Un plomero de Marquesado que ya contaba con dos condenas por agredir a su esposa volvió a pegarle y, en esta ocasión, lo mandaron al penal de Chimbas. El sujeto fue detenido el viernes pasado por este último episodio y, por pedido de la fiscalía, este lunes le dictaron la prisión preventiva.
Tiene condenas por maltratador y lo mandaron al penal de Chimbas por pegarle otra vez a la mujer
Es un plomero que fue detenido el viernes último y que, a partir de sus antecedentes, desde este lunes está alojado en el Servicio Penitenciario Provincial con prisión preventiva.
Fuentes judiciales señalaron que Leonardo Gabriel Gómez Moreno, de alrededor de 30 años, afrontó dos causas penales en 2018 por el delito de lesiones en perjuicio de su mujer en el Sistema Mixto (de los viejos juzgados correccionales y de instrucción) y otra en Flagrancia en 2023, también por agredir a su pareja. Por esos hechos recibió al menos dos condenas, aunque fueron de cumplimiento condicional.
Gómez Moreno, aun así, no escarmentó y este viernes último volvió a caer preso luego de que la misma mujer lo denunciara nuevamente. La versión es que el martes 30 de diciembre, en horas de la noche, luego de que la mujer regresara del trabajo, el plomero se enojó con ella con la excusa de que supuestamente desatendía a los hijos. Además de agredirla verbalmente, la tomó a golpes de puño en el rostro, la cabeza y el resto del cuerpo. También le pegó con una chancleta y con el casco de su moto.
Todo esto pasó en su casa de Marquesado. Más tarde, la mujer, acompañada de sus hijos, concurrió a la comisaría de la zona e hizo la denuncia, tras lo cual fue trasladada a la UFI CAVIG. La fiscal Claudia Ruiz Carignano y las ayudantes fiscales Virginia Pérez y Paula Ventimiglia ordenaron las primeras medidas, que derivaron en la detención de Gómez Moreno.
El plomero compareció este lunes ante el juez de garantías Alberto Caballero. En esa audiencia, la fiscal Ruiz Carignano expuso el hecho denunciado e imputó a Leonardo Gómez Moreno el delito de lesiones leves, agravadas por el vínculo y mediadas por la violencia de género. También hizo mención de las causas penales anteriores y de las condenas que pesaban en su contra.
El juez Caballero evaluó, además, que el acusado podía entorpecer la investigación y presionar a sus hijos para que no declaren en su contra. Fue así que resolvió dictar la prisión preventiva, tal como lo pedía la fiscalía, por el plazo de dos meses, y lo envió al Servicio Penitenciario Provincial, mientras avanza la investigación penal preparatoria.