Un changarín que empezó siendo investigado por presuntos tocamientos contra sus dos sobrinas, ahora está sospechado de haberlas violado. Lo denunció su propia hermana, la madre de las presuntas víctimas. La fiscalía agravó la imputación contra el sujeto, que actualmente continúa en libertad, después de escuchar las declaraciones de las chicas.
Un changarín de Pocito fue denunciado por su hermana por los abusos a dos sobrinas
El muchacho fue denunciado en febrero pasado. Empezaron a investigarlo por supuestos manoseos, pero la fiscalía amplió la imputación porque habría violado a las dos sobrinas.
El sospechoso es un muchacho de 25 años, cuyas iniciales son B.B, según la causa judicial. Los abusos supuestamente ocurrieron años atrás, cuando las chicas tenían 8 y 9. Hoy cuenta con 14 y 15 años, revelaron fuentes del caso. La fiscal Ingrid Schott y la ayudante fiscal Victoria Salinas de la UFI ANIVI empezaron a investigar el caso en febrero pasado luego de la denuncia de la mamá de las adolescentes.
Después de mucho tiempo las adolescentes se animaron a hablar y revelaron que cuando eran chicas había sufrido abusos sexuales por parte de su tío materno, quien se quedaba a cuidarlas en su casa de Pocito.
Así empezó el caso. En principio, la fiscal imputó al sospechoso por el presunto delito de abuso sexual simple, bajo la presunción de que se trataba de tocamientos. Una de las medidas que autorizó el juez de garantías Pablo León, durante aquella audiencia de formalización, fue que tomaran declaración a las adolescentes a través de Cámara Gesell.
Eso se concretó en estas últimas semanas y los testimonios de las chicas revelaron cosas aberrantes. Ambas aseguraron que no hubo sólo manoseos, sino que su tío también las violó, revelaron fuentes judiciales.
Fue por eso que el Ministerio Público Fiscal amplió la imputación este jueves y pidió que el changarín sea investigado por el delito de abuso sexual con acceso carnal, agravado por tratarse del encargado de la guarda.
La fiscal pidió además la prisión preventiva para el sospechoso, puesto que la pena en caso de condena este delito es de 8 a 20 años de prisión. El abogado Claudio Vera –el defensor-, por el contrario, se opuso bajo el argumento de que el sospechoso tiene arraigo, posee familia y siempre colaboró con la Justicia para que el caso se investigue. El juez finalmente hizo lugar a la solicitud de la fiscalía en relación a la nueva imputación, pero dispuso que el imputado continúe en libertad.