Un sujeto identificado como Franco Molina Heredia fue condenado a cumplir 9 meses en el interior del Penal de Chimbas. Esto se dio a través de un juicio abreviado en el que se le imputó el delito de hurto agravado por escalamiento en grado de tentativa. El caso estuvo a cargo de Paula la Carena, quien expuso los detalles del hecho ocurrido en la madrugada del 16 de noviembre en Santa Lucía.
Se robó de una casa de Santa Lucía $200 mil: le dieron 9 meses de prisión
El hecho ocurrió el pasado 16 de noviembre. Ingresó a una vivienda cuando no habia nadie.
Alrededor de las 00.40 en el interior del Asentamiento 25 de Febrero, Molina iba con el torso desnudo y escaló una medianera para ingresar a la casa de uno de sus vecinos. Dentro de ella no había nadie. Aprovechó que la puerta conectaba con la cocina y que estaba sin llave y entró al domicilio.
En el interior, el delincuente fue hasta la habitación de los padres del damnificado, allí desordenó los muebles y sustrajo la suma de $200.00 y una bolsa con pares de medias. Aún no satisfecho con el botín, ingresó a otra habitación y se hizo de un bolso y una mochila en el que habían dos zapatillas, un par de chinelas y tres teléfonos celulares.
Cuando Molina quisó escapar del lugar, la víctima, que había sido alertada por una vecina que alguien había entrado a la casa, volvió al lugar. El delincuente escaló la medianera y huyó por los techos de las viviendas y desechó el dinero en su huida.
Los agentes de la policía, previamente alertados, comenzaron a patrullar la zona. Al intentar ingresar a su propia casa, ubicada a unos 40 metros de la residencia del damnificado, Molina fue alcanzado por las fuerzas del orden. En un intento de resistir, el imputado sacó un objeto cortopunzante y amenazó a los policías, resultando en un enfrentamiento en el que uno de los agentes, el Sargento Godoy, recibió un golpe sin consecuencias graves.
El damnificado llegó al lugar y reconoció a Molina como el intruso que había estado en su domicilio. Durante la aprehensión, Molina amenazó al damnificado y su familia, prometiendo represalias si se atrevían a salir del asentamiento.
El tribunal no solo condenó a Molina por el hurto agravado, sino que también declaró su reincidencia y lo absolvió del cargo de amenazas simples. Se ordenó prisión preventiva mientras los pesquisas continúan la búsqueda del dinero robado.