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sábado 21 de marzo de 2026

Delitos Especiales

Tras la condena a un policía de La Bebida por una detención ilegal, liberan de sospechas a sus compañeros

El hecho que involucró a los uniformados fue la aprehensión de un menor de 16 años en la Comisaría 34º de La Bebida y, pese a que había varios delitos en juego, los cinco efectivos que debían resolver su situación procesal resultaron ilesos en términos judiciales.

Por Redacción Tiempo de San Juan

Privación ilegítima de la libertad cometida por un funcionario público, apremios ilegales en concurso real, abuso de la autoridad e incumplimiento a los deberes de funcionario público, en perjuicio de un menor de 16 años. Esa era la fuerte imputación que pesaba sobre cinco policías de la Comisaría 34º de La Bebida que fueron sobreseídos, tras la condena a un solo uniformado.

El 10 de abril pasado, el oficial Leandro David Escobar fue castigado a un año de prisión condicional y a dos años de inhabilitación a ejercer un cargo público, en el marco de un juicio abreviado, en el que reconoció su autoría por el hecho. Sin embargo, el resto de los uniformados todavía continuaba bajo la lupa de la Justicia.

Es por ello que el fiscal Francisco Micheltorena, secundado por el ayudante fiscal César Recio, le dio continuidad a la instrucción con el resto de los miembros de la Fuerza bajo la lupa. No obstante, los elementos de prueba recabados en la investigación le aliviaron el peso a los mismos y el funcionario de la UFI de Delitos Especiales pidió su sobreseimiento.

Fue por ese motivo que la jueza de Garantías, Gloria Verónica Chicón, dictó el sobreseimiento para Kevin Ariel Sánchez (22), Micaela Alejandra Agüero Godoy (28), María Paula del Rosario Heredia Atampiz (27), Julio César Salinas (35) y Gabriela Alejandra Sosa (27). Sánchez, al igualo que Escobar (el único policía condenado), estaba señalado en calidad de autor mientras que el resto como partícipe necesarios.

El hecho ocurrió el 11 de julio de 2022, en el interior de Comisaría 34º de La Bebida, en Rivadavia. El chico había sido retenido por los uniformados, luego de ser acusado de entrar a los fondos de la seccional para robar dos cascos que estaban sobre una moto. Escobar había sido el primero en interrogar al menor y después ordenó que lo depositaran en la sala de sumarios.

Por esa razón, el Ministerio Público presumió que a fuerza de gritos y golpes le exigieron que dijera dónde estaba lo que había robado y al cabo de un tiempo consiguieron la información que necesitaban y recuperaron lo sustraído. El menor, más tarde, fue entregado a sus padres en su domicilio y no le dieron ningún tipo de acta. Para fiscalía se comprobó que el caso nunca se puso en conocimiento del juzgado de menores y que Escobar tampoco dio la novedad a sus superiores, por tanto fue quien asumió la culpa.

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