haga, previo a conocer la sentencia del tribunal.